Sobran anuncios, faltan medidas: qué pasa con el dólar, los bonos tras los primeros pasos de Massa en Economía
Las expectativas generadas a partir de la llegada de Massa a Economía no duran para siempre, menos en un Gobierno que no genera confianza
Los rumores de la llegada de Sergio Massa al Ministerio de Economía trajeron cierto alivio. La falta de amplio respaldo político que sufrieron sus predecesores parecía estar cubierta no solo por el propio peso del personaje sino también por la bendición que pareció darle la vicepresidenta, Cristina Kirchner, mediante una foto en su despacho del senado. Un apoyo más basado en la necesidad que en el convencimiento pero apoyo al fin.
En el proceso se logró cierta estabilidad en los dólares alternativos, los mismos que habían saltado de $210 a $350 en menos de dos meses retrocedieron por debajo de $300. Pero eso fue todo, de hecho dejaron de bajar cuando el nuevo ministro asume y parecieron encontrar cierta estabilidad en torno a los $280/$290 casi un 40% arriba del inicio de la corrida.
Los bonos en dólares también mostraron una interesante recuperación, pero cuando se mira más detalladamente uno puede apreciar que la suba que tuvieron fue acompañada de un rebote general de todos los bonos de países emergentes por lo que se debió más a un movimiento internacional que a una respuesta a los cambios que se daban.
La asunción fue todo un show, algo más parecido a la llega al poder de un presidente que al cambio de un ministro de Economía. Todo acto posterior estuvo acompañado de una espectacularidad y puesta en escena más digna de una serie de Netflix que de un Gobierno que intenta salir de una profunda crisis. Los anuncios estuvieron en línea con lo esperado pero fueron solo eso, anuncios. Llevamos ya 3 semanas desde el nombramiento y el mercado está reclamando más medidas concretas y menos anuncios.
Qué consiguió Massa y su nuevo equipo económico hasta ahora
En la práctica lo logrado por el nuevo equipo económico fue un canje de bonos que logró despejar los próximos 3 meses de vencimientos de deuda en pesos, algo que fuera visto como positivo, y el nuevo aumento de tarifas. Aumento que se estima dará un ahorro en subsidios de $50.000 millones para este año, cifra insuficiente para lograr la reducción del déficit pactada con el FMI y ratificada por el actual ministro. Este ahorro apenas cubre la mitad de los bonos que se pagarán a los jubilados.
Allí es donde empiezan a crecer las dudas, no se ve cómo logrará el Gobierno cumplir con las metas. Se necesita conocer las medidas para poder cuantificarlas y de esa forma poder calcular si se cumplirán o no lo pactado. En la economía las expectativas son importantes pero aún más importantes es estar a la altura y no decepcionar porque la respuesta del mercado puede ser más virulentas en la decepción que en el apoyo.
A la falta de medidas puntuales hay que sumar que se tardó en nombrar al viceministro de Economía una posición clave teniendo en cuenta que el ministro es abogado y no economista.
Todos coinciden que a este equipo le faltaba un macroeconomista y se cree que el nombre de Gabriel Rubinstein es bien recibido por el mercado.
Bonos: no se aprovechó el rebote para consolidar la recuperación
De esta manera la semana pasada vimos que los bonos volvieron a caer, en línea con lo sucedido con los bonos emergentes. No pudimos aprovechar el rebote para consolidar la recuperación aún viniendo de valores profundamente deprimidos. Y desde el lado cambiario hemos sufrido un rebote de $10/$15 amenazando la frágil estabilidad de las últimas semanas.
La inflación sigue viajando entre el 6% y el 7% mensual, no logran anclar las expectativas, esta semana el BCRA logró comprar algo de dólares pero se mantiene lejos de la cantidad necesaria.
Las presiones sociales van en aumento y en el actual contexto toda inyección de dinero cae en bolsillo roto porque con estos niveles de inflación entre el reclamo, la toma de decisión y la llegada de los fondos al bolsillo de la gente el poder adquisitivo de lo otorgado se pierde por el camino.
El mercado parece por el momento descartar un salto abrupto del dólar, las tasas del dólar futuro y el precio de los bonos dollar linked así lo demuestran, la suba de tasas hace su trabajo pero no puede hacerlo solo.
Los instrumentos con cobertura sobre la inflación siguen siendo los preferidos pero con brecha superior al 100% todo es demasiado inestable.
Al nuevo equipo económico se le acaba el tiempo, la luna de miel es corta y el humo en política puede no sumar mucho pero en economía resta.