¿Argentina cumplirá con el FMI?: analistas explican qué tan flexibles pueden ser las metas del organismo

Está en dudas si el país podrá cumplir con el FMI o no. Hay algunas pautas, como la de inflación, que ya están descartadas. Entonces, ¿peligra el acuerdo?
Por Pilar Wolffelt
28/04/2022 - 17,45hs
¿Argentina cumplirá con el FMI?: analistas explican qué tan flexibles pueden ser las metas del organismo

Desde que se firmó el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el mercado comenzó a especular sobre si las metas fijadas en él eran cumplibles o no para la Argentina. Hay que recordar que entre los principales objetivos se encuentran: la reducción del déficit a 2,5% en relación al PBI para este año, un crecimiento del 3,5% - 4,5% para la economía en 2022, un recorte a la asistencia del Banco Central (BCRA) al Tesoro de hasta el 1% del producto y una acumulación de reservas por u$s5.800 millones.

Seguramente en respuesta a estas especulaciones que circulaban en el mercado, recientemente, el ministro de Economía, Martín Guzmán, dijo al término de una reunión  que mantuvo con la directora del FMI Kristalina Giorgieva que "las metas no se van a cambiar, sino que vamos a priorizar los gastos de la protección social", en alusión a algunos bonos y asistencias extra que había anunciado el Gobierno.

Por otro lado, fuentes cercanas al equipo económico informaron recientemente a iProfesional que, "a mayo estamos bien, no hay mayor dificultad para alcanzar las metas del Fondo" y señalaron que, igualmente, el organismo tendrá en cuenta, a la hora de evaluar el nivel de cumplimiento, qué incidencia tienen los factores exógenos en los desvíos que se produzcan.

En este sentido, advierten, por ejemplo, que la necesidad de un reajuste en las tarifas de energía en los próximos meses puede alterar el sendero de metas de inflación y una mayor necesidad de gasto en ese rubro podría afectar el objetivo fiscal (recordemos que el programa prevé como meta reducir el gasto en subvenciones a la energía en torno de 0,6% del PBI), pero en ambos casos, se debe a un factor que no responde a la política local netamente, sino al contexto internacional de la guerra entre Rusia y Ucrania, que afecta la generación de ese recurso y su precio a nivel mundial.

Tras reunirse con el FMI, Guzmán ratificó que
Tras reunirse con el FMI, Guzmán ratificó que "las metas no se van a cambiar".

¿El FMI será flexible con la Argentina?

Así, desde el Gobierno consideran que "el FMI va a mirar en qué se utilizó el dinero extra que podría incrementar el déficit y cómo reacciona la Argentina para corregir eventuales desviaciones". Es probable que así sea y que el Fondo tenga en cuenta qué variables inciden en el sendero de cumplimiento que escapan el alcance del Gobierno nacional. Pero, en este contexto, surge una duda en el mercado: ¿qué tan flexibles son en realidad las metas del FMI?

Para el economista Fabio Rodríguez, director de MyR Asociados, "las metas que son criterios de desempeño (déficit, emisión y reservas) no se van a modificar" y advierte que el director del Fondo para el Hemisferio Occidental, Ilan Goldfajn, fue claro al respecto en sus últimas declaraciones.

Sin embargo, no descarta que sí se puedan asumir cambios en la programación de las variables nominales como consecuencia del actual contexto internacional (guerra, post-pandemia y las tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos, entre otros temas).

En este sentido, Rodríguez anticipa que la palabra "recalibrar" se va a usar cada vez más, pero haciendo énfasis en ciertos cambios de política que serán necesarios para llegar a las metas debido a shocks exógenos que puedan ocurrir.

Metas
Metas: analistas anticipan que el Fondo permitirá cierta "recalibración".

Con qué vara mide el Fondo Monetario

Emilia Val, becaria postdoctoral del Conicet y experta en reestructuración de deudas, explica que "la flexibilidad el Fondo frente a los incumplimientos varía según la coyuntura, el tipo de programa y la orientación del gobierno, entre otras cosas".

Así, explica que, en términos técnicos, el FMI puede tener cierta flexibilidad en torno a las metas indicativas y los parámetros de referencia, pero no tanto en relación a metas de ejecución y acciones previas. "En este sentido, creo que en esto fueron claros tanto el ministro Guzmán como las autoridades del FMI: las metas (principalmente de reservas y fiscales) no se cambian", sostiene Val. Sin embargo, considera que será necesario revisar las proyecciones de inflación.

La experta destaca que algunas metas clave, como la de déficit fiscal, hasta el momento, parecen estar cumpliéndose de acuerdo a lo esperado, pero otras, que si bien son importantes y problemáticas para la dinámica económica pues generan distorsiones y desequilibrios, como la inflación, no aparece como meta específica, sino que reducirla es un objetivo deseable a lo largo del programa, por lo que podrían ser más flexibles.

Esto se debe a que, según señala la doctora en economía que se desempeñó como consultora del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, Noemí Brenta, "hay que diferenciar en el acuerdo las metas cuantitativas y las estructurales, que se toman como base para las estimaciones". Brenta explica que estos últimos son los supuestos que dan fundamento a cómo se van a cumplir las metas, el porcentaje que se asume que deberían reflejar el crecimiento y la inflación, por ejemplo, en pos de cumplir los objetivo.

Y, en este sentido, sostiene que "el estimativo que se tomó para la inflación es que será del 48% anual, pero, dados los número que venimos viendo hasta ahora, todo indicaría que ese porcentaje será superado".  No obstante, Brenta considera que esto sería un punto sobre el que existe flexibilidad y está atenuado también porque la inflación, por estos días, es un problema mundial.

Guzmán debe lidiar con una coyuntura más complicada que cuando se sellaron los lineamientos del acuerdo con el FMI.
Guzmán debe lidiar con una coyuntura más complicada que cuando se sellaron los lineamientos del acuerdo con el FMI.

"El FMI va a tener en consideración esto, tal como lo ratificó el economista jefe del hemisferio occidental, quien dijo que lo tienen en cuenta, ya que señaló que esta variable tiene un comportamiento por estos días que no depende exclusivamente del control del Gobierno local, sino que está muy atada al contexto mundial de la guerra entre Rusia y Ucrania y a la post-pandemia", anticipa Brenta. De hecho, asegura que las variables endógenas, que pueden ser las cuestiones monetarias y fiscales que incidirían más fuertemente en inflación, el Gobierno las está cumpliendo, como el requerimiento de no financiar al Tesoro por más del 1% del PBI.

El impacto del contexto internacional en las variables económicas locales

En la misma línea, el economista jefe de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo, Nicolás Zeolla, apunta que "el contexto internacional cambió el detalle de objetivos que el Gobierno se había comprometido a cumplir con el FMI" y, si bien anticipa que en la primera revisión, en general, los objetivos van a ser cumplidos, advierte que "lo que puede ser preocupante es la perspectiva".

Prevé que, dentro de los objetivos de monitoreo cuantitativos, el principal problema es la cuestión fiscal porque considera que el objetivo del déficit de 2,5 puntos del PBI no se va a poder cumplir.

En consecuencia, Zeolla sostiene que "el tema es en qué medida se pueden administrar los nuevos objetivos sin afectar el resto de los planteos" y adelanta que se abrirá una etapa de negociación en la que se recalibrarán algunos puntos.

¿La Argentina deberá recurrir a un waiver?

 Rodríguez considera que, en ese marco "sería pésima idea modificar lo acordado porque agregaría un frente más de incertidumbre al contexto argentino actual, que viene ya muy complicado por inercia inflacionaria, paritarias y tarifas".

No descarta, al igual que sus colegas, que le se asuman cambios en la programación de las variables nominales y eso se atribuya a la nueva realidad del contexto internacional y considera posible que haya problemas para cumplimentar algunas metas más hacia adelante, en cuyo caso considera que deberá analizarse en su momento qué explicaciones se dan y si es necesario algún pedido de waiver, pero sostiene no es conveniente hablar ahora de mover metas cuando las expectativas están muy volátiles en el mercado.

Desafío para el Gobierno: sumar u$s5.800 millones a las reservas este año.
Desafío para el Gobierno: sumar u$s5.800 millones a las reservas este año.

Además, Val apunta que "muchos de los parámetros de referencia estructural están contemplados en revisiones posteriores", en este sentido, considera que no parece existir la necesidad aún de un waiver.

Y, por otro lado, coincide con sus colegas al señalar que, si bien Argentina tiene sus problemas propios, no escapa de las dificultades que está atravesando el mundo entero, incluidos los países centrales, y eso puede dar mayores márgenes para la negociación y niveles de flexibilidad más altos por parte del Fondo.

Reconoce que las tratativas no estarán exentas de tensiones y roces, dadas las potenciales dificultades de Argentina para cumplir el acuerdo, pero descarta que alguna de las dos partes encare las tratativas con intenciones de generar mucho ruido en una primera revisión. Así, predice que "la conflictividad y las divergencias pueden incrementarse y aumentar con el transcurrir de las revisiones, pero creo que todavía primará cierto grado de búsqueda de consensos y soluciones en caso de encontrase dificultades".

Y, en relación a lo anterior, considera que el Gobierno argentino tiene a su favor el mostrar que está trabajando para la implementación del programa, que tiene la intención de cumplirlo, pero que la coyuntura internacional no lo está ayudando.

"No lo veo muy beligerante en su discurso hacia el Fondo, al menos en esta instancia, y parece estar dispuesto a defender el programa (la permanencia de Guzmán es un indicador de esto), incluso contra las críticas al interior de la coalición, lo cual puede ser valorado por las autoridades y accionistas", asegura Val. 

A lo que Zeolla agrega, por su parte, que "el acuerdo no da ninguna flexibilidad ni contempla ninguna contingencia a priori, pero que el contexto internacional cambió respecto de cuando se realizaron las negociaciones y eso hace que el FMI entienda que tiene que ser revisado".

Igualmente, tal como señala Rodríguez, este es el escenario hoy, en esta primera revisión. A futuro, deberá verse cómo evoluciona la situación internacional y de qué manera el Gobierno logra manejar los conflictos internos, sostener e implementar iniciativas que le permitan cumplir el programa y tener cintura en las tratativas para negociar posible incumplimientos.