Reproches del mercado y autocrítica "puertas adentro" tras el fracaso de la licitación del Bonar 2020
Luego de declarar "desierta" la colocación de bonos, las voces críticas acusaron al ministerio de Hacienda y Finanzas de subestimar distintos aspectos
El Gobierno optó por debutar esta semana en las colocaciones abiertas en el mercado bursátil para disminuir su caudal de deuda.Sin embargo, el exceso de confianza y el mal timing le jugaron en contra: - Debió declarar desierta la licitación del Bonar 2020- En lo que respecta al canje del título al 2017 sólo captó menos del 7% del monto total.
Este doble traspié generó críticas de algunos analistas y un sinsabor dentro del oficialismo.Mientras que la plana mayor política y económica del Ejecutivo se encontraba en el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza) realizando importantes acercamientos internacionales, a nivel local esta fallida intervención con los Bonar les generó una "mancha".
El ex ministro de Economía kirchnerista, Axel Kicillof, no dejó pasar la oportunidad y lo calificó de "papelón".
Más allá que representaba un test al mercado para evaluar qué rentabilidad estaba dispuesto a convalidar, hubo errores propios y de contexto que generaron este fracaso.
Es que la licitación realizada del Bonar 2020 había generado gran expectativa. Incluso, en horas previas la emisión se había ampliado hasta u$s5.000 millones, si bien finalmente fue declarada desierta.
También estuvo por debajo de lo esperado el resultado del canje para los títulos que vencen el año que viene (Bonar X).Sólo se intercambiaron u$s426,5 millones del Bonar 2020 por los Bonar X por un monto total de u$s444,3 millones (menos del 7% del stock de este papel en circulación).
Críticas puertas adentro y de la cityUna fuente oficial del sector financiero expresó a iProfesional que el resultado fue un "fracaso".Consideró como error que la licitación fue hecha "rápido y sin haber consultado al mercado respecto a qué rendimiento se iba a convalidar".
Desde un banco privado asintieron esta afirmación y se mostraron sorprendidos: "Después de mucho tiempo no nos llamaron desde el Gobierno para una colocación de un título, ni siquiera para que aseguremos la venta de algunos papeles. Nos llamó la atención", resumió a este medio un responsable de equity research.
En la misma tónica asintió el economista Orlando Ferreres: "Hubo falta de expertise para determinar las paridade de los bonos""De hecho, convenía comprar el dólar directamente en la bolsa, a través del contado con liquidación, y no licitando el Bonar 2020. No fue un problema de confianza al Gobierno, sino técnico", dijo a iProfesional.Por lo pronto, se reconoce que hubo inconvenientes de instrumentación de la colocación y que no se consultó con el mercado, respecto a qué tasa era más conveniente para que opten por adquirir estos títulos públicos.
"Se ofreció canjear un título al 2017 por otro al 2020 casi con el mismo rendimiento, lo que es inadmisible para el inversor ya que implicaba asumir un mayor riesgo", resumió una fuente de un banco oficial.Las críticas también se refieren a que hubo un exceso de confianza en el ministerio de Hacienda y Finanzas respecto al éxito de la colocación.
Y otro aspecto central fue el "mal timing" elegido para realizar una salida al mercado, en pleno derrumbe de las bolsas internacionales. De hecho, en Estados Unidos se desplomaron 5% en dos días. Una cifra negativa para nada frecuente. También cayeron las plazas europeas hasta 4% y el Merval de Buenos Aires descendió un 4,1%.
Además, hubo mini devaluaciones, de entre 1% y 2%, de las principales monedas latinoamericanas. En Brasil, el dólar cerró en 4,11 reales.
Puntos alentadoresPara los analistas, como radiografía general, este impacto fallido en el mercado local fue opacado por las buenas noticias que llegaron desde el exterior, como el aplazamiento de una semana que hicieron los holdouts para que Argentina presente su propuesta de pago de deuda.
También fue muy positivo el anuncio que hizo Estados Unidos desde Davos, respecto a que ya no vetará los préstamos de organismos multilaterales hacia la Argentina. Aspecto que le abre la puerta al país a recibir créditos internacionales.
Incluso, la fallida licitación no se reflejó al día siguiente (el jueves) en el mercado bursátil, ya que el Merval de Buenos Aires trepó 4,45%, el Bonar 2020 escaló 3,2% y el Bonar X (el bono que se canjeó el miércoles con poca aceptación), avanzó 1,4 por ciento.
En consecuencia, las buenas señales y alternativas que surgieron desde el exterior para surfear el laberinto que implica cumplir con los compromisos de deuda, generaron que el Gobierno no tenga la obligación de convalidar una tasa alta para colocar los bonos a nivel local, ni presionar a los bancos para que adquieran estos papeles.
Y sobre todo, el Ejecutivo se pudo dar el lujo de afrontar el costo de recibir el impacto negativo de la fallida licitación, que ocurrió por exceso de optimismo y por no analizar las condiciones coyunturales del mercado. Una lección que se tendrá seguramente en cuenta para las próximas salidas en busca de fondos.