Así se construyen los tanques de la mega terminal de exportación de crudo en Vaca Muerta
El presidente de YPF, Horacio Marín, y los gobernadores de Río Negro, Alberto Weretilneck, y de Neuquén, Rolando Figueroa, recorrieron este miércoles la Terminal de Punta Colorada, donde avanza la construcción de la playa de tanques del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una infraestructura estratégica que permitirá el almacenamiento y la futura exportación de crudo desde la costa atlántica rionegrina.
Las obras se desarrollan según el cronograma establecido, con progresos visibles tanto en las tareas de soldadura como en el armado de los techos geodésicos de aluminio, que son estructuras claves que garantizan resistencia en un entorno costero y eleva los estándares de seguridad operativa.
La construcción de los tanques implica un proceso de alta complejidad. Cada unidad se compone de 198 placas de pared y 281 placas de piso, se utilizan alrededor de 1.500 toneladas de acero y se ejecutan más de un millón de pulgadas de soldadura. El montaje del techo, a su vez, requiere la colocación de cerca de 30.000 bulones para completar su montaje.
Estas tareas permiten dar forma a estructuras de gran escala. Con 82 metros de diámetro, 35 metros de altura total y una capacidad de 120.000 metros cúbicos —equivalente al volumen de 50 piletas olímpicas y a la altura de un edificio de diez pisos—, cada tanque se posiciona entre las obras industriales más relevantes del país y de clase mundial.
Vaca Muerta Oil Sur, una compleja obra de exportación
La Terminal Punta Colorada será el punto final del sistema de transporte de los 437 kilómetros del VMOS, que conectará Vaca Muerta con una instalación exportadora diseñada para operar con los buques cargueros más grandes del mundo, que por primera vez llegarán al país.
La construcción del proyecto cuenta con un 54% de avance total, además de que se encuentran avanzados dos de los seis tanques de dimensiones inéditas para el país, también se registra la evolución parcial en sus diferentes locaciones de trabajo.
Es que en paralelo se viene trabajando en el oleoducto que une la Cuenca Neuquina con Río Negro, la estación cabecera Allen, la estación de bombeo 1 Chelforó, la estación de bombeo 2 Santa Rosa y la Terminal Punta Colorada. El proyecto se estima que ingresaría en funcionamiento a fines de este año con una capacidad de transporte inicial de 180.000 barriles diarios, para alcanzar los 550.000 barriles durante 2027.
Durante la recorrida, Marín repasó el progreso del montaje de dos de los seis tanques de almacenamiento que conformarán el corazón operativo de la Terminal y afirmó "este es un paso decisivo para la nueva etapa exportadora que se abre en el país. El VMOS posicionará a la Argentina como un proveedor confiable y competitivo de shale en el mercado internacional".
Punta Colorada, la puerta de Vaca Muerta
Las autoridades destacaron el alcance y el impacto de la construcción del nuevo oleoducto en la provincia. Entre otros puntos comentaron que a lo largo del proyecto trabajan alrededor de 2.500 personas de manera directa a la que se suman otras 7.500 personas que lo hacen de manera indirecta. A la vez, 500 aprendices o medio oficialeshan cambiado su calificación para transformarse en oficiales o especialistas en distintasfunciones.
Luego de la visita a la playa de tanques, las autoridades y representantes de las empresas recorrieron las nuevas oficinas de VMOS ubicadas en Sierra Grande. Allí, Gustavo Chaab,CEO de VMOS, destacó que con más de 140 metros cuadrados, las oficinas se posicionan como el lugar de referenciapara la ciudad de un proyecto que va a transformar el futuro productivo de la provincia.
El sistema de transporte se diseñó de manera escalable para transformar el mapa energético regional. Con una extensión de 437 kilómetros desde la cabecera en Allen hasta la costa rionegrina, el ducto operará inicialmente con una capacidad de 180.000 barriles diarios a partir de fines de 2026.
Sin embargo, las proyecciones técnicas estipulan un incremento progresivo que alcanzará los 390.000 barriles en 2027, hasta llegar a un potencial de 550.000 barriles diarios en su fase de pleno desarrollo, lo que permitirá aliviar definitivamente los cuellos de botella logísticos de la Cuenca Neuquina.
La infraestructura logística se completa con un despliegue de infraestructura offshore que incluye la instalación de dos monoboyas de carga ubicadas a 7 kilómetros de la costa, en aguas profundas. Esta configuración portuaria será la única en el país capaz de recibir buques de tipo VLCC (Very Large Crude Carriers), gigantes oceánicos con capacidad para transportar hasta 2 millones de barriles.
Al operar con este calado, el proyecto reduce drásticamente los costos de flete internacional, posicionando estratégicamente el crudo argentino en los mercados de Europa y Asia con valores competitivos de clase mundial.