Las ventas de combustibles cortaron siete meses de caídas, empujadas por el gasoil
El consumo total volvió al terreno positivo en septiembre tras un largo ciclo de caídas, sostenido por la demanda diésel en el interior del país.
El mercado de expendio de combustibles líquidos al público en todo el país cortó en septiembre una racha de siete meses consecutivos de caídas interanuales al registrar una suba general del 2% en los despachos de naftas y gasoil.
El dato de recuperación rompe la inercia contractiva que arrastraba el sector desde principios de año. De todas maneras, los registros oficiales procesados en el último informe de la consultora Politikon Chaco revelan una marcada heterogeneidad, dado que la mejora obedeció exclusivamente al salto en el consumo de diésel, mientras que las naftas continuaron en terreno negativo y el volumen acumulado total se mantiene entre los más bajos de los últimos años.
Durante el noveno mes del año se comercializaron en los surtidores de las estaciones de servicio de todo el país un total de 1.403.856 metros cúbicos de combustibles. Este desempeño interrumpió la tendencia declinante iniciada en febrero. Sin embargo, el análisis desglosado refleja una marcada disparidad entre la demanda vinculada al transporte o la producción y el consumo del usuario particular urbano.
El gasoil registró un incremento interanual del 6,3% impulsado por la tracción de los despachos en las provincias agropecuarias, mientras que las naftas retrocedieron un 1,3% interanual, evidenciando que el bolsillo del automovilista sigue sufriendo el impacto de la pérdida de poder adquisitivo y los ajustes tarifarios en los surtidores.
Brechas por tipo de producto y mapa provincial del consumo
En el desagregado por tipos de producto, la nafta súper cayó un 0,9% interanual y la variante premium descendió un 2,4%, confirmando la migración persistente de consumidores hacia opciones de menor costo o la restricción directa del uso de vehículos particulares.
En contraposición, el gasoil de grado común trepó un 7,8% y el gasoil ultra o premium subió un 4,1%, impulsado primordialmente por el movimiento de carga terrestre y las faenas agrícolas estacionales que requirieron mayores volúmenes de abastecimiento.
De las 24 jurisdicciones subnacionales, 14 finalizaron septiembre con avances interanuales en sus volúmenes vendidos, en tanto que 10 provincias permanecieron con caídas. La Pampa lideró el terreno positivo con un alza del 14,0%, seguida por Entre Ríos y Santa Fe (ambas con un 7,1%), Córdoba (5,4%) y Santiago del Estero (5,0%).
Por el contrario, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires registró una contracción del 5,2% e igual signo negativo afectó a distritos como Santa Cruz (-9,0%), Catamarca (-5,6%), Chubut (-5,6%) y La Rioja (-4,2%).
Participación de mercado y el balance del acumulado anual
En materia de actores del sector, el expendio mantuvo una fuerte concentración donde YPF conservó el liderazgo operativo. La compañía estatal acaparó el 55,5% del mercado de combustibles en septiembre al registrar un crecimiento interanual del 2,9% en sus despachos.
Detrás se ubicaron Shell, con el 22,0% de cuota nacional y un retroceso del 0,7% interanual en volúmenes, y Axion Energy, que se quedó con el 12,2% tras anotar una mejora del 2,2% en sus ventas. El resto del mercado se distribuyó entre Puma Energy, refinadoras independientes y estaciones de bandera blanca, registrando comportamientos dispares según el nivel de presencia regional y las estrategias de descuento aplicadas en cada cuenca de consumo.
El comportamiento desigual reflejó la preferencia del consumidor hacia opciones de precio más competitivas en el surtidor, en un marco donde las brechas de precio entre marcas y zonas geográficas volvieron a incidir en la decisión de carga de las flotas de transporte e individuos.
Pese a la señal de alivio que representó el dato interanual de septiembre, el acumulado de los primeros nueve meses ratifica que la crisis de demanda no se revertirá en el corto plazo.
Entre enero y septiembre se despacharon en el país un total de 12.387.556 metros cúbicos de naftas y gasoil. Esa cifra representa una caída del 1,6% en comparación con el mismo período del año anterior y constituye el menor volumen comercializado para los primeros tres trimestres del año desde 2021. En el saldo de los nueve meses, la nafta acumuló una baja del 1,9% y el gasoil una merma del 1,1%.
El panorama federal acumulado resulta aún más severo al observar que solo cuatro provincias mostraron números positivos en el balance anual: La Pampa ( 2,1%), Neuquén ( 1,8%), Santa Fe ( 1,3%) y Chaco ( 0,7%). En el extremo opuesto, las 20 jurisdicciones restantes sostienen retrocesos consolidados en sus planillas, encabezadas por Corrientes (-8,6%), Santa Cruz (-8,3%) y Misiones (-7,4%).
De este modo, la tibia recuperación experimentada en septiembre responde más a un piso de comparación favorable y al sostén del transporte productivo en regiones específicas que a un rebote sostenido del consumo masivo a escala nacional.