El Gobierno reactiva el impuesto a los combustibles y qué harán las petroleras con el congelamiento
El Gobierno nacional formalizó este jueves un incremento del 0,5% en los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono que regirá a partir del 1 de mayo, con lo cual la medida representa una actualización técnica de los montos fijos que tributa el sector, aplicada sobre los hechos imponibles que se perfeccionen durante el próximo mes.
A través del Decreto 302/2026, publicado este jueves en el Boletín Oficial, la medida se da en un contexto donde las empresas petroleras garantizaron que mantendrán los precios en el surtidor sin cambios hasta el 15 de mayo. Se trata de un esquema de "buffer" adoptado por las compañías para absorber parte del costo del crudo internacional, que hoy se sostiene en torno a los u$s110 el barril, evitando así un traslado total y directo al consumidor local.
El decreto de este jueves establece que el aumento de la carga tributaria correspondiente a este periodo se aplicará de manera parcial, postergando nuevamente los incrementos remanentes de los años 2024 y 2025. Según el cronograma oficial, el grueso de las actualizaciones pendientes se ha diferido para el 1° de junio de 2026, buscando graduar el impacto en la cadena de precios.
Durante abril, el Ejecutivo había dispuesto la suspensión total de estas actualizaciones impositivas, en respuesta directa al salto abrupto de los precios internacionales de la energía, provocado por la escalada de la tensión bélica en el conflicto de Medio Oriente que alteró las previsiones de costos globales.
El costo fiscal del retraso impositivo
La normativa publicada hoy especifica en sus considerandos que resulta necesario "diferir parcialmente" los efectos de los incrementos para los productos derivados del petróleo. De esta manera, el Estado busca equilibrar la necesidad de recaudación fiscal con la urgencia de no alimentar nuevas presiones inflacionarias en la Argentina mediante los costos logísticos.
En términos técnicos, la planilla anexa de la norma detalla los nuevos valores para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil. Estos montos actualizados son los que las refinadoras deben liquidar, y representan apenas un 0,5% de suba respecto a los valores que estuvieron vigentes de manera excepcional durante el mes de abril.
De acuerdo con las estimaciones de la consultora Economía y Energía, el diferimiento en la actualización de este gravamen le genera al Estado una pérdida de ingresos de aproximadamente u$s150 millones por mes.
Este "hueco fiscal" se profundizó tras la decisión de suspender los ajustes en abril, lo que eleva el acumulado de recursos resignados por la la Argentina a cifras alarmantes: solo durante 2025, el Tesoro dejó de percibir cerca de u$s2.326 millones por sostener esta política de actualizaciones parciales en los surtidores.
Qué harán las petroleras en 15 días
El escenario local para la Argentina sigue condicionado por un barril de Brent que no cede de la barrera de los u$s110. Esta presión externa es la que justifica el rol de las petroleras como amortiguadores de precios, una estrategia que permite ganar tiempo frente a la volatilidad del mercado energético mundial.
Hacia la segunda quincena de mayo, el foco del mercado se trasladará a la decisión que tomen las compañías una vez finalizado el compromiso de no innovar en los precios de pizarra. La confluencia entre este pequeño ajuste impositivo del 0,5% y la evolución del costo del crudo determinará la conducta comercial de las refinadoras.
La morma dada a conocer hoy vuelve a modificar decretos previos para extender los plazos de vigencia de las postergaciones impositivas. Esta recurrente prórroga de los aumentos pendientes permite al Poder Ejecutivo manejar la transición energética con una herramienta impositiva frente a los shocks externos o la dificultad macro interna.