"No queremos un tipo de cambio atrasado pero tampoco uno recontra alto", dijo el segundo de Kicillof
El viceministro de Economía, Emmanuel Álvarez Agis, explicó que "los modelos de país que apostaron a un peso fuerte terminaron debilitándolo"
El viceministro de Economía, Emmanuel Álvarez Agis, aseguró: "No queremos un tipo de cambio atrasado pero tampoco uno recontra alto, donde los productores que necesitan insumos importados no los puedan comprar", enfatizó el funcionario.
En una entrevista concedida a la revista Acción -del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos- el funcionario kirchnerista explicó que "los modelos de país que apostaron a un peso fuerte terminaron debilitándolo, porque sólo se muestra sostenible por un tiempo corto, como en los años 90".
A su criterio, "que existan ciertas tensiones en materia de divisas es un buen indicador. Eso marca que se está creciendo".
"En el proceso actual existen necesidades de divisas crecientes, porque el país crece. Si la Argentina hoy tuviese autoabastecimiento energético, tendría superávit fiscal y comercial", añadió.
Además, el funcionario consideró que la brecha de divisas "implica un agujero de 3, 4, 5, 6 mil millones de dólares, dependiendo de la intensidad del crecimiento y del año".
Alvarez Agis admitió, por otra parte, que existe "un costo fiscal de 150.000 millones de pesos por subsidios, ya que decidimos no trasladar el costo del desabastecimiento energético a la población y a la industria".
"Si eliminamos los subsidios tendríamos una recesión de 2 puntos del producto inmediatamente", alertó.
En cuanto al autoabastecimiento energético, puntualizó: "lo primero fue recuperar YPF, para ser el principal motor en materia de hidrocarburos. Luego se quitaron stratégicamente subsidios en aquellos sectores donde no se necesitaban y redireccionarlos, como por ejemplo, con la garrafa social, donde se pasó de subsidiar la oferta a subsidiar la demanda".
"También, el financiamiento; el caso más representativo es el financiamiento de las represas hidroeléctricas Kirchner y Cepernic sobre el río Santa Cruz), que conseguimos con un crédito de China".
"Cuando esas represas estén en funcionamiento, en dos o tres años, se comenzará a ahorrar dólares, incluso repagando el crédito", concluyó.