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ALERTA

Gastá menos frente a la de calor: cómo usar el aire acondicionado para bajar el consumo de luz

Claves para optimizar el uso del aire acondicionado, evitar cargos extra en la factura y aportar a garantizar la estabilidad del sistema durante el verano
26/01/2026 - 15:01hs
Gastá menos frente a la de calor: cómo usar el aire acondicionado para bajar el consumo de luz

Frente a las altas temperaturas que se registran en gran parte del país, los especialistas recuerdan la importancia de hacer un uso eficiente de la energía eléctrica en los hogares. Adoptar hábitos responsables no solo permite cuidar el consumo y el bolsillo, sino que también contribuye al buen funcionamiento del sistema eléctrico durante los momentos de mayor demanda.

Este escenario genera una presión adicional sobre la infraestructura eléctrica, ya que la Argentina suele alcanzar sus picos históricos de demanda de potencia durante las olas de calor prolongadas. En este sentido, la optimización de los equipos de refrigeración y la iluminación se vuelve un factor determinante para evitar sobrecargas que afecten la estabilidad de la red en los barrios con mayor densidad poblacional.

Entre las principales recomendaciones que elaboró la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica (Adeera) se destacan:

  • Ajustar el aire acondicionado entre 24°C y 26°C: cada grado por debajo incrementa el consumo en aproximadamente un 8%. Apagar los equipos en ambientes desocupados y complementarlos con ventiladores mejora la eficiencia. Además, asegurar puertas y ventanas antes de encenderlos ayuda a evitar pérdidas de frío y optimiza su rendimiento.
  • Evitar la simultaneidad de equipos de alto consumo: el uso al mismo tiempo de varios artefactos eléctricos incrementa la demanda sobre la red. Separar los horarios de funcionamiento, como en el caso del aire acondicionado y el lavarropas, significa un uso más eficiente de la energía.
  • Planchar y lavar en horarios de menor demanda: realizar estas actividades temprano por la mañana o al anochecer no reduce la energía total consumida, pero sí ayuda a disminuir los picos de demanda del sistema.
  • Optimizar la iluminación: aprovechar la luz natural durante el día y reemplazar lámparas incandescentes o de bajo consumo por tecnología LED, que permite ahorrar hasta un 80% de energía.
  • Desconectar electrodomésticos en stand-by: aunque no estén en uso, continúan consumiendo energía. Este consumo innecesario puede representar entre un 5% y un 10% del total de la factura eléctrica.

Los aparatos que hay que cuidar de encender

En promedio, un hogar residencial utiliza entre 250 y 350 kWh por mes en condiciones normales. Durante el verano, ese consumo puede incrementarse entre un 30% y un 60%, principalmente por el uso de equipos de refrigeración.

En ese sentido, conocer cuáles son los electrodomésticos de mayor consumo resulta clave para promover un uso responsable de la energía y generar un ahorro en la boleta. Entre ellos se destacan (valores aproximados, según uso y modelo):

  • Aire acondicionado: entre 1.000 y 2.500 W
  • Horno eléctrico: entre 1.500 y 2.000 W
  • Pava eléctrica: entre 1.500 y 2.000 W
  • Lavarropas: entre 500 y 2.000 W por ciclo, según temperatura del agua
  • Heladera: entre 100 y 300 W (consumo continuo)
  • Televisores y dispositivos electrónicos: entre 40 y 200 W

El uso eficiente de la energía se basa en pequeños gestos cotidianos que están al alcance de todos. Estas acciones colaboran con el cuidado del ambiente y la estabilidad del sistema eléctrico, que cuenta con infraestructura avanzada y con el trabajo permanente de más de 60.000 trabajadres de las empresas distribuidoras, dedicadas al suministro de energía a millones de argentinos durante todo el año.

Subsidios y nuevos topes de consumo

En este contexto de alta demanda estacional, cobra relevancia tener presente que a partir del primero de febrero -de no mediar otra postergación- habrá cambios en la política tarifaria con la entrada en vigencia del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).

El nuevo esquema tiene como principal modificación la implementación del Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF), el cual reemplaza la segmentación anterior y establece criterios de patrimonio e ingresos más estrictos. Para mantener el beneficio, los hogares deben acreditar ingresos inferiores a tres Canastas Básicas Totales, sumado a una serie de indicadores de exteriorización de bienes que la autoridad de aplicación utiliza para validar la admisión al régimen.

En lo que respecta a la energía eléctrica, el Gobierno nacional dispuso bloques de consumo subsidiado con volúmenes inferiores a los vigentes hasta el año pasado. Esta reducción afecta de manera directa a los usuarios de ingresos bajos y medios, quienes ahora enfrentan límites más estrechos antes de que se aplique la tarifa plena sobre los excedentes.

El tope de consumo eléctrico subsidiado se mantiene en 300 kWh mensuales para gran parte del país, sin embargo, el esquema es estacional y en los meses de transición (marzo, abril, septiembre, octubre, noviembre) el límite se reduce a 150 kWh mensuales. El excedente de estos topes se abona a tarifa plena. 

No obstante, se oficializó un tratamiento diferencial para las provincias del Noreste (NEA) y Noroeste (NOA), donde los topes de consumo bonificado resultan superiores debido a la dependencia crítica de la refrigeración eléctrica por las altas temperaturas. En este caso el límite se estableció en los 550 kWh/mes.

Esta reconfiguración busca profundizar la quita de subsidios, que durante el último año registró una caída cercana al 36% interanual en términos reales. Al reducir los bloques de consumo protegidos, el sistema incentiva el ahorro energético mediante una señal de precios más directa: cualquier exceso sobre el tope mensual se factura al valor de mercado.