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Myriad Uranium desembarcó en Argentina con un proyecto de uranio de 55.013 hectáreas

Myriad Uranium cerró la compra de Los Altares, en Chubut, y sumó 55.013 hectáreas con antecedentes de exploración y permisos mineros en trámite

02/11/2026
Actualizado 10:25hs

La canadiense Myriad Uranium Corp. incorporó a su cartera el proyecto de uranio Los Altares, en el centro de Chubut, después de completar la adquisición del 100% de los activos vinculados al emprendimiento. El cierre de la operación fue comunicado el 2 de noviembre de 2026, tras el acuerdo que la compañía había anunciado en octubre con Green Shift Commodities Ltd.

Con esta compra, la firma pasó a controlar una superficie de 55.013 hectáreas, distribuida en 23 propiedades mineras dentro del distrito uranífero Cerro Solo, en la cuenca del Golfo San Jorge. Se trata de su primer proyecto de estas características en Argentina.

La operación se instrumentó mediante la adquisición de todas las acciones emitidas y en circulación de Buenavida Metales S.A., sociedad argentina titular de los derechos mineros y otros activos relacionados con Los Altares. Para concretar la transacción, Myriad desembolsó u$s300.000 en efectivo y entregó 1.571.268 acciones ordinarias, con un valor asignado de 0,4455 dólares canadienses por unidad.

El acuerdo también establece que Green Shift mantendrá una regalía del 2% sobre el retorno neto de fundición (NSR). Myriad, por su parte, podrá adquirir la mitad de ese derecho —equivalente a una regalía del 1%— mediante el pago de u$s1 millón.

Myriad Uranium suma 23 propiedades en una zona clave de Chubut

La superficie incorporada por Myriad se reparte entre dos sectores del distrito Cerro Solo. En el este se encuentran los bloques Arroyo Perdido y Perdido, mientras que el oeste comprende las áreas Cóndor 1 y Pichiñán. En conjunto, las 23 propiedades abarcan 55.013 hectáreas.

El entorno reúne varios antecedentes de interés para la exploración. El área adquirida se extiende a ambos lados de Cerro Solo, depósito de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), y está próxima a Meseta Central, de UrAmerica, y a la antigua mina Los Adobes. También incluye el prospecto Arroyo Perdido, donde la CNEA habría detectado anomalías radiométricas durante perforaciones anteriores.

La proximidad con esos depósitos y las características geológicas regionales ofrecen referencias para orientar futuras tareas de exploración. Sin embargo, no constituyen una prueba de que Los Altares contenga recursos de uranio con viabilidad económica. Myriad advirtió expresamente que la información de propiedades vecinas no necesariamente refleja las condiciones del activo que acaba de incorporar.

Qué potencial geológico tiene el proyecto y qué falta investigar

La posibilidad de utilizar lixiviación in situ (ISR) es una de las alternativas que Myriad quiere estudiar en Los Altares. Antes de considerar esa tecnología, sin embargo, deberá determinar si las condiciones del subsuelo permiten aplicarla. Para eso hacen falta investigaciones hidrogeológicas, ensayos de permeabilidad, estudios metalúrgicos y otras evaluaciones técnicas que todavía no se realizaron.

El interés exploratorio se apoya, entre otros elementos, en la geología del distrito. En Cerro Solo, el uranio conocido está asociado con areniscas fluviales y conglomerados cretácicos del Grupo Chubut, asentados sobre un basamento volcánico jurásico.

La Formación Los Adobes, que aloja el depósito Cerro Solo, podría continuar en sectores del Distrito Este de Los Altares a una profundidad estimada de entre 150 y 200 metros. También se identificaron estructuras regionales que, según interpretaciones geológicas previas citadas por la minera, podrían prolongarse hacia el área adquirida.

Estas referencias permiten formular objetivos de exploración, pero no demuestran que exista un recurso recuperable ni que el método ISR resulte viable en el proyecto.

Parte de la información que Myriad deberá revisar corresponde a trabajos realizados antes de su llegada. La compañía calcula que el área acumula unos 12.500 metros de perforación histórica. Entre los registros figuran 37 pozos de circulación reversa atribuidos a Maple Minerals Exploration and Development Inc. en Arroyo Perdido.

Por ahora, esos antecedentes tienen carácter preliminar. La empresa todavía no verificó las ubicaciones, las profundidades, los procedimientos de perforación ni los resultados analíticos mediante una persona calificada bajo el estándar canadiense NI 43-101. La documentación será recopilada y examinada para definir un programa exploratorio, pero no puede utilizarse como prueba de mineralización.

Permisos mineros y condiciones para avanzar en Chubut

La situación administrativa del proyecto comprende distintos niveles de avance. De las 23 propiedades mineras, tres corresponden a permisos de exploración: uno ya fue otorgado y los otros dos siguen en trámite. A eso se suman veinte permisos de explotación, con cuatro concedidos y dieciséis pendientes de completar su registro.

En el Distrito Este, las propiedades Arroyo Perdido Norte 1, Arroyo Perdido Norte 2, Arroyo Perdido Norte 3 y Arroyo Perdido Sur 1 ya cuentan con concesiones mineras otorgadas y evaluaciones de impacto ambiental aprobadas.

Otras siete propiedades también obtuvieron el visto bueno ambiental, aunque todavía avanzan los procedimientos necesarios para registrar sus títulos mineros.

La regulación provincial constituye otro factor que la empresa considera al analizar el desarrollo futuro del activo. Según informó Myriad, la legislación de Chubut limita los métodos de explotación a cielo abierto. En ese contexto, destacó la Resolución 08/2025 del Ministerio de Hidrocarburos, dictada el 11 de abril de 2025, que contempla la posibilidad de desarrollar proyectos mediante recuperación por lixiviación in situ.

En cuanto a la infraestructura, el acceso principal se realiza desde la Ruta Nacional 25, que une Trelew con Paso de Indios. Esta localidad se encuentra a unos 300 kilómetros del proyecto y dispone de servicios y conexión a la red eléctrica. Desde allí, se llega a las propiedades a través de caminos de ripio y trazas rurales.

El distrito tiene antecedentes productivos que se remontan a fines de los años 70. Entre 1977 y 1979, la CNEA llevó adelante explotaciones a cielo abierto en Los Adobes y Cerro Cóndor. El mineral extraído se procesaba mediante lixiviación en pilas en la planta Pichiñán. De acuerdo con la información difundida por Myriad, esas actividades representan la única producción de uranio registrada hasta ahora en el distrito.

La estrategia de Myriad Uranium en Argentina

El director ejecutivo de Myriad Uranium, Thomas Lamb, explicó que la compra responde a una estrategia de sumar activos ubicados en distritos uraníferos con antecedentes de exploración. La compañía busca proyectos que requieran inversiones iniciales y costos de mantenimiento acotados, y que puedan beneficiarse de una eventual suba en el precio del uranio.

Lamb puso el foco en la superficie incorporada en Cerro Solo, que alcanza las 55.000 hectáreas, y en la existencia de concesiones mineras otorgadas, evaluaciones ambientales aprobadas y registros de perforaciones anteriores. La empresa indicó que recopilará y estudiará esos antecedentes para definir los próximos pasos exploratorios.

La transacción también tendrá un efecto en la composición accionaria de Myriad: a través de Green Shift se incorporan indirectamente nuevos participantes del negocio del uranio. El principal accionista de esa compañía es Mega Uranium Ltd.

Antes de cerrar la compra de Los Altares, la cartera de Myriad estaba integrada por tres activos en Estados Unidos: Copper Mountain, en Wyoming, donde posee el 100% de participación; una participación financiada del 10% en Red Basin, también en ese estado; y Breccia Pipe, ubicado en Arizona. Con la operación en Chubut, la minera amplía su presencia geográfica y suma su primer proyecto de uranio en Argentina.