¿Bonos en pesos o en dólares?: así son las dos carteras de inversión que recomienda la City
Con un esquema cambiario que empieza a consolidarse, una macro que muestra señales más firmes de lo que sugieren los datos en bruto y un mercado que vuelve a discutir duration y riesgo, la pregunta volvió al centro de la escena: ¿conviene posicionarse en bonos en dólares o en pesos?
En su último Informe, Facimex propuso dos carteras modelo bien diferenciadas —una hard dollar y otra en pesos— pensadas para inversores que buscan retorno total, con foco en la moneda de preferencia.
Un frente externo más sólido
Antes de entrar en el detalle de los bonos recomendados, resulta clave detenerse en los números del tercer trimestre, ya que una lectura superficial de esos datos puede inducir a conclusiones equivocadas sobre la verdadera dinámica macroeconómica. La cuenta corriente mostró un déficit de u$s1,6 millones, llevando el rojo acumulado de los últimos cuatro trimestres a 1,3% del PBI, el peor registro de la actual administración. A eso se sumó una caída del superávit comercial de bienes, que retrocedió u$s1 millón interanual hasta ubicarse en u$s4,3 millones, producto de un fuerte crecimiento de las importaciones (25% interanual) frente a exportaciones que avanzaron 14%.
En paralelo, el déficit del comercio de servicios se profundizó hasta u$s2,6 millones, con un aumento de 17% interanual de las importaciones, explicado casi exclusivamente por el turismo.
A primera vista, el panorama parecería negativo. Sin embargo, Facimex advierte que esta lectura ignora las fuertes fluctuaciones del tipo de cambio real. En contextos así, los datos desestacionalizados ofrecen una imagen mucho más precisa.
La "verdadera" foto de la cuenta corriente
Al corregir los datos, el saldo de bienes + servicios pasó de un déficit anualizado de 0,6% del PBI en el primer trimestre, a un equilibrio en el segundo trimestre y a un superávit de 1,1% del PBI en el tercer trimestre.
Si a ese resultado se le suma el déficit de 1,7% del PBI de ingreso primario y secundario acumulado en los últimos cuatro trimestres, surge que el déficit implícito de cuenta corriente del tercer trimestre fue de apenas 0,6% del PBI anualizado, menos de la mitad del 1,3% que muestra el dato acumulado.
Por todo esto, la sociedad de bolsa confía en que hay un desequilibrio externo relevante. Incluso, desde Facimex sostienen que estos números podrían subestimar la verdadera posición externa, ya que la incertidumbre política y la expectativa de cambios en el esquema cambiario llevaron a un adelantamiento de importaciones.
Cartera en dólares
Con este telón de fondo, Facimex propone una estrategia hard dollar que busca capturar el proceso de normalización argentina, pero sin asumir riesgos innecesarios.
Distribución sugerida
- 25% soberanos
- 40% sub-soberanos
- 35% corporativos
La idea es combinar el potencial de compresión de spreads del soberano con el mayor retorno esperado de las provincias y la protección de capital que ofrecen los créditos corporativos.
Dónde está el valor
- Soberanos: se combinan Globales largos (GD35 y GD41) con Bonares cortos (AL30). El reciente rally dejó mejores escenarios de retorno en la parte larga de la curva, mientras que el AL30 aporta amortización temprana y una apuesta a la compresión del spread por legislación.
- Sub-soberanos: el foco está en las emisiones internacionales más recientes, como Santa Fe 34, Córdoba 32 y CABA 33, que combinan retornos elevados, duration atractiva y una mejora gradual en la percepción de riesgo fiscal-financiero.
- Corporativos: se priorizan balances sólidos. En el tramo corto, aparecen opciones como Telecom 26 y Macro 26, mientras que en el tramo largo se destacan créditos como YPF Luz 32 e IRSA 35, que ofrecen cupones atractivos con menor volatilidad relativa.
Cartera en pesos
Para el universo en pesos, el diagnóstico de Facimex es que el mercado sobreestimó el riesgo inflacionario implícito y empujó los break-even de inflación a niveles poco consistentes con el escenario macro actual.
Bajo esa lectura, la cartera prioriza tomar duration -ir a bonos con vencimiento más largo- y capturar ganancias de capital a partir de una eventual compresión de tasas reales y de inflación implícita, más que limitarse al devengamiento de cupones.
El foco está puesto en instrumentos que combinan sensibilidad a tasa, liquidez y capacidad de ajuste ante distintos escenarios macro, evitando posicionamientos defensivos que sacrifiquen retorno esperado.
Retorno total en pesos
Por todo esto, la estrategia apunta a tomar duration, por eso la composición se mantiene en:
- 40% en Boncap largos (como T30A7 y T31Y7), aprovechando break-even de inflación elevados.
- 40% en CER del tramo medio (Boncer TZXD6 y TZXM7).
- 20% en Duales, priorizando el TTS26, que ofrece un break-even atractivo frente a la tasa fija.
Según Facimex, la lectura del mercado —que asume una desinflación más lenta por la acumulación de reservas— es exagerada. Con una proyección de inflación más baja que la implícita en precios, el potencial está en la compresión de break-even y no en cubrirse agresivamente.
Una misma lógica
La moneda de inversión define la estrategia, pero en ambos casos el eje pasa por leer bien el contexto macro y evitar conclusiones lineales.
En dólares, el foco está en capturar la normalización sin quedar expuesto en exceso al soberano.
En pesos, la oportunidad aparece en una curva que descuenta más inflación de la que sugiere el escenario fiscal y externo.