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ALERTA

Es tendencia global: Las vías del tren se transforman en centrales solares desmontables

Un proyecto piloto en Suiza demuestra la viabilidad de generar energía limpia entre los raíles sin alterar el tráfico ni el mantenimiento de los trenes.
06/07/2026 - 00:35hs
vias solares

La búsqueda de fuentes de energía renovables impulsa el desarrollo de alternativas para captar y almacenar recursos limpios. Entre las opciones disponibles, la energía solar destaca por su nivel de avance y adopción por sobre otras tecnologías en todo el mundo, y su versatilidad y bajo costo estimula la creación de nuevos espacios para la instalación de sistemas fotovoltaicos más allá de los campos abiertos o los tejados residenciales.

En este contexto, Suiza se convirtió en el escenario de una prueba piloto que utiliza la infraestructura ferroviaria existente para la generación eléctrica. La start up Sun-Ways diseñó un sistema que aprovecha el espacio disponible entre los raíles ferroviarios para colocar módulos solares, una iniciativa que completó un año de evaluaciones operativas en la localidad de Buttes, tal como informó la empresa en sus redes.

El tramo de prueba abarca 100 metros de vías gestionadas por la empresa de transporte público TransN, en el cantón de Neuchâtel. Durante el período de evaluación, más de 11.000 convoyes circularon sobre la estructura sin que se registraran incidencias técnicas ni alteraciones en el servicio ferroviario habitual, según informaron las entidades responsables.

La principal ventaja de este desarrollo radica en la optimización del suelo, un recurso escaso que suele generar conflictos cuando las plantas solares compiten con terrenos agrícolas o áreas naturales protegidas. Al instalar los dispositivos sobre los raíles, el proyecto otorga una doble función a una superficie que ya cuenta con un uso industrial definido.

Desafíos superados para la generación solar

Los resultados de la prueba permitieron evaluar la respuesta del sistema ante desafíos operativos específicos, como la acumulación de suciedad sobre las células fotovoltaicas. Los encargados comprobaron que el paso de los trenes a velocidades de hasta 90 kilómetros por hora genera una corriente de aire que remueve el polvo de manera automática, eliminando la necesidad de implementar mecanismos de limpieza externa.

Asimismo, las pruebas descartaron el riesgo de deslumbramiento para el personal de conducción, un aspecto que generaba dudas antes de la instalación. La portavocía de TransN confirmó la ausencia de reportes negativos por parte de los maquinistas, validando la convivencia de la tecnología solar con la seguridad del tráfico diario.

La flexibilidad logística representa otra de las características particulares de este mecanismo de origen suizo. Mediante herramientas específicas y el empleo de maquinaria adaptada por la firma ferroviaria Scheuchzer, un módulo de tres paneles y seis metros de longitud se retira de la vía y se desconecta de la red en aproximadamente diez minutos.

Esta capacidad de desmontaje rápido resulta indispensable para no obstaculizar las tareas de mantenimiento de la infraestructura ferroviaria, tales como la sustitución de traviesas o las soldaduras de raíles. A diferencia de otros proyectos internacionales fijos, el sistema fotovoltaico se retira temporalmente y se vuelve a colocar en pocas horas sin interrumpir los cronogramas técnicos.

Una idea rápidamente replicable

En términos de producción, la instalación de Buttes inyectó más de 16.000 kilovatios hora en la red eléctrica local desde mayo de 2025, un volumen equivalente al consumo anual de entre tres y cuatro hogares. El registro se obtuvo a pesar de una interrupción temporal de un mes por la caída de nieve y labores técnicas programadas.

Las proyecciones de Sun-Ways indican que, si se extendiera este sistema a los 5.320 kilómetros de la red ferroviaria suiza aptos para la exposición solar, la producción potencial alcanzaría los mil millones de kilovatios hora anuales. Dicha cifra representa cerca del dos por ciento del consumo eléctrico global de Suiza y abastecería a unas 300.000 viviendas.

La experiencia captó la atención de operadores internacionales que buscan incorporar energías limpias sin iniciar costosos procesos de expropiación de terrenos. La Sociedad Nacional de Ferrocarriles Franceses suscribió un acuerdo de colaboración técnica para analizar los datos del proyecto, mientras que la Red Ferroviaria Italiana planifica una fase piloto propia para evaluar la tecnología en sus líneas.

Adicionalmente, iniciativas en Corea del Sur e Indonesia siguen de cerca los avances suizos con miras a implementar pruebas similares en sus redes de transporte. El fundador de la empresa emergente, Joseph Scuderi, busca acelerar las validaciones regulatorias definitivas para facilitar la exportación de una tecnología que propone transformar las redes ferroviarias en centrales de generación distribuida.