El Gobierno le pone un techo al reclamo de los holdouts: u$s10.000 millones
La estrategia oficial se basa, al menos en una primera instancia en ofrecerles una quita del 66% y la emisión de títulos a no menos de diez años
Si el Gobierno acepta sentarse nuevamente a negociar en enero con los fondos buitre, no reconocerá el reclamo de más de u$s 10.000 millones que surge del listado confeccionado prolijamente por el "special master" Daniel Pollack.
Por el contrario, y al menos en una primera etapa, sostendrá como única alternativa posible de llegar a un acuerdo que los holdouts acepten los mismos términos que el canje de 2010.
Esto es, una quita del 66% y la emisión de títulos públicos de deuda a un plazo no menor a 10 años, lo que implicaría una diferencia entre lo que se demanda y lo que se ofrece de al menos u$s 6.500 millones.
De esta manera, se les reconocería a los fondos buitre una ganancia de más del 350% entre lo que pagaron por los bonos (un máximo del 50% de su valor nominal) y lo que recibirían, mientras que si se les pagara lo que les reconoció el juez Thomas Griesa en su fallo de 2012, la ganancia superaría el 2.000%.
Según Ambito, la posición oficial es no cambiar la oferta final a los acreedores. Esto aunque ya no tenga vigencia la cláusula Rights Upon Future Offers (RUFO).
El Gobierno basa su estrategia en que, según los datos que maneja, supera el 60% el apoyo popular a su posición de dureza contra Paul Singer y compañía.
Por otro lado, el ministro de Economía, Axel Kicillof, confía en que el dominio que se mostró en la última parte de 2014 sobre el mercado cambiario, a partir del mayor control policial sobre el sistema financiero y los dólares conseguidos vía China, sojeros y la licitación del G4 para fortalecer las reservas, le da al país mayores espaldas para encarar una negociación.
Según lo que se le escuchó a la Presidente, la alternativa de no acordar con los fondos buitre si éstos no aceptan una quita sustancial muy cercana al canje de 2010, es una opción razonable. Luego, eventualmente, la decisión final quedaría para el próximo Gobierno.
Lo que indignó en Olivos es el monto de más de u$s 10.000 millones reclamado por los fondos buitre; los que, aparentemente, tienen el aval de Pollack. Al menos esto es lo que percibieron los abogados del estudio Cleary, Gotlieb, Steen & Hamilton (CGS&H), Jonathan Blackman y Carmine Bocuzzi.
La cifra que avalaría el dúo Griesa/Pollack no sólo indigna al Gobierno argentino sino que espantaría además a los bancos, financieras y empresarios privados que eventualmente pudieran realizar algún intento para comprar la deuda a los fondos buitre y luego negociar con la Argentina la emisión de un bono.
Según un cálculo primario, los fondos buitre y los holdouts reclamarían una cifra de entre u$s 10.000 o u$s 11.000 millones, mientras que la Argentina estaría dispuesta a ofrecer u$s 3.500 millones máximo.