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Los dueños de las propiedades prefieren no vender antes que bajar el precio de los departamentos

Los dueños de las propiedades prefieren no vender antes que bajar el precio de los departamentos
Es por eso que se da un fenómeno curioso: pese a la caída en la actividad, los precios pretendidos por los dueños subieron un 9,4% en dólares en un año
14.01.2019 08.16hs Finanzas

Las estadísticas de los escribanos porteños demuestran con claridad dos cuestiones: hay menos ventas de inmuebles, y por eso los precios que se acuerdan en las operaciones empiezan a bajar. Hasta aquí, pura racionalidad económica, puja entre oferta y demanda.

Pero hay otra parte del mercado inmobiliario donde esa lógica no está funcionando: muchos dueños de inmuebles, que no están urgidos por vender, se niegan a convalidar precios más bajos, e incluso prefieren sacar la unidades de la venta y esperar. Así, otra estadística muestra un fenómeno curioso: pese a la caída en la actividad, los precios pretendidos por los dueños subieron un 9,4% en dólares en un año.

El número apareció en un informe elaborado por la Dirección de Estadísticas y Censos del Gobierno porteño, en base a las cotizaciones aparecidas en el sitio Argenprop, entre julio y septiembre pasados. Si bien empezaba a observarse una desaceleración respecto del trimestre anterior, todavía del lado de la oferta se mantenían precios altos.

En el caso de los departamentos de un ambiente usados se registró el aumento más alto: un 12% en el tercer trimestre contra el valor de 2017. El metro cuadrado en estas unidades promedió los US$ 3.054.

Valores aún más altos se pedían en los barrios del norte de la Ciudad, con un m2 que rondaba los u$s3.700. Tal fue el caso de Belgrano (u$s3.760), Núñez (u$s3.737), Recoleta (u$s3.736) y Palermo (u$s3.721). Claro, todos ellos muy lejos del barrio que, con o sin crisis, sigue siendo el más cotizado de la Ciudad: Puerto Madero, con u$s6.504 en promedio.

El caso de Puerto Madero es, sin dudas, el más llamativo, casi desde su mismo origen. Pese a que sigue habiendo muchas unidades vacías, y a que los alquileres también se cobran en muchos casos en dólares, los emprendimientos constructivos en la zona no se detienen y ya casi no quedan terrenos libres donde edificar.

En el caso de los departamentos nuevos en el resto de la Ciudad, el promedio para el monoambiente fue de u$s3.175, es decir un 10,1% más que en la medición del año anterior. Las unidades de dos ambientes promediaron los u$s3.254 por m2 en los edificios nuevos, y u$s2.891 en usados, con alzas de 9,1% y 12,2% en cada caso.

Los cambios menos fuertes se dieron en las unidades de tres ambientes. El promedio fue de u$s2.734 por m2 en los usados, con un salto del 9%, y del 4,2% en las unidades a estrenar, que rondaron los u$s3.392 por m2.

El contraste entre lo que se pide y lo que se firma es, entonces, muy grande. ¿Por qué se produce? Por un lado, influye el valor del terreno, ya que hay muchos propietarios de predios disponibles que tienen espalda suficiente como para esperar tiempos más rentables.

Pero un factor principal es la negativa de los propietarios a desprenderse de sus unidades a precios menores. Es que, para muchos, el departamento es su principal ahorro, y no quieren perder frente a la devaluación y la inflación. Así, en el mercado inmobiliario cuentan que muchos prefieren esperar con precios altos, pasan la unidad al mercado de alquileres o bien la sacan de la oferta. Son, claramente, dueños que no tienen una urgencia por vender, según consigna Clarín.

La pregunta es si la baja que empieza a marcarse en los precios en los que se concretan las operaciones se empezará a ver también del lado de lo que solicitan los dueños en general. En la consultora Reporte Inmobiliario, por ejemplo, estiman que para el mercado vuelva a tomar impulso, los precios deberían bajar “un 20% o 30% más”.

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