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ALERTA

El petróleo, en su nivel más bajo en 4 meses: por qué no baja la nafta en Argentina y qué puede pasar en julio

El petróleo cae a mínimos de cuatro meses, pero en Argentina los combustibles no bajan de inmediato por el esquema de precios y los impuestos
26/06/2026 - 11:11hs
El petróleo, en su nivel más bajo en 4 meses: por qué no baja la nafta en Argentina y qué puede pasar en julio

Mientras el precio internacional del petróleo retrocede y se acerca nuevamente a la zona de los u$s70 por barril, el mercado local de combustibles permanece prácticamente inmóvil en el corto plazo. La baja global ocurre en un contexto de menor tensión geopolítica en Medio Oriente y marca el nivel más bajo del crudo en cuatro meses.

Crudo en caída libre: por qué el precio de la nafta no se mueve en Argentina

En la última jornada, el Brent cayó 3,5% hasta los u$s72,79, mientras que el WTI, referencia en Estados Unidos, bajó 3,2% y se ubicó cerca de los u$s69.

El movimiento se da tras semanas de volatilidad y contrasta con los valores máximos del año, cuando en marzo el petróleo llegó a rozar los u$s120. Incluso, antes del inicio del conflicto en Medio Oriente, el 27 de febrero el barril cotizaba en torno a u$s72,48.

Por qué la baja no llega todavía a la nafta

La corrección en los precios se explica principalmente por el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, que descomprimió el escenario bélico y permitió la reapertura del estrecho de Ormuz.

Ese paso estratégico concentra cerca de una cuarta parte del comercio mundial de petróleo y gas, por lo que su normalización redujo las expectativas de escasez de oferta.

En Argentina, la caída del crudo no se traduce de forma automática en los surtidores. En los últimos meses, las petroleras adoptaron esquemas de ajuste que desacoplan parcialmente los precios locales del Brent internacional.

Este mecanismo actúa como amortiguador: suaviza tanto las subas como las bajas del mercado global.

YPF, el "buffer de precios" y la lógica de compensación

En abril, YPF implementó un sistema de "buffer de precios" para estabilizar los valores internos frente a la volatilidad internacional.

La herramienta fue extendida por 45 días adicionales y convivió con un aumento del 1% aplicado en los surtidores en mayo, que se mantendrá vigente hasta el 28 de junio.

Según explicó su CEO, Horacio Marín, durante ese período la compañía evitó trasladar "fluctuaciones bruscas" del petróleo internacional y dejó pendiente parte del impacto para etapas posteriores mediante un mecanismo de compensación.

El esquema se apoyó en un valor de referencia de u$s95 por barril, compartido también por otras petroleras que operan en el país.

Precios locales sostenidos pese al cambio internacional

Con ese esquema, la nafta súper se mantuvo en torno a los $2.000 durante el trimestre, luego del salto de aproximadamente 25% registrado en marzo.

Ahora, con el crudo nuevamente cerca de niveles similares a los de comienzos de año, el ajuste a la baja no se traslada de forma inmediata a los combustibles.

Desde el sector explican que el objetivo del sistema es recuperar el margen perdido durante los meses en que los precios locales quedaron por debajo de la paridad de importación. En ese marco, la lógica interna es clara: cuanto mayor es la caída del petróleo, más rápido se compensa el diferencial acumulado.

El otro factor clave: impuestos congelados y atraso acumulado

A la dinámica del crudo y los precios internos se suma la política fiscal sobre los combustibles.

El Gobierno postergó entre abril y junio las actualizaciones de los impuestos específicos, lo que generó un atraso estimado en $256,20 por litro en nafta y $114,50 en gasoil, según cálculos privados.

Ese componente sigue siendo determinante en el precio final que paga el consumidor.

Qué puede pasar en julio

Antes de fin de mes, el Ejecutivo deberá definir si en julio avanza con la actualización pendiente de los impuestos a los combustibles o si vuelve a diferirla total o parcialmente.

Las subas incluyen ajustes acumulados de distintos períodos (2024, 2025 y parte de 2026), por lo que su aplicación tendría impacto directo en los precios finales en todo el país.

Con un petróleo en baja, un esquema de precios internos desacoplado y una carga impositiva aún atrasada, el mercado argentino de combustibles transita un escenario donde las variaciones internacionales no se reflejan de forma inmediata.

La evolución de las próximas semanas dependerá de la decisión fiscal del Gobierno y de cómo continúe la estrategia de compensación de las petroleras.

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