Compañía Mega suma otra etapa de ampliación para exportar por u$s1.000 millones extra al año
El directorio de la Compañía Mega, firma controlada por YPF (38%), Petrobras (34%) y Dow (28%), aprobó formalmente la Fase II de su plan de expansión en el polo petroquímico de Bahía Blanca. La decisión busca elevar la producción de líquidos en un 18% adicional, consolidando el rol de la empresa como procesadora estratégica de cerca del 40% del gas proveniente de la Cuenca Neuquina.
Esta nueva etapa se suma a la construcción del Nuevo Tren de Fraccionamiento (NTF), un proyecto de u$s250 millones que entró en la etapa final para su inauguración en marzo. El plan integral se articula para responder al crecimiento exponencial de Vaca Muerta, permitiendo que la planta del sur bonaerense procese el flujo de líquidos que recibe desde Loma La Lata, a través de un poliducto de 600 kilómetros.
La estrategia de expansión se divide en hitos operativos específicos. La primera fase, con puesta en marcha estimada para fines de este primer trimestre, aportará inicialmente 850 toneladas diarias de productos. Con la implementación de la Fase II, que actualmente atraviesa la ingeniería de detalle, se sumarán otras 1.000 toneladas, hasta alcanzar un incremento total de 2.300 toneladas diarias una vez que el sistema se encuentre plenamente integrado.
En términos productivos, las obras permitirán un salto estructural en la oferta de etano, propano, butano y gasolina natural. Partiendo de una base actual de 4.800 toneladas diarias, el objetivo final es elevar la capacidad operativa en un 50% para alcanzar las 7.200 toneladas. Este incremento requiere, además, obras complementarias en el sistema de transporte y en la separación de líquidos en origen para alimentar el nuevo tren.
Una obra clave para el crecimiento del shale
Un aspecto central de la resolución del directorio es la autorización para suscribir un contrato estratégico de suministro de materia prima con YPF. Este acuerdo garantiza la sostenibilidad del proyecto a largo plazo, asegurando el volumen de gas necesario para procesar y transformar en energía de exportación, lo que otorga mayor resiliencia a la matriz energética ante la creciente actividad del shale.
Respecto al destino de la producción, la conducción de la firma ratificó que el mercado interno de Gas Licuado de Petróleo (GLP) se encuentra plenamente abastecido. Por este motivo, la totalidad del excedente se orientará a los mercados externos. Se estima que, en el corto plazo, la nueva capacidad generará divisas adicionales por u$s100 millones anuales, cifra que escalará a los u$s150 millones al completar el primer ciclo del NTF.
El desarrollo tecnológico de la obra se apoya en la industria nacional a través de la empresa AESA. Recientemente, se alcanzaron hitos técnicos relevantes como la instalación de la columna debutanizadora y el arribo de la torre deetanizadora al puerto de Ingeniero White. Estos componentes son esenciales para el funcionamiento del nuevo tren, que proyecta un aumento inicial del 20% en la producción de C3+.
Bajo la gestión de su CEO, Tomás Córdoba, la compañía proyecta un escenario de crecimiento sostenido que podría duplicar su escala actual. En un horizonte de mediano plazo, el potencial total de Mega permitiría sumar hasta 7.000 toneladas diarias extras, lo que elevaría la generación de divisas por exportaciones a una cifra cercana a los 1.000 millones de dólares anuales, potenciando el valor agregado de los recursos de la Cuenca Neuquina.