Palma Cané: "La FED dejó de lado la paciencia pero actuará en forma prudente y gradual"
En una columna de opinión, el economista sostiene que el mercado malinterpretó y que la suba de tasas solo se producirá en agosto o septiembre
Si hay un tema que en los últimos meses ha suscitado la atención de la mayoría de los analistas, éste es -sin duda- cuándo y cómo comenzaría la Fed a subir su tasa de interés; la cual se mantiene en su rango mínimo histórico de 0.0%/0.25% desde el comienzo de la Gran Recesión hacia finales del 2008.Consciente de la importancia de esta variable, tanto para la economía de EE.UU. como para la mundial, hace unos meses la autoridad monetaria -a través de los Comunicados de Prensa posteriores a sus periódicas reuniones- comenzó a dar señales ("forward guidance") acerca de cuál iba a ser su política respecto a este crucial tema.
En efecto, a mediados del año pasado, la entidad inició sus afirmaciones en el sentido de que -una vez finalizada la tercera etapa del programa de emisión monetaria (Quantitative Easing, QE), hecho que se verificó en octubre del año pasado- el actual rango de tasa se mantendría "por un período prolongado de tiempo".
Mantuvo esta "señal" hasta la reunión de enero último, en la cual la cambió por la afirmación de que "actuaría con paciencia" y agregó, asimismo, que el inicio de la suba probablemente no se produciría en ninguna de las siguientes dos reuniones.
Esto llevó a la mayoría de los analistas a sostener que el proceso de suba comenzaría en junio próximo, lo cual constituyó claramente un error de interpretación.
En efecto, a posteriori de la reunión la presidenta de la entidad -Janet Yellen- aclaró que a través del mensaje en cuestión la Reserva Federal sólo pretendía señalar que la suba no se daría hasta que "por lo menos" no transcurrieran dos reuniones adicionales, lo cual no significaba que la misma necesariamente se produjera a partir de junio.
Cobró tal importancia la semántica usada en los Comunicados que -a medida que se aproximaba la fecha de la nueva reunión que se iba a llevar a cabo el pasado miércoles 18 de marzo - la atención de los analistas se concentró en si se mantendría o no la señal de "paciencia". A su modo de ver, en principio, la eventual eliminación de la misma implicaría la inminencia del inicio del proceso de suba.
Finalmente, en el Comunicado de la reunión, efectivamente se eliminó la palabra "paciencia" y -al igual que en la anterior- se aclaró que en la próxima de abril sería "altamente improbable" que se anunciara un incremento del actual rango de tasa.
¿Significa esto que el proceso comenzaría en junio? Nuevamente, la respuesta es negativa.
En efecto, la autoridad monetaria sostiene que el proceso de suba no está predeterminado sino que, por el contrario, el mismo sólo comenzará cuando se profundice aún más la mejora en el mercado laboral y el nivel de inflación se esté acercando al nivel objetivo del 2%.
Dada la importancia del tema, la pregunta que se impone sería: ¿cuál es la visión actual de la Fed respecto a estas dos variables? Nuevamente, el Comunicado responde la pregunta: "El crecimiento económico se ha moderado y, si bien las condiciones en el mercado laboral han mejorado, aún continúa bajo el índice de participación, lo cual impide mejoras sustanciales en el nivel de salarios."
Asimismo, en términos cuantitativos, para el corriente año las proyecciones actuales de la autoridad monetaria -respecto a las realizadas en diciembre pasado- marcan señales mixtas: leves bajas en la tasa de crecimiento (2.7% versus 3.0%), estancamiento en los niveles de desempleo (5,2%) y una mayor caída de precios (1,4% versus 1,8%).
A nuestro juicio, las conclusiones son claras:•La Fed ha dejado de lado su actitud de "paciencia" pero, como dijera Yellen en la Conferencia de Prensa posterior a la reunión, esto no significa que se haya convertido en "impaciente"•Por el contrario, la entidad sólo comenzará el proceso de suba cuando compruebe que sus dos variables objetivo -nivel de empleo e inflación- mejoren aún más y se logre consolidar el crecimiento en forma sustentable•Una vez comenzado el período de suba, el camino por recorrer será establecido reunión por reunión, prudentemente y en forma gradual conforme a la evolución de las principales variables macroeconómica; en especial, la inflación y el nivel de empleo•Bajo estas premisas, y dada la previsible evolución de la economía del país del norte, estimamos que la suba se produciría probablemente hacia los meses de agosto/septiembre. Si -tal como esperamos- este fuera el caso, para fines del corriente año la tasa de referencia se ubicaría dentro del rango 0.50%/0.75%