La deuda en pesos no es todo: qué alerta una consultora sobre los compromisos en dólares
El reciente anuncio del Gobierno que acordó con bancos y compañías de seguros para realizar un canje voluntario de deuda en pesos, enciende distintas dudas en el mercado, aunque para los economistas esta no es la principal preocupación. Es que el contexto de escasez de dólares y una sequía que reducirá las liquidaciones del campo, las miradas apuntan a cómo se van a afrontar los compromisos en moneda extranjera que tiene el país.
En este sentido, en la previa de la formalización de este anuncio oficial respecto a la deuda en pesos, la consultora LCG, fundada por Martín Lousteau, había contado que a pesar de la complejidad del panorama local por "cuestiones internas" y la tensa relación entre el oficialismo y la oposición en el Congreso de la Nación, el mercado bursátil "no pareció de todas formas reaccionar mal".
Esto ocurre pese a la "poca previsibilidad" que generan los ruidos políticos, donde también se suman las variadas amenazas exógenas, encabezadas por el conflicto bélico en Ucrania.
En resumidas cuentas, se sostiene que el mercado "viene soportando desde el año pasado las amenazas de un sell off de la deuda en pesos. Las advertencias de un sector de la oposición acerca de la posibilidad de incumplimiento de los compromisos del Tesoro en moneda local se han vuelto amenazas poco creíbles aparentemente. Sucede que, dado que las presiones comenzaron el año pasado, esto le dio tiempo al Banco Central a reaccionar posicionándose como comprador de última instancia de títulos", detallan desde LCG.
De hecho, sostiene que el mercado actualmente opera por encima de los precios de referencia que marca la autoridad monetaria, mostrando que "aún hay demanda" por títulos públicos.
Algo que es fortalecido por los acuerdos anunciados el lunes entre bancos y fondos comunes de inversión por el canje de deuda en pesos que permita estirar plazos.

En esta línea, Massa anunció que desde el próximo lunes habrá una "oferta con dos canastas, que dará la posibilidad de tener un programa de deuda que desactiva la idea de la bomba, que da una curva de vencimientos 2024 y 2025 más ordenada".
Deuda en dólares e inflación
Más allá de la impresionante cantidad que representa la deuda en pesos, que más que duplica la cantidad que valen los billetes en moneda nacional que circulan entre bancos y el público, las preocupaciones también se posan en la deuda en dólares y en la inflación alta.
"Febrero cerró con la novedad de que el Banco Central pudo revertir la tendencia de perder divisas en forma repetitiva. Algo que trajo alivio y que se suma a otro bálsamo conseguido por el Gobierno: el relajamiento de la meta de reservas internacionales que habilitaría el FMI para el 2023. Novedad que resulta un paliativo para la actual gestión, pero que en verdad sabotea al programa con el organismo", advierten los economistas de LCG.
Al respecto, los analistas completan que sin la acumulación de reservas internacionales, el país queda en una posición "muy desfavorable" para volver a acceder a los mercados de deuda a nivel internacional.
"Algo que, incluso cerrando el bache fiscal, será necesario para refinanciar la deuda en los próximos años. Sin embargo, el FMI no parece querer presionar a la administración actual en un año electoral", resumen desde LCG.
Por otro lado, mencionan que la inflación sigue "elevada y la sequía golpea a la actividad en lo que perfila al año como uno de recesión e inflación alta".
En este sentido, alertan: "Esperamos que el alivio de la meta de reservas permita que la actividad no sufra tanto como era esperable. De todas formas, la demanda infinita por importaciones que supone el diferencial cambiario, hace difícil la administración de los dólares que ingresan por el comercio y las escasas reservas del Banco Central".