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La "pax cambiaria" impuesta por el Banco Central volvió a hundir al dólar blue y lo llevó hasta un piso de $12,65

De esta manera, la divisa estadounidense continúa en caída libre, pues el pasado viernes había cerrado a $13,10. El oficial se mantuvo estable
10/11/2014 - 20:00hs
La "pax cambiaria" impuesta por el Banco Central volvió a hundir al dólar blue y lo llevó hasta un piso de $12,65

El dólar blue comenzó la semana con otro fuerte descenso, ya que cotizó a $12,65, unos 45 centavos menos que el viernes, jornada que había caído otros 40 centavos, cuando tocó los $13,10, cifra que no alcanzaba desde agosto pasado.

De esta manera, el billete informal tocó el mismo valor que el 25 de julio pasado.

Por su parte, el dólar oficial se negoció sin cambios a $8,52, por lo que el dólar ahorro se ubicó en los $ 10,22 y el dólar turista o tarjeta en los $11,50.

Así, la brecha entre el dólar blue y el oficial se ubica en un 48,5%.

Por otra parte, en las operaciones de "contado con liquidación", donde se compran y venden acciones argentinas que cotizan tanto en la bolsa local como en el exterior, se obtuvieron divisas a un valor de $12,76, similar al del cierre anterior.

En tanto, el "dólar Bolsa" o "dólar MEP", generado en el mercado bursátil porteño con bonos nominados tanto en pesos como en moneda extranjera, el cambio implícito fue de 12,79 pesos, 15 centavos menos que en la jornada del viernes.

Operadores del mercado, sostienen que "se sigue operando en forma cada vez más acotada, debido a los controles y sanciones".

Cabe recordar que el viernes el Banco Central suspendió por cinco meses a Arpenta, que no podrá operar en cambios hasta abril del año que viene por no contar con un local a la calle o en una galería comercial.

"No es la primera vez que el Gobierno tiene éxito en domar o calmar el dólar paralelo desde la instalación del cepo. El Gobierno ha podido, en general en base a persecuciones, morigerar el valor del dólar", dijo a periodistas Rogelio Frigerio, presidente del Banco Ciudad de Buenos Aires.

Frigerio señaló que, "en general, lo que ha ocurrido en el pasado es que después de un tiempo en el cual el Gobierno tiene éxito, cuando esos controles ya no tienen más éxito, hay un salto mayor en el tipo de cambio, como una olla a presión".

La manito que dan los ahorristas al BCRA
Operadores consultados por iProfesional sostienen que la tendencia descendente del blue obedece a varios factores.

Entre ellos, la mayor oferta por la reventa de ahorristas en las cuevas de esos billetes que adquieren con el aval de la AFIP. También inciden los controles desplegados por el Gobierno.

Sobre este último punto, apuntan que las suspensiones a varias entidades atemorizan a quienes se mueven en el mercado informal.

No obstante, el ex presidente del Banco Central, Aldo Pignanelli, atribuye la baja del dólar paralelo principalmente a la "mayor oferta del dólar sueldo o dólar ahorro".

El llamado "efecto hormiga" tiene que ver con que, a comienzos de mes, explota la demanda de billetes verdes a precio oficial, producto de las mayores solicitudes de particulares que luego los revenden en el mercado paralelo y se hacen de una diferencia.

De algún modo, hasta le hacen un "favor" al Gobierno: controlar el alza del blue influye sobre las expectativas de la sociedad respecto de la pronta llegada de una nueva corrección cambiaria, que acrecienta los movimientos especulativos (como la del "encanutamiento" de bienes).

Es por eso que -más allá de la "ayudita" que le dan los ahorristas incrementando la oferta de divisas con su propia reventa- la administración K viene apuntando toda su artillería en reducir el precio en las cuevas para calmar esos temores.

Baja el blue, ¿se aleja una devaluación?
Pignanelli es de los que cree que el titular del BCRA, Alejandro Vanoli, se encontrará con grandes dificultades para cumplir con su plan de no devaluar.

"Con una inflación tan alta como la que tiene la Argentina, es imposible mantener el dólar y no devaluar, ya que tendrá al menos que ir acompañando el crecimiento de los precios", señala.

Otro que se mostró escéptico fue el influyente Miguel Angel Broda, quien afirma que -sin crédito internacional-, el Gobierno tiene poco margen de maniobra como para evitar un salto cambiario.

Si bien los analistas señalan es que le será muy difícil cumplir con su promesa, dado el actual contexto económico, la mayoría coincide en lo poco efectiva que resultaría una disparada del tipo de cambio.

Es que la suba del dólar es probable que vaya acompañada por un aumento inmediato de todos los precios de bienes y servicios. Entonces el salto devaluatorio se neutraliza.

Extrañamente, el Gobierno parece coincidir con estos pronósticos negativos sobre una eventual corrección cambiaria, aunque naturalmente no culpa de los posibles problemas a su política sino a la reacción de las empresas y los ahorristas.

Para Vanoli, hay un tema cultural que hace que en este país no sea una solución para recuperar competitividad: "Con la idiosincrasia argentina, si ocurriese una devaluación todo lo que aumente el tipo de cambio será acompañado por un aumento de precios", afirma.

Manejo de expectativas, tema clave
El Gobierno tiene claro cuál es la "cancha" en la que se jugará la guerra de expectativas devaluatorias para el siempre complicado verano: el nivel de las reservas del Banco Central.

No por casualidad, los últimos días tuvieron una seguidilla de noticias vinculadas con una mejora en la caja de dólares:

1. Primero, la promesa de los productores sojeros sobre una liquidación de u$s5.700 millones antes de fin de año

2. Luego, el swap de monedas con China, que permite anotar nuevas reservas por u$s814 millones.

3. Y, finalmente, la entrada de u$s2.200 millones por la licitación de la telefonía 4G.

Con esta batería de señales, el mensaje que se intenta enviar es que no habrá una licuación de las reservas que justifique otro temblor en el plano cambiario.

Sin embargo, el mercado no siempre es fácil de convencer.

Sobre todo cuando ha venido observando el deterioro experimentado en estos últimos meses y en vista a los compromisos que se avecinan.

Al respecto, desde M&S Consultores anticipan que para el próximo período los vencimientos de deuda en dólares, pública y privada, ascenderán a unos u$s13.000 millones.

La demanda privada, vinculada con "dólar ahorro", turismo y giro de utilidades, ascenderá a u$s11.000 millones.

Con respecto al drenaje por pagos de deuda, en 2015 vencen en total (entre pública y privada) alrededor de u$s15.000 millones. De esa cifra, la mayor parte corresponde a compromisos del sector público.

Pero hay otros motivos de preocupación. Es que, además de faltar billetes verdes, se emitirá una gran cantidad de moneda.

Este es el verdadero punto que determina si el nivel de reservas será suficiente o no, afirman los analistas.

Según señala Enrique Szewach, dado que el dólar es la moneda elegida por los argentinos para ahorrar, entonces "cuantos más pesos haya dando vueltas, más devaluada quedará la moneda local y mayor será la demanda de activos en dólares".

Es por eso que, bajo esta visión, el nivel de billetes verdes del Banco Central puede resultar insuficiente aun si ingresaren divisas del exterior en poca cantidad.

¿Por qué? Porque esa entrada tiene que ser lo suficientemente grande como para contrarrestar el fuerte incremento que habrá de moneda local que se imprimirá para poder "bancar" el déficit y el alto gasto público.

En este sentido, la emisión está prevista en unos $300.000 millones hasta fines de 2015.

Con ese número sobre la mesa, todos los caminos llevan al Gobierno a sumar una buena cantidad de dólares, cercana a los u$s30.000 millones (ya sea "raspando la olla" en el plano interno o amigándose con los mercados de crédito del exterior) para poder así acompañar semejante volumen de nuevos billetes con la carita de Roca.

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