Clave para las reservas: cuánto caen las compras con tarjetas en el exterior
Una de las medidas tomadas por el Gobierno en el intento por equilibrar el mercado cambiario fue la incorporación de un nuevo impuesto -Bienes Personales- en las compras con tarjetas de crédito de argentinos en el extranjero, en las compras superiores a los u$s300.
El denominado "dólar Qatar" (en alusión al Mundial de fútbol, aunque la medida se mantiene y seguirá aun cuando el torneo haya finalizado) ya cotiza a $366, un 6% por encima del dólar blue. Y un 10% más arriba que el MEP, aun después del recalentamiento del mercado cambiario de la última semana.
En ese contexto, los argentinos que viajan por el mundo dejaron las tarjetas en la caja de seguridad del hotel y comenzaron a gastar los dólares billetes que habían atesorado.
De eso da cuenta la última estadística del Banco Central: de los u$s45 a u$s50 millones diarios que los argentinos gastaban por día con sus tarjetas, se pasó a u$s25 millones diarios durante el mes pasado. La información está contenida en el informe de Política Monetaria que acaba de divulgar el BCRA.
La brusca caída se dio a partir del 17 de octubre, cuando el Gobierno creó el "dólar Qatar". A partir de ese momento, todos los consumos mensuales con tarjeta que superen los u$s300 tuvieron que abonar un recargo del 25% adicional sobre la cotización oficial del dólar, a cuenta del impuesto a los Bienes Personales. Ese porcentaje adicional se sumó a otros dos recargos ya vigentes: el 30% del impuesto PAIS y el 45% a cuenta del impuesto a las Ganancias.
La pelea por los dólares
Si se anualiza el impacto de la medida tomada por el Gobierno, sólo a los efectos de tomar una idea de la relevancia de la medida, el ahorro de divisas para el BCRA podría alcanzar los u$s7.300 millones.

Según el BCRA, entre enero y noviembre últimos, el déficit neto generado por el turismo (venta de pasajes y gastos con tarjetas) alcanzó a los u$s6.400 millones.
Las medidas para desincentivar el turismo al extranjero para provocar un ahorro de divisas para el país se completaron con otras, más perniciosas para la actividad económica: básicamente, el bloqueo a importaciones.
"Para el año 2023 se espera que la economía registre un superávit comercial de bienes por quinto año consecutivo, en el marco de una política cambiaria de flotación administrada", esboza escuetamente el informe del Banco Central, sin mencionar cifras puntuales.
A lo sumo, puntualiza que "la perspectiva de menores exportaciones de trigo por el impacto de la sequía afectaría negativamente al saldo comercial, mientras que la puesta en funcionamiento del gasoducto Néstor Kirchner a fines de junio de 2023, que permitirá reducir sustancialmente la importación de combustibles, contribuiría positivamente".