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El Gobierno no puede salir del laberinto Griesa: ahora tendrá que esperar al 30-S para ver si ocurre el "milagro"

Se desvaneció el jueves la esperanza puesta en que la Corte de Apelaciones de Nueva York se pronunciara a favor del Citigroup para pagarles a los bonistas
19/09/2014 - 10:20hs
El Gobierno no puede salir del laberinto Griesa: ahora tendrá que esperar al 30-S para ver si ocurre el "milagro"

Para el Ejecutivo continúa la seguidilla de malas noticias que desde junio le depara la justicia estadounidense y el mercado financiero global.

Este jueves se desvaneció la esperanza puesta en que la Corte de Apelaciones de Nueva York se pronunciara a favor del Citigroup para que pueda pagar los bonos Par con las legislaciones que no sean las de Estados Unidos, que vencen el próximo 30 de septiembre.

Por lo pronto, la abstención a dar un veredicto extendió la incertidumbre y no le permite al Ejecutivo argentino, ni a la entidad bancaria, sortear el bloqueo judicial impuesto por el juez Thomas Griesa para la cancelación de títulos nacionales del canje.

Por el momento, no se pueden cancelar los compromisos con los tenedores de papeles surgidos de las reestructuraciones de deuda anteriores y, por otro lado, tampoco se ha logrado destrabar el conflicto de fondo con los holdouts.

"Un arma en la cabeza"
En este contexto, la historia queda aún con final abierto, si bien antes de fin de este mes puede haber novedades por parte de la Corte, que ya adelantó que podría expedirse 48 horas hábiles antes del vencimiento de los bonos.

Esta falta de pronunciamiento sucedida en el día de ayer, cayó como un balde de agua fría para el Citigroup. Su abogada, Karen Wagner, adelantó que si la Corte ratifica el bloqueo judicial, el banco obedecerá la orden de no pagar, no sin antes aclarar: "Tenemos un arma en nuestra cabeza", haciendo alusión a la sanción que podría recibir la empresa en el ámbito local.

Esto dichos se refieren a que, de mantenerse la orden de Griesa, la compañía no puede cancelar unos u$s8.400 millones en títulos emitidos por Argentina.

Otro de los escollos para el país vino por el lado de uno de los jueces de Nueva York (Barrington Parker) que no se mostró satisfecho con la defensa del Citigroup. Remarcó que no tuvo un argumento serio y que todos los bonos están alcanzados por la orden judicial, una postura que es compartida por los fondos buitre.

Mala noticia: el bloqueo continúa
En tanto, se mantienen bloqueados los u$s539 millones que Argentina depositó en el Bank of New York para pagar el vencimiento del 30 de junio pasado a los inversores que ingresaron a los canjes en 2005 y 2010.

Este impedimento a girar el dinero involucró también en la disputa (entre el Gobierno y los holdouts) a los bonistas que no estaban en conflicto con el Ejecutivo nacional.

El objetivo inicial de esta medida fue presionar a que la Argentina pague una sentencia judicial que le fuera adversa por u$s1.330 millones.

Por el momento, tampoco se conoce qué sucederá con los cerca de u$s200 millones que el Gobierno depositará el próximo 30 de septiembre para así reiterar su firme voluntad de pago.

Pese a estos bloqueos, el Ejecutivo se muestra firme en su decisión de no negociar con los "buitres", ya que esto abriría las puertas a sufrir demandas multimillonarias del resto de los bonistas (los que ingresaron a los canjes y otros que no lo hicieron).

Tanto Cristina Kirchner como los funcionarios de su Gabinete siempre señalaron que no iban a convalidar -bajo ningún punto de vista- un pago diferencial y ventajoso hacia los holdouts respecto del resto de los tenedores de títulos.

Por lo pronto, los próximos vencimientos de bonos que el Estado argentino debe cancelar están programados a fines de mes por un monto total de 183 millones de dólares.

De esta cifra, u$s99 millones corresponde a la normativa inglesa y, en segundo lugar, a la norteamericana, equivalente a u$s67 millones. Justamente, esta última sería la única que se mantendría "bloqueada" (ver cuadro).

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Peligro de "aceleración"
En caso de que Griesa no permita el pago de los vencimientos de los cupones de los bonos argentinos, muchos ahorristas podrían exigir la "aceleración" del pago de toda la deuda de los papeles afectados, cuyo valor residual acumularía un total de más de 35.000 millones de dólares (ver cuadro).

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El Discount emitido en euros y yenes representa el 42% del total de dicho título público, lo que significa unos u$s2.000 millones de monto exigible.

En tanto, en el Par esas emisiones fuera de Estados Unidos y Argentina ascienden al 50%, alrededor de 2.200 millones de dólares.

La salida argentina
Para sortear las "trabas" y pedidos de Griesa, e intentar cumplir con los compromisos mantenidos con los tenedores de bonos que sí entraron en los canjes de deuda, el Gobierno argentino armó en tiempo récord "su propia salida" a estos obstáculos, que puede valerle el ser acusado de desacato en Nueva York.

En efecto, el 11 de septiembre la Presidenta promulgó una ley para modificar el domicilio de pago a estos bonistas que ingresaron al canje. 

"Argentina quiere pagar, puede pagar y va a pagar todas sus deudas", sostuvo Cristina, al tiempo que agregó: "No sólo se asegura el pago al 92,4% de acreedores que confiaron en la Argentina y aceptaron el canje sino que también contempla los intereses de los tenedores que no ingresaron, ya que se les va a depositar lo que corresponde a esos bonos".

La jefa de Estado recordó que le tocó vivir, no como Presidenta sino como senadora, un Parlamento que aplaudió el default.

"Estamos en una situación inversa, a 180 grados de aquel momento. Ahora el Congreso argentino asegura el pago y la Presidenta promulga la ley que lo garantiza", enfatizó.

Con la firma del decreto, el Ejecutivo activó el cronograma de cambio de jurisdicción, con salida de Nueva York y cualquier otro territorio donde tenga alcance el juez Griesa, para intentar demostrar la intención de pago.

La ley autoriza a remover al Bank of New York (BoNY) como agente fiduciario, que fuera contratado por decreto para la cancelación a acreedores del canje de 2005.

Esta rescisión de contrato, de acuerdo con la misma ley, se hará por incumplimiento de las obligaciones del BoNY. Un hecho que, según los dirigentes opositores, no libra al país de futuros juicios que pueda hacerle esta entidad a la nación por la ruptura contractual.

En este sentido, el Gobierno debe comunicarles a los bonistas que el BoNY ya no es el pagador. En su reemplazo, el Ejecutivo estableció a Nación Fideicomisos como nuevo agente.

A través de esta entidad, el Poder Ejecutivo podrá depositar los dólares correspondientes a cada vencimiento, como los u$s200 millones que tienen fecha de cobro el 30 de septiembre.

En tanto, los tenedores de títulos que ingresaron al canje que no acepten el pago en Buenos Aires, podrán designar a un nuevo agente fiduciario que garantice "un canal de cobro" que no sea Nueva York.

El Gobierno no dejó afuera a los holdouts y les volvió a ofrecer el canje de bonos pero, obviamente, bajo las mismas condiciones que los efectuados en años anteriores.

La ONU, con camiseta albiceleste
En medio de esta disputa entre Argentina y los holdouts, en las últimas semanas se sumó la aprobación por parte de la Asamblea General de la ONU de la resolución impulsada por Argentina, el G77 y China para redactar un marco legal que regule las reestructuraciones de deuda soberana.

El texto resuelve "elaborar y adoptar a través de un proceso de negociaciones un marco legal multilateral con miras a, entre otras cosas, aumentar la eficiencia, la estabilidad y la previsibilidad del sistema financiero internacional".