Loma Negra, Aluar y las 5 acciones que hay que analizar con cautela antes de comprar, según expertos en inversiones
A partir de los cierres más recientes del mercado y de los precios objetivos del más reciente informe de Equity Valuation de Allaria, el análisis del mercado accionario argentino permite hacer el ejercicio inverso al habitual ranking de oportunidades y responder una pregunta igual de relevante para cualquier inversor: cuáles son hoy las peores acciones para invertir este año. En un contexto donde la corrección generalizada reabrió valor en varios papeles, también dejó en evidencia que no todos quedaron baratos y que, en algunos casos, el riesgo sigue claramente mal premiado.
Esta nota no busca señalar "malas empresas" en términos absolutos. El foco está puesto en acciones con bajo atractivo relativo, ya sea porque el retorno total esperado es bajo o negativo, porque el escenario favorable ya está completamente incorporado en el precio, o porque los fundamentos siguen siendo frágiles aún después de la baja.
En un mercado como el argentino, donde el capital es escaso y el contexto macro sigue siendo exigente, la selección incorrecta puede costar más que quedarse afuera.
Cuando evitar una acción también es una decisión
Una de las trampas más frecuentes del inversor local es asumir que toda acción que cayó "está barata". El informe de Allaria muestra con claridad que esa lógica no siempre se cumple y que hay papeles que corrigieron, sí, pero que aun así siguen ofreciendo retornos esperados muy bajos frente a alternativas claras del mercado.
Las acciones menos atractivas para invertir este año comparten varios rasgos:
- Upside limitado o directamente negativo.
- Escasa visibilidad de catalizadores para 2026.
- Modelos de negocio condicionados por regulación, consumo débil o ciclos largos.
- Valuaciones que ya reflejan el escenario base, sin margen para sorpresas positivas.
Con ese marco, surge el siguiente ranking de las cinco peores acciones para invertir este año, tomando precios actualizados y los propios números del informe de Allaria.
Las 5 acciones para las que recomiendan "cautela" en el inicio del 2026
1. Molinos Río de la Plata (MOLI)
Molinos Río de la Plata sigue siendo el caso más contundente del panel. Con un precio actualizado cercano a $3.210 y un precio objetivo de $2.860, el total return esperado es negativo, del orden del −10,9%. Es decir, aun después de la baja, el mercado sigue viendo más riesgo que valor.
El problema, en este caso, es algo más estructural, el documento de Allaria muestra márgenes operativos persistentemente deprimidos, alta exposición a regulaciones y controles de precios, y una capacidad muy limitada para trasladar costos a precios finales. A esto se suma un consumo masivo todavía débil, sin señales claras de recuperación que funcionen como catalizador.
Incluso en un escenario de mayor orden macroeconómico, Molinos enfrenta dificultades para capturar mejoras de rentabilidad. La empresa queda atrapada entre presión de costos, intervención regulatoria y una demanda que no acompaña.
En términos de riesgo–retorno, es la peor opción del panel.
2. Molinos Agro (MOLA)
Molinos Agro mejora levemente frente a estimaciones previas, pero sigue mostrando un perfil muy poco atractivo. Con un precio cercano a $26.050, un target de $27.300 y un dividend yield del 4%, el retorno total esperado ronda apenas el 8,8%.
En la práctica, el papel no compensa el riesgo accionario, el informe refleja un negocio con márgenes ajustados, bajo crecimiento incremental y escasa visibilidad de drivers que puedan justificar una revalorización relevante en 2026. No hay un deterioro severo, pero tampoco catalizadores.
En un mercado donde abundan alternativas con retornos esperados de dos dígitos altos, Molinos Agro se convierte en un claro ejemplo de ineficiencia en la asignación de capital.
3. Aluar (ALUA)
Aluar representa el caso típico de una acción que no está cara, pero sí mal posicionada frente al resto del mercado. Con un precio actualizado de $1.005, un objetivo de $1.160 y un dividend yield del 2,4%, el retorno total esperado ronda el 17,8%.
Allaria la mantiene en "Hold", y los números lo explican, ya que hay mejoras graduales en EBITDA y resultados, pero sin sorpresas. Los múltiplos ya reflejan gran parte del escenario favorable y el negocio sigue muy expuesto a factores externos, como el precio internacional del aluminio y los costos energéticos.
Aluar no presenta problemas graves, pero no ofrece premio suficiente para el riesgo asumido. En términos relativos, queda claramente relegada frente a sectores con mayor dinamismo.
4. Loma Negra (LOMA)
Loma Negra suele ser percibida como una acción defensiva. Sin embargo, al mirar los números fríos, el atractivo es escaso. Con un precio cercano a $3.805, un target de $4.260 y un dividend yield del 5,9%, el retorno total esperado ronda el 17,9%.
El informe muestra mejoras graduales en EBITDA y resultado neto, pero el crecimiento es lento y altamente dependiente del ciclo de la construcción. La obra pública sigue siendo una incógnita y la inversión privada avanza con cautela, lo que limita el potencial de expansión.
Loma Negra no es riesgosa, pero tampoco resulta atractiva en un mercado donde el equity ofrece retornos mucho más elevados.
5. Telecom Argentina (TECO2)
Telecom Argentina es el papel que más mejora dentro de este grupo, pero aun así queda relegado. Con un precio actualizado de $3.460, un objetivo de $4.700 y un dividend yield del 1,9%, el retorno total esperado ronda el 37,7%.
Aunque el número no es despreciable en términos absolutos, resulta bajo frente a alternativas con retornos potenciales del 60%, 80% o incluso superiores.
A esto se suma un factor clave como lo es la regulación. El sector sigue siendo políticamente sensible, con tarifas condicionadas y márgenes dependientes del contexto macroeconómico.
El costo de oportunidad, el gran ausente
Uno de los errores más frecuentes al evaluar inversiones es analizar cada acción de forma aislada. El informe de Allaria deja en evidencia que el verdadero problema de estas acciones no es solo su bajo retorno esperado, sino el costo de oportunidad que implican.
Invertir en una acción con un retorno potencial del 10% o 20% puede parecer razonable en abstracto. Sin embargo, cuando el mismo mercado ofrece alternativas con retornos esperados del 60%, 80% o incluso superiores al 100%, esa decisión se vuelve claramente subóptima.
El costo de oportunidad actúa de manera silenciosa. No genera una pérdida visible en el corto plazo, pero sí erosiona el rendimiento total de la cartera. Mantener capital inmovilizado en acciones con bajo potencial implica resignar la posibilidad de capturar:
- Procesos de normalización más rápidos
- Sectores con drivers claros
- Negocios donde el mercado todavía no cerró la brecha entre precio y valor
En el contexto actual, el equity argentino vuelve a premiar la selección activa y no alcanza con estar invertido; importa dónde. Cada peso asignado a una acción con retorno limitado es un peso que deja de estar en papeles con mayor asimetría favorable. El informe de Allaria muestra que el mercado argentino atraviesa una etapa donde el capital empieza a discriminar. En ese proceso, equivocarse por omisión puede ser tan costoso como equivocarse por acción.
De esta forma, el equity argentino vuelve a mostrar oportunidades claras, pero también deja expuestas zonas donde el riesgo sigue mal pago. Identificar esas zonas es tan importante como detectar a las ganadoras.
Molinos, Molinos Agro, Aluar, Loma Negra y Telecom representan distintos casos de ese fenómeno: acciones conocidas, líquidas y seguidas, pero con bajo atractivo relativo para invertir este año. En un escenario donde la selección vuelve a ser determinante, saber qué acciones evitar puede marcar la diferencia en el rendimiento final de una cartera.
El informe de Allaria no solo sirve para encontrar oportunidades, sino también para marcar con claridad dónde no conviene estar en 2026.