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ALERTA

Escándalo con stock options ya cuesta más de u$s8.000 M

El fraude en el pago de las remuneraciones de miles de ejecutivos estadounidenses con opciones de compra de acciones predatadas se sigue cobrando ví­ctimas
17/10/2006 - 14:01hs
Escándalo con stock options ya cuesta más de u$s8.000 M

Vulnerar la confianza de los inversores y accionistas minoritarios es un error que en los Estados Unidos se paga caro. Y en el caso del fraude con opciones de compra de acciones predatadas (conocido como backdated stock options, ver nota relacionada), ya son varias las empresas que lo están pagando.

De hecho, según estimaciones de la agencia Bloomberg, el escándalo ya ha costado más de u$s8.000 millones en el valor de capitalización de mercado de las compañí­as involucradas. Según estas estimaciones, de un total de 117 grandes empresas de los Estados Unidos que anunciaron que iban a revisar sus programas de remuneración con stock options, más de dos tercios sufrieron caí­das bursátiles al realizar los anuncios. En promedio, la pérdida de valor fue estimada en 2,6 por ciento. Para una empresa como Apple, que está involucrada en estas prácticas contables, la caí­da luego de anunciar su propia investigación interna fue de 8,2 por ciento. Si se tiene en cuenta que su valor de mercado era de u$s72.000 millones a principios del 2006, perder 8,2% implicó una suma cercana a los u$s6.000 millones.

Y esto sin tener en cuenta que todaví­a no terminó la investigación por parte de la Securities and Exchange Commission (SEC) contra Apple y las demás empresas sospechadas. Hoy, la compañí­a tecnológica vale u$s64.500 millones, lo que significa que en los últimos diez meses perdió 10% del valor.

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Estudio
El análisis que lleva adelante la SEC desde hace varios meses involucra a más de 130 grandes compañí­as, si bien se sospecha que las involucradas pueden ser miles(ver nota a parte). De a poco, las cabezas de varios altos ejecutivos comienzan a rodar, a raí­z de la investigación de la SEC. De acuerdo con un artí­culo del Wall Street Journal (WSJ), ya son casi 30 los que tuvieron que renunciar o fueron despedidos por estar involucrados en esta verdadera estafa hacia los accionistas minoritarios y demás stakeholders. Pero hasta ahora sólo dos compañí­as tecnológicas (Brocade y Comverse) recibieron denuncias penales contra sus principales ejecutivos.

Las últimas renuncias han sido las de Shelby Bonnie, fundador y CEO de CNet (editorial online) y George Samenuk, CEO de McAfee (proveedor de sistemas de seguridad informáticos). Se estima que McAfee deberá revisar sus ganancias en unos u$s150 millones por aplicar estas prácticas contables fraudulentas.

Profundización
Pero la situación parece volverse más crí­tica, ya que el FBI también está comenzando a investigar las backdated stock options. En declaraciones formuladas la semana pasada, Chip Burrus, director asistente del FBI, sostuvo que el organismo está investigando las polí­ticas de remuneraciones de 55 compañí­as y que espera que la lista crezca en el futuro.

Para algunos de los ejecutivos involucrados en este fraude, la tarea de enfrentar la situación puede volverse "monstruosa". De hecho, Andrew McKelvey, CEO, fundador y principal accionista de Monster.com, portal de empleos número uno del mundo, anunció que se retiraba de la compañí­a. Un comunicado publicado por el portal de empleos indicó que luego de que termine la investigación interna que se lleva a cabo en estos momentos, "muy probablemente" deberán revisar los resultados publicados por la compañí­a. Un cálculo realizado por el WSJ considera que existe una posibilidad sobre 9 millones de que en Monster no hayan sido manipuladas las fechas de entrega de las stock options.

Pero peor es la situación de Kobi Alexander, fundador y CEO de Comverse, que antes que enfrentar a la Justicia norteamericana, prefirió escapar y refugiarse en Namibia (sudoeste de ífrica). Luego de renunciar a la compañí­a en mayo del 2006, la Justicia descubrió que Alexander habí­a realizado transferencias por u$s57 millones a cuentas bancarias en Israel, su paí­s de origen. El ejecutivo fue arrestado en Namibia a fines de septiembre, pero luego fue dejado en libertad condicional. Si bien los EE.UU. reclaman su devolución, no existe un tratado de extradición con ese paí­s.

A pesar de que el escándalo no para de crecer, para Burrus no va a llegar al extremo de los de Enron y WorldCom, gigantes que quebraron entre el 2001 y el 2002 por realizar masivos fraudes contables que marcaron un antes y un después en las prácticas del gobierno corporativo. El funcionario del FBI dijo que las compañí­as involucradas no corren el riesgo de desaparecer, pero varios analistas especulan que con la partida del CEO de McAfee la compañí­a podrí­a ser adquirida por algún competidor. Es que el desprestigio que sufren las empresas es tal que afectan la evolución del precio de los papeles en el mercado.

Los puntos más importantes

  • La investigación involucra a 130 empresas. 
  • Los directivos de las compañí­as investigadas manipulaban la fecha en las que debí­an recibir opciones de compra de acciones (stock options) como parte de sus honorarios.
  • La mecánica consistí­a en modificar las fechas para que coincidiera con perí­odos de baja cotización para luego beneficiarse con la suba.
  • Muchas incluso llegaron a aprovechar el desplome bursátil tras el atentado a las Torres Gemelas.

Una práctica que se puso muy de moda a fines de los años ‘90
Famosas durante el apogeo de las puntocom, las stock options son opciones que permiten a sus poseedores comprar acciones de una compañí­a a un precio fijado en el momento de su entrega. Fueron diseñadas para alinear los intereses de los ejecutivos con los de los accionistas, alentándolos a maximizar el valor de mercado de la compañí­a. Rápidamente se posicionaron como una novedosa herramienta para retener a los ejecutivos.

El fraude que hoy agita los mercados de los Estados Unidos se habrí­a realizado mediante la decisión de estas compañí­as de adelantar la fecha de entrega de sus stock options, para que coincidiera con perí­odos durante los cuales el valor de las acciones era bajo, permitiendo de esta forma a sus beneficiarios maximizar la rentabilidad. Pero también se investiga a varias empresas por entregar stock options antes de publicar noticias corporativas positivas.

Desde el punto de vista de los accionistas, esta práctica provocó que se redujeran las cotizaciones de las compañí­as afectadas, porque impidió que se registrara en los balances la verdadera ganancia de cada empresa. Representó además un fraude impositivo de los ejecutivos, que no declararon sus ingresos extra.

Descubrimiento
El escándalo salió por primera vez a la luz gracias a un estudio publicado en el 2005 por dos académicos, Erik Lie y Randall Heron, investigadores de las universidades de Iowa y de Indiana, respectivamente, que demostró que un 25% del total de grandes empresas de los EE.UU. (más de 2.200 compañí­as) habrí­a manipulado las fechas en las que entregaron stock options a sus ejecutivos, como mecanismo oculto para incrementar sus remuneraciones.

Los investigadores estudiaron casi 40.000 operaciones de entrega de stock options a ejecutivos de 7.700 compañí­as entre el 1° de enero de 1996 y el 1° de diciembre de 2005. Sus conclusiones se elaboraron sobre la base del análisis de la evolución de las cotizaciones con respecto a los í­ndices bursátiles, luego de la entrega de estas opciones de compra. Si bien el resultado lógico de este estudio tendrí­a que haber dado que cerca de un 50% de las cotizaciones evolucionaron positivamente y el resto negativamente, descubrieron que en la mayorí­a de los casos, las acciones crecieron significativamente luego de la entrega de stock options.

Consecuencias
Sin embargo, en una entrevista exclusiva con infobaeprofesional.com, el economista Erik Lie sostuvo que difí­cilmente haya condenas masivas por el fraude con stock options. "Nunca vamos a ver el iceberg completo por dos razones: puede ser difí­cil de identificar la manipulación. No siempre el dí­a en que se fija el pago en opciones coincide con el menor precio de la acción (e incluso una empresa puede elegirlo así­ para disimular esta manipulación). Y tanto la SEC como la comunidad financiera pueden conformarse con sacar a luz algunos casos que sirvan de chivos expiatorios, para dar la señal de que estas prácticas serán severamente castigadas", indicó el especialista.

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Martí­n Burbridge
mburbridge@infobae.com