Todo un récord: en sólo tres días se vendieron obras de arte por u$s 1.400 millones
Fue durante la semana pasada cuando Christie’s y Sotheby’s subastaron varias colecciones de arte moderno logrando cifras nunca antes alcanzadas
El arte moderno es el segmento con mejor oferta en la actualidad, ya que muchos son artistas contemporáneos y por ese motivo es más fácil acceder a sus obras, para ser ofrecidas en subasta. De todas maneras, más del 50% de las obras importantes tenían garantía de venta.
Esto significa que las casas de subastas pagarán al consignante una suma preestablecida en caso de no tener candidatos cuando sale a subasta la obra. Es decir que se la compran para intentar venderla en privado o venta pública en el futuro.
Esto es bueno para ambas partes, ya que el vendedor tiene asegurada la venta y la casa de subasta consigue buenos lotes y gana un porcentaje mucho más grande de comisión por la suma que supere la cifra garantizada.
Toda esta explicación viene a cuenta de lo que sucedió por estos días. Por ejemplo, el lunes de la semana pasada cuando se vendió en Christie’s una selección de tan sólo 35 obras realizadas por un curador de 33 años. Durante la subasta se lograron 16 récords y se recaudaron u$s 135 millones.
Además, por una instalación de Jeff Koons que son dos pelotas de basquet que flotan se llegó a los u$s 7 millones, en tanto que por un mediano bronce del mediático autor se pagaron u$s 11,6 millones pese a su tamaño de 63 cm. de altura. Y por un pequeño Andy Warhol, con el tema de la silla eléctrica, se llegó a u$s 10,5 millones. La casa vendió el 97% de lo ofrecido.
En tanto, el martes fue el día de la venta récord de la historia. Christie’s recaudó u$s 745 millones subastando tan sólo 72 lotes. Los grandes compradores fueron los chinos y sólo cuatro obras quedaron sin venderse. La sorpresa fue el mayor precio de u$s 84 millones pagado por una pintura de Barnett Newman realizada en 1961 y que fue pujada por cuatro compradores.
Un tríptico de Bacon, que su dueño taiwanes pagó u$s 15 millones hace 10 años, se vendió en u$s 81 millones (5,4 veces mas en una década y unos u$s 50 millones netos de ganancia seguro). El marchand Larry Gagosian se quedó con un Warhol por u$S 63 millones.
Y un retrato de Marilyn Monroe (60x50cm) que me parecía tenia una base muy alta de u$s 12 millones, trepó a u$s 41 millones. Su vendedor manifestó que dedicará el producido a comprar obras de artistas mujeres contemporáneas.
En este marco, Jeff Koons es la figura del momento. Una escultura u objeto de tres metros que es un tren en aluminio y lleno de Bourbon, fue para un comprador chino que pagó u$s 34 millones. Para los chinos el pez es símbolo de buena suerte. Asi que un móvil de Alexander Calder, asi titulado, que tenia garantía de u$s 9 millones, fue llevado a Oriente por u$s 26 millones.
Por el alemán Richter, el otro artista contemporáneo récord, se pagaron u$s 29 millones por una de sus pinturas abstractas. Seis pequeñas cajas de Joseph Cornell se vendieron en u$s 24 millones y por cuatro Warhol se pagaron u$s 110 millones. El Basquiat que ilustra esta nota se vendió en u$s 35 millones.
Parecía que ya no quedaba efectivo, pero el miércoles y jueves, Sotheby’s recaudó u$s 500 millones. Batió seis récords y vendió seis obras de Warhol en u$s 71 millones. Las obras del artista pop representaron u$s 181 millones y un 13% de lo vendido. El Popeye de Koons tiene ya lugar en el Hotel Wynn de Las Vegas previo deposito de u$s 28 millones. Allí hay otro comprado en u$s 30 millones y que uno puede llevárselo si paga u$s 50 millones mas impuestos.
El jueves se ofrecieron 454 lotes, incluso dos de Guillermo Kuitca y se vendió un Basquiat en u$s 24 millones. Sin duda los precios del mercado de arte no tienen techo y con la cantidad de garantías otorgadas hasta tienen un piso muy elevado. Todos contentos, hay tanta liquidez que de un año a otro se pueden duplicar los precios, concluye El Cronista.