Una por una, las empresas que llevarán este año a Vaca Muerta a récord millonario de inversión
El desarrollo masivo de los recursos no convencionales en Vaca Muerta atraviesa su período de mayor aceleración histórica. Los compromisos de inversión presentados por las compañías operadoras ante la Secretaría de Energía de la Nación proyectan para este año una cifra inédita en la industria energética local por u$s12.373 millones.
Este monto representa un incremento del 16% en comparación con el período previo, cuando se desembolsaron u$s10.637 millones bajo la misma modalidad, y ratifica que el subsuelo neuquino constituye el motor indiscutido del sector hidrocarburífero.
De acuerdo con un reporte detallado de la consultora Economía y Energía, elaborado sobre la base de las declaraciones juradas que las empresas remiten de forma obligatoria al Estado para cada ciclo operativo, el upstream hidrocarburífero total del país (sumando bloques convencionales y no convencionales) alcanzará una meta prevista de u$s13.890 millones.
La comparación con la inversión ejecutada el año pasado, que cerró en u$s12.243 millones, expone una expansión interanual del 13,5%, equivalente a una inyección adicional de u$s1.647 millones en todas las cuencas productivas.
Sin embargo, el análisis desagregado evidencia que este fenómeno responde a una dinámica de polarización, donde las formaciones geológicas tradicionales pierden terreno de forma continua frente a la alta productividad de los pozos de Vaca Muerta.
Vaca Muerta: la hegemonía indiscutida del shale
La evolución de los datos relevados por la consultora dirigida por Nicolás Arceo exhibe el cambio estructural en la matriz de inversión privada y pública en la Argentina. En 2016, el segmento no convencional apenas explicaba u$s2.900 millones de un esquema global de u$s6.700 millines; es decir, una participación menor al 44%.
Diez años más tarde, las previsiones corporativas determinan que el shale y el tight capturarán el 89% del presupuesto consolidado de las operadoras, relegando al sector convencional y a las áreas sin identificar a una porción marginal de apenas el 11% restante (u$s1,517 millones).
Este reordenamiento territorial benefició de manera directa a la Cuenca Neuquina, cuya participación regional mutó de representar el 62% del mapa nacional en 2016 al 91% proyectado para el presente ejercicio económico.
En términos nominales, la región neuquina más que duplicó su nivel de atracción de capitales entre 2016 y el año pasado, saltando de u$s4.182 mollones a u$s10.892 millnes. En total contraste, las cuencas de base convencional tradicional evidenciaron una contracción severa en el mismo lapso.
La Cuenca del Golfo San Jorge experimentó un retroceso al pasar de u$s1.789 millones a u$s982 millones, mientras que la Cuenca Austral disminuyó su volumen operativo desde u$s461 millones a u$s251 millones.
Un factor exógeno de relevancia rodea el cumplimiento de estas metas: las proyecciones analizadas se estructuraron e informaron por las firmas operadoras antes del estallido del conflicto bélico en Medio Oriente.
En consecuencia, las planificaciones de las corporaciones petroleras reflejan un escenario de precios internacionales de referencia para la energía sustancialmente inferior al vigente en la actualidad. Esto abre un margen de expectativa al alza si las condiciones macroeconómicas locales acompañan la liquidación de divisas de exportación.
El ranking de empresas inversoras por áreas y empresas
El mapa de las empresas con inversiones ratifica el rol de YPF en el desarrollo no convencional, la cual lidera de forma holgada la expansión del segmento con un 45% de participación sobre el total de las inversiones previstas en el shale para este año.
La conducción de la petrolera concentró su estrategia de capital intensivo en la ventana de petróleo de Vaca Muerta, con el propósito de maximizar los saldos exportables de crudo liviano hacia los mercados externos a través de la nueva infraestructura del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).
El resto de la torta de inversión en el segmento no convencional se distribuye con Tecpetrol con un 10% de participación, apalancada por su rol clave en el desarrollo de los bloques de gas natural y su creciente diversificación hacia el crudo en áreas seleccionadas; y Pluspetrol con el 9% en pleno desarrollo masivo de las áreas adquiridas a ExxonMobil.
Vista Energy aporta el 8% del capital total proyectado, consolidándose como el segundo operador de shale oil de la cuenca y el priemr exportador del país, y Pan American Energy con 5% de la proyección, mientras que el 22% remanente queda en manos de operadoras de peso como Pampa Energía, Chevron, Shell, ExxonMobil y TotalEnergies, entre otras firmas que sostienen planes de desarrollo masivo o pilotos avanzados.
La concentración económica no solo se manifiesta a nivel de las operadoras, sino también en la distribución de las inversiones en las áreas más productivas. Tan solo diez áreas operativas de Vaca Muerta aglutinarán el 66% de la inversión total prevista en el segmento no convencional, sumando un bloque conjunto de u$s8.162 millones.
De este selecto grupo de diez bloques estrella, YPF ejerce la operación directa en cinco de ellos, lo que demuestra su influencia determinante en el Upstream. El listado de los yacimientos que captarán los mayores flujos de fondos se detalla a continuación:
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Bajo del Choique - La Invernada: el bloque operado por ExxonMobil (en proceso de transición de activos) comanda el ranking de las previsiones individuales con una proyección de u$s1.132 millones, enfocado en el desarrollo de crudo volátil y petróleo negro.
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La Angostura Sur I: área estratégica comandada por YPF que recibirá una inyección masiva de u$s1.117 millones para obras de perforación y conectividad de pozos.
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Loma Campana: el yacimiento fundacional del shale oil argentino, operado por YPF en sociedad con la norteamericana Chevron, se mantiene en la vanguardia operativa con un presupuesto asignado de u$s964 millones.
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Bandurria Sur: otro de los bloques clave de la petrolera de control estatal (donde comparte participación con Shell y Equinor), dotado con un fondeo estimado de u$s933 millones.
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La Amarga Chica: el tercer pilar del núcleo productivo original de YPF (en joint-venture con la malaya Petronas) captará un total de u$s930 millones a lo largo del año.
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Los Toldos Este: bloque operado por Tecpetrol que percibirá una asignación de u$s919 millones encaminada a expandir sus fronteras de producción líquida.
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Bajada del Palo: el desarrollo insignia de Vista (que engloba Bajada del Palo Este y Oeste) demandará un plan de inversión corporativo de u$s889 millones enfocado en mantener sus rendimientos de productividad horizontal.
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La Calera: el yacimiento estrella de Pluspetrol en la ventana de gas húmedo aportará un despliegue de u$s501 millones en infraestructura y perforación profunda.
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El Trapial Este: bloque operado por la multinacional Chevron que recibirá u$s497 millones para consolidar su salto al desarrollo masivo en el norte de la provincia.
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La Angostura Sur II: el quinto bloque del portafolio directo de YPF dentro del "top 10" cerrará el esquema principal de inversiones con una partida asignada de u$s470 millones.