Tras el canje de la deuda, S&P sacó la calificación de "default" a la Argentina
La calificadora Standard & Poor´s elevó este lunes a CCC+, desde "Default Selectivo", las notas de la deuda argentina emitida bajo ley local y extranjera, como consecuencia del cierre de los dos canjes logrados por el Gobierno con acreedores privados.
La compañía alertó que podría bajar la nota si en un año ocurren "eventos políticos negativos", pero también destacó que aplicaría un aumento si hay acuerdo con el FMI y la economía empieza a recuperarse.
En su informe, sostuvo que "este importante avance brinda la oportunidad al Gobierno de elaborar un plan más amplio para abordar los diversos desafíos macroeconómicos posteriores a la pandemia".
Argentina y sus tareas pendientes
La calificadora de riesgo señaló que la Argentina deberá ahora emprender un nuevo programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y trabajar para resolver los atrasos con el Club de París.
"Argentina concluyó sus complejas reestructuraciones de deuda en moneda extranjera bajo ley extranjera por u$s 66.000 millones y más de u$s40.000 millones en deuda en moneda extranjera bajo ley local, las cuales implican reducciones menores en el valor nominal y, lo que es más importante, una disminución significativa en cupones y alivio al servicio de deuda en los próximos tres años que proporciona un importante espacio fiscal", aseguró la firma.

Explicó que "la perspectiva estable de las calificaciones de largo plazo pondera los riesgos derivados de los desafíos macroeconómicos restantes".
En este sentido, consideró que el Gobierno deberá ahora afrontar "la elevada inflación, bajo crecimiento, grandes desequilibrios fiscales estructurales, elevadas necesidades de financiamiento y presión persistente en los mercados de divisas", con un favorable perfil de amortización a corto plazo.
"Con la conclusión de la compleja reestructuración, esperamos que el Gobierno dirija completamente su enfoque hacia iniciativas para impulsar el crecimiento, reducir la inflación, financiar un déficit fiscal todavía alto y manejar las presiones cambiarias, entre las varias distorsiones macroeconómicas que prevalecen", sostuvo en su informe.
Advertencias sobre el futuro
S&P aclaró que se podrían bajar las calificaciones si "en los siguientes 12 meses, eventos políticos negativos inesperados afectan las expectativas de recuperación económica y de cierta reversión en el deterioro fiscal en 2020".
"Este escenario podría dañar la frágil confianza de los inversionistas locales en particular y obstaculizar el acceso a los mercados de deuda denominada en pesos", añadió.

Sostuvo que ese clima adverso "podría exacerbar aún más la posibilidad de recurrir al financiamiento del Banco Central ante una dinámica desafiante de inflación, que ya es alta, y derivar en una baja de calificaciones".
"Los contratiempos en las discusiones con el FMI complicarían la extensión del repago de u$s44.000 millones adeudados a la institución, lo que potencialmente obstaculizaría el acceso al financiamiento externo de otras instituciones multilaterales y complicaría la liquidación de atrasos con el Club de París", advirtió.
Señaló también que la nota podría subir "si luego de la exitosa negociación de un nuevo programa con el FMI que aligere el pesado calendario de pagos, y que de indicios de que la articulación de la política fiscal y monetaria irá estabilizando la dinámica de la inflación y del tipo de cambio".
"También podríamos subir la calificación si hay una recuperación económica más pronunciada, que respalde resultados fiscales más sólidos y menores necesidades de financiamiento", consideró.