Energías renovables e hidroeléctricas, cubren 4 de cada 10 MWh consumidos en la Argentina
Las fuentes energéticas renovables durante 2025 abastecieron el 40,21% de la demanda nacional, un hito que significa que, de cada 10 MWh consumidos en el país, 4 provinieron de recursos limpios de nuevas tecnologías pero también de las grandes centrales hidroeléctricas.
La Cámara de Generadores y Cadena de Valor de Energías Renovables (CEA) presentó los indicadores de generación correspondientes al cierre de 2025, elaborados sobre la base de datos oficiales de Cammesa, que confirman un cambio estructural en el sistema eléctrico de la Argentina.
Este avance se sustenta en una generación renovable total que alcanzó los 56.799 GWh, sobre una demanda eléctrica global de 141.249,245 GWh. En este escenario, los socios de la CEA cumplieron un rol protagónico por décimo año consecutivo al registrar 16.284 GWh, cifra que representa el 68,8% de la generación nacional eólica y solar.
La composición tecnológica que permitió este despliegue evidencia el peso de los distintos recursos naturales en la matriz. El aporte principal estuvo liderado por la energía hidráulica de gran escala, con un 52,2% del total, seguida por la tecnología eólica, que aportó un 33,4%.
Una matriz con diversificación renovable
El resto de la matriz se integró con un 9,2% de energía solar, un 2,8% proveniente de las bioenergías como biomasa y biogás, y un 2,5% aportado por pequeños aprovechamientos hidráulicos inferiores a los 50 MW.
Esta diversificación no solo fortaleció la seguridad del suministro, sino que también consolidó al sector energético como uno de los principales motores de la actividad económica y del comercio exterior del país.
Desde una perspectiva macroeconómica, el desempeño de las renovables resultó fundamental para alcanzar el récord histórico en el saldo comercial energético destacado por el Ministerio de Economía. La Argentina cerró el año 2025 con el superávit más alto de su registro, situado en los u$s7.815 millones, y exportaciones que escalaron hasta los u$s11.086 millones .
Aproximadamente el 20% de ese superávit comercial se vincula de manera directa con el desplazamiento de la generación térmica basada en gasoil y fuel oil hacia las energías renovables no convencionales. De esta forma, si bien el saldo positivo se asocia fuertemente al crecimiento de Vaca Muerta, el sector renovable contribuyó significativamente mediante la reducción de importaciones de combustibles líquidos destinados a la generación eléctrica.
Un crecimiento en capacidad instalada
El crecimiento del sector durante 2025 también se manifestó en la expansión de su capacidad instalada, con el ingreso en operación de 738 MW de nueva potencia. Esta expansión federal incluyó proyectos solares en Mendoza, específicamente en Anchoris y Los Molles; en Chaco, con las plantas La Perla, Charata y Villa Ángela; en Córdoba, a través de Villa de María Río Seco; y en Salta con la Granja Solar San Carlos.
Asimismo, se sumaron parques eólicos en la provincia de Buenos Aires, como La Rinconada y Vientos Olavarría, además de nuevas centrales de biomasa en las provincias de Corrientes y Misiones. Estos desarrollos se canalizaron mediante diversos esquemas contractuales como el mercado entre privados (MATER) y los programas RenovAR y RenMDI.
Finalmente, la CEA hizo especial énfasis en que este avance trasciende los indicadores de generación, ya que implica el fortalecimiento de toda una cadena de valor integrada por ingeniería, logística, proveedores industriales y servicios de operación y mantenimiento.
Este ecosistema genera un impacto directo en la creación de empleo calificado y el desarrollo territorial en diversas regiones del país. Con la mirada puesta en 2026, la Cámara remarcó que resulta indispensable sostener el ritmo de crecimiento mediante reglas previsibles, una planificación adecuada de la infraestructura eléctrica nacional y el fortalecimiento continuo de los proveedores locales para garantizar la previsibilidad que demanda la inversión privada.