Vaca Muerta: Mega empieza a inaugurar obras para sumar u$s1.000 millones de exportaciones
Compañía Mega alcanzó un hito operativo en su complejo industrial de Bahía Blanca al finalizar el montaje del último equipo del Nuevo Tren de Fraccionamiento (NTF). Este avance marca el cierre de una etapa clave en la construcción de la unidad y da inicio a las pruebas previas para su puesta en servicio.
La obra, que demandó una inversión de US$ 250 millones, representa la apuesta más ambiciosa de la firma para procesar los líquidos provenientes de Vaca Muerta. En sintonía con este progreso técnico, el directorio de la empresa aprobó el inicio de la Fase II del plan de expansión.
Esta decisión permite dar continuidad a las tareas de ingeniería y montaje que actualmente se ejecutan en el polo petroquímico. Según las proyecciones de la compañía, esta segunda etapa demandará un plazo estimado de obra de 24 meses y consolidará un salto estructural en la oferta de productos terminados.
La conducción de la firma también otorgó facultades para suscribir un contrato estratégico de suministro de materia prima con YPF, principal accionista individual con el 38% del paquete. Este acuerdo garantiza el volumen de gas necesario para alimentar las nuevas unidades, asegurando la viabilidad operativa ante el incremento de la capacidad de procesamiento. El esquema se completa con la participación de Petrobras y Dow como socios en el proyecto.
Mega incrementa su capacidad
El impacto en la capacidad productiva será inmediato. Con la inauguración del primer módulo prevista para marzo, la planta sumará 850 toneladas por día (tns/d) adicionales. Una vez que la segunda fase se integre por completo al sistema, la producción total escalará de las actuales 4.800 tns/d a un techo de 7.200 tns/d, lo que significa un crecimiento del 50% en la elaboración de etano, propano, butano y gasolina natural.
Desde el punto de vista comercial, la estrategia apunta de forma directa al mercado global. Dado que el consumo interno de gas licuado de petróleo se encuentra cubierto, la totalidad del incremento productivo tendrá como destino la exportación.
En el corto plazo, se espera que estas obras generen ingresos adicionales para la balanza comercial de la Argentina, fortaleciendo la posición de la empresa en el exterior. Pero el potencial exportador total resulta todavía más significativo si se consideran los precios internacionales actuales.
Al completar todas las etapas del tren de fraccionamiento, la generación de divisas podría alcanzar los u$s1.000 millones por año. Esta cifra posiciona a la compañía como un actor central en la estrategia nacional de convertir el recurso energético en una fuente genuina y constante de moneda extranjera.
Un eslabón clave para Vaca Muerta
La relevancia de este proyecto trasciende los límites de la planta, ya que funciona como un eslabón crítico para el desarrollo de la Cuenca Neuquina. Mega procesa actualmente el 40% del gas de la región, y sus obras de ampliación son el vehículo necesario para evacuar la creciente producción de shale gas.
Sin esta infraestructura de fraccionamiento, el incremento en la extracción de hidrocarburos encontraría un cuello de botella logístico y comercial. Es tal la magnitud del recurso no convencional que son varias las empresas que tienen proyectos de construcción o ampliación de capacidad de tratamiento de los componentes del gas
Finalmente, el proceso industrial que lidera la firma permite triplicar o incluso cuadriplicar el valor del gas natural mediante el agregado de valor en origen. Esta transformación de la materia prima en subproductos de alta demanda internacional asegura una rentabilidad superior y otorga previsibilidad al ecosistema energético local.