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La privatizada IMPSA sella un contrato en Venezuela para retomar un megaproyecto hidroeléctrico

IMPSA ratificó el acuerdo con CORPOELEC para reactivar Tocoma y Macagua. La firma privatizada por el Gobierno sumará hasta 2.640 MW en el país caribeño
14/08/2026 - 17:00hs
La privatizada IMPSA sella un contrato en Venezuela para retomar un megaproyecto hidroeléctrico

La firma mendocina IMPSA firmó el contrato definitivo con la empresa estatal Corpoelec de Venezuela para llevar adelante la rehabilitación y modernización de las represas hidroeléctricas Tocoma y Macagua. La histórica compañía metalúrgica, con sede en Mendoza, desembarca formalmente en este megaproyecto tras concretarse su traspaso al consorcio estadounidense Industrial Acquisitions Fund (IAF).

En un hito de relevancia por tratarse de la primera firma privatizada durante la gestión del presidente Javier Milei, la empresa trabajará para instalar un total de 672 MW eléctricos en un plazo de 24 meses, lo que conforma una primera etapa. 

El convenio prevé un máster plan de mayor alcance que en sucesivas etapas contempla añadir hasta 2.640 MW de capacidad conjunta entre ambas centrales (2.160 MW en Tocoma y 480 MW en Macagua), un hito constructivo e ingenieril llamado a convertirse en la obra hidráulica más importante de América Latina.

La firma del acuerdo contó con la presencia de la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez; la ministra de Finanzas, Anabel Pereira Fernández; el ministro de Energía, Rolando Alcalá; el ministro de Obras Públicas, Juan José Ramírez; y el presidente de Corpoelec, Juan Crisóstomo Fernández.

En representación del grupo adjudicatario asistieron Jorge Salcedo, presidente de IMPSA; Juan Manuel Dominguez, vicepresidente; Pablo Magistocchi, gerente general; y Mario Croce, director de negocios.

La repercusión por un giro histórico

El anuncio tuvo un rápido impacto tanto en el ámbito político como en redes sociales como X (ex Twitter), donde dirigentes y analistas del sector industrial expresaron distintas lecturas sobre el acuerdo. 

Por un lado, el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, celebró la novedad destacando el valor de haber preservado la capacidad técnica de la planta y el impacto positivo que el contrato tendrá en la reactivación de las naves metalmecánicas locales, la tracción de la cadena de proveedores provinciales y la generación de empleo calificado.

Por otro lado, la conversación en redes entre consultores energéticos y usuarios remarcaron cómo un contrato que originalmente empujó a la crisis a la metalúrgica bajo la gestión estatal previa, termina convirtiéndose -tras la reestructuración financiera y el traspaso al capital privado promovido por el Gobierno- en el motor principal de su proyección internacional.

Con Estados Unidos posicionado además como mercado central para la exportación de grúas de puerto y componentes para el sector nuclear, la firma mendocina retoma un rol protagónico en la ingeniería pesada de la región, se destacó.

Plazos de ejecución y reactivación del sistema eléctrico

El esquema de trabajo trazado por las partes se estructuró con metas operativas para dar respuesta a las urgencias de infraestructura del país caribeño. Como primer hito de ejecución, la compañía asumió el compromiso de reactivar e incorporar 160 MW al Sistema Eléctrico Nacional en un margen de 90 días posteriores a la firma, mediante la puesta en servicio de las Unidades 5 y 6 de Macagua.

Esta inyección primaria busca generar un alivio en el corto plazo dentro del tendido venezolano para avanzar hacia un esquema seguro y confiable. En forma paralela a esta reactivación, se iniciarán los trabajos civiles y electromecánicos en la represa de Tocoma (donde quedó sin finalizar la central hidroeléctrica Manuel Piar). Esta primera fase contempla la recuperación de 432 MW a través del acondicionamiento de las Unidades 1 y 2 en un lapso de 24 meses.

Por su parte, el frente de obra en Macagua sumará en un horizonte de 12 meses unos 80 MW adicionales mediante las tareas sobre la Unidad 4, para completar de esta forma los 240 MW fijados para la fase inicial en dicho complejo.

Un hito tras la reestructuración financiera

El acuerdo suscrito en la capital venezolana constituye la primera operación comercial de envergadura para la firma en su división hidroeléctrica desde el desembarco de IAF como accionista controlante a comienzos de 2025.

El proceso institucional se consolidó en mayo de este año tras la homologación definitiva del Acuerdo Preventivo Extrajudicial (APE) por parte de la justicia de Mendoza, mecanismo mediante el cual se logró reestructurar una deuda que rozaba los u$s 600 millones con acreedores internacionales, entre los que figuran el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Export-Import Development Canadá.

La reactivación del proyecto en Tocoma significa también el cierre de un ciclo de más de una década signado por la parálisis. La obra original contemplaba diez turbinas Kaplan de 223 MW provistas por la firma mendocina.

Si bien dos de esas unidades fueron despachadas en su momento a territorio venezolano, las ocho restantes permanecieron almacenadas en los talleres locales ante los reiterados imponderables de pago de la contraparte caribeña. Aquel escenario, sumado a complicaciones operativas en Brasil, derivó en la salida de la familia Pescarmona del control de la firma y su posterior auxilio estatal en 2021 por parte de la Nación y la provincia de Mendoza.

Con el respaldo de la nueva estructura de capital corporativo y con Estados Unidos situado como su mercado principal para la exportación de grúas y componentes destinados a centrales nucleares, la reactivación de los contratos en la represa del río Caroní le devuelve a la ingeniería argentina una posición central en los grandes emprendimientos energéticos del continente.

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