La Argentina pagó u$s630 M este año por los bonos de Chávez
Desde que el presidente Néstor Kirchner decidió cancelar anticipadamente la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Argentina empezó a considerar a Venezuela como una nueva alternativa para la asistencia financiera.
La decisión –que le costó al Gobierno cuestionamientos ideológicos y financieros–, terminó por cambiar el panorama: en parte, el país cambió los vencimientos con el organismo por compromisos con el gobierno de Chávez.
Este año ya se abonaron más de u$s600 M correspondientes a amortizaciones de capital e intereses de los bonos adjudicados al gobierno venezolano y deberá pagar otros tantos en 2007.
Diferencias
La decisión de cancelar la deuda con el FMI implicó reemplazar una vía de financiamiento a una tasa cercana a 4% anual, por otra con un costo financiero que casi la duplica, ya que el dinero prestado por Venezuela tiene un rendimiento no menor a 7,2 por ciento.
Cabe aclarar que el Gobierno no necesitó directamente del dinero de Venezuela para cancelar sus compromisos con el FMI. Como se sabe, utilizó reservas del BCRA (a quien le dio un bono no negociable a cambio).
Sin embargo, de alguna forma, el dinero de las reservas que se ocupó para cancelar con el organismo no se utilizó para otros pagos (como el megavencimiento de agosto), con lo cual tuvo que aparecer Venezuela, entre otras fuentes, para suplir la asistencia financiera del BCRA al Tesoro. El beneficio para la Argentina fue, entre otras cosas, eludir las revisiones trimestrales y la auditoría constante del FMI.
De acuerdo con datos brindados por la consultora Ferreres & Asociados el país caribeño lleva adquiridos un total de u$s4.008 M en bonos BODEN 2012.
Estos títulos pagan una amortización anual de 12,5% del capital y dos pagos semestrales por intereses, de acuerdo con la tasa Libo (interbancaria en la city londinense) a 180 días.
Durante 2006, la Argentina debió afrontar dos pagos semestrales por estos bonos. El más representativo fue el pago por amortización del mes pasado, de unos u$s2.333 millones, que representó el más importante desde la salida del default hasta hoy.
Si se computan sólo aquellos que adquirió Venezuela (en rigor, el BODEN 2012 es una de las emisiones más grandes de títulos argentinos), la suma desembolsada en todo 2006 superó los u$s630 millones.
Unos u$s42,4 millones se pagaron en febrero (con una tasa Libo de 4,005%), y u$s588,27 millones en agosto (4,889%), de acuerdo con los cálculos que se desprenden de los datos aportados por la consultora.
En los últimos meses, los funcionarios de Hacienda del gobierno venezolano aseguraron que, por su rendimiento, los BODEN 2012 habían resultado "un buen negocio" para el país, y que tenían previsto adquirir "todos los que la Argentina necesite".
El cálculo arroja que, con los bonos que tiene actualmente en cartera, el Gobierno deberá pagar otros u$s600 millones más antes de agosto de 2007. De todos modos, para los economistas se trata de una cifra optimista, si se la compara con la que hubiera enfrentado por los vencimientos que tenía pendientes con el organismo en 2006, pero algo negativa si se la suma a otros endeudamientos en los que también debió incurrir el país por la misma decisión.
Balance
Hoy, a nueve meses del "pago histórico" al FMI, la evaluación de haber optado por Venezuela parece dirigirse en varios sentidos: los economistas advierten que ambas deudas no son comparables, pero destacan algunas ventajas en el corto plazo, y algunos aspectos negativos que se sentirán en los próximos años.
"A la Argentina le ha venido bien porque debió hacerlo en momentos en que la salida en el mercado era difícil. Pero en el aspecto financiero, estamos canjeando una deuda barata por una más cara", aclaró Ricardo Castiglioni, de Ferreres & Asociados, en referencia a la tasa que debe pagar la Argentina a Venezuela por los BODEN 2012 comparada con el costo de la deuda con el FMI.
Entre los efectos negativos que quedaron hoy de esa decisión, los economistas destacan la menor previsibilidad que garantiza Venezuela y las pocas posibilidades que habría para la refinanciación, entre otras.
El impacto del precio del petróleo
La Argentina decidió, tras cancelar anticipadamente la deuda con el FMI, utilizar vías alternativas de financiamiento como Venezuela (aportó recursos equivalentes a casi la mitad del monto saldado al organismo).
Sin embargo, a cambio, convalidó cierta dependencia financiera con Venezuela que no es muy bien vista por los expertos. Ahora que el precio del petróleo crudo empezó a bajar, algunos se preguntan si en algún momento Venezuela no necesitará dinero y saldrá a vender masivamente sus tenencias de BODEN 2012, haciendo caer su precio y, por ende, aumentando la tasa de interés para la Argentina.
De todas formas, por ahora, con el precio del crudo alrededor de los u$s60 por barril, los especialistas dicen que no habrá mayores problemas. La luz amarilla se encenderá si el petróleo sigue cayendo.
Consultado respecto del "canje" de un acreedor –el FMI– por otro como Chávez, el economista José Luis Espert no dudó: "El FMI es ‘menos peor’ que Chávez. Es cierto que fue un pésimo auditor durante la convertibilidad, pero no me parece que a partir de 2003 haya planteado cosas absurdas".
En tanto Aldo Abram, de la consultora Exante, dijo que el pago anticipado "fue una buena idea, porque no estábamos en condiciones de firmar un posible acuerdo con el FMI. Pero el costo que se pagó fue debilitar al Central en su capacidad de defender la moneda", advirtió.
Ignacio Olivera
iolivera@infobae.com