• 20/1/2026
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Qué recomienda importante sociedad de bolsa con las acciones de Bank of America, tras presentar su balance

Tras presentar un balance sólido, Bank of America volvió al radar del mercado y una sociedad de bolsa analizó si la acción aún ofrece valor
20/01/2026 - 18:40hs
Qué recomienda importante sociedad de bolsa con las acciones de Bank of America, tras presentar su balance

Bank of America volvió a mostrar un trimestre sólido y cerró el cuarto trimestre con ganancias en alza, ingresos por encima de lo esperado, mejoras en eficiencia operativa y un mensaje claro hacia adelante: el motor del negocio, el net interest income (NII) -ingresos netos por intereses, esto es, la ganancia que obtiene de la diferencia de tasas al prestar dinero y obtener depósitos-, debería seguir creciendo en 2026 a un ritmo razonable, sin prometer un escenario ideal.

La pregunta, entonces, no pasa tanto por si el banco está "bien" o "mal", sino por algo más práctico, ya que, con la acción cerca de máximos de 12 meses, ¿todavía tiene sentido posicionarse, conviene mantener lo que ya hay en cartera, o llegó el momento de bajar exposición?

El punto de partida es claro

El banco reportó una ganancia trimestral de u$s7.650 millones y un EPS de u$s0,98, lo que implicó una mejora interanual del 18% y una performance levemente superior al consenso. Más importante que el dato puntual es el "mix" que lo explica, en donde, el crecimiento no llegó por un golpe de suerte contable, sino por una dinámica más estructural, con ingresos creciendo 7% y un avance marcado del NII, que subió 10%.

Los ingresos netos totalizaron u$s28.530 millones, cerca de 3% arriba de lo que esperaba el mercado, con comisiones y líneas vinculadas a mercados también aportando más de lo previsto. En bancos grandes, el detalle fino importa porque marca la sustentabilidad. Ejemplo, un trimestre puede salir muy bien por trading, por liberación de provisiones o por algún efecto extraordinario, pero lo que sostiene el precio de la acción en el tiempo es la capacidad de generar ingresos estables y proteger márgenes.

Y es que Bank of America es, por perfil, un banco muy "sensible" al ciclo de tasas. Cuando el costo del dinero sube, el sector suele beneficiarse, pero la magnitud y el timing varían según la estructura de depósitos, el mix de activos y el ritmo de repricing. Lo relevante del trimestre es que el banco logró crecer aun con el impacto de tasas algo más bajas, mostrando que la combinación de volúmenes y margen siguió siendo favorable.

Eficiencia y costos

Los gastos aumentaron 4% interanual, pero el dato no generó ruido porque estuvo en línea con lo esperado y, además, el banco mostró una mejora en su ratio de eficiencia. La métrica de overhead como porcentaje de ingresos netos bajó a 61,1%, mejorando respecto del trimestre anterior y superando las expectativas del consenso.

Esto se traduce en algo simple: el banco está logrando que los ingresos crezcan más rápido que los gastos, aun invirtiendo en tecnología, marca y personal. Para una entidad de escala masiva, el camino para expandir rentabilidad no pasa por "ajustar a muerte", sino por capturar productividad con digitalización, control de procesos, segmentación comercial y uso más inteligente del capital.

Una mejora gradual pero persistente en eficiencia suele ser un driver relevante del retorno sobre patrimonio.

Además, el trimestre incorporó mayores costos de litigio y otros ítems que podrían haber presionado la cuenta, pero el resultado final igual fue mejor a lo esperado, otro indicio de resiliencia operativa.

Depósitos y préstamos

Los depósitos crecieron 2,7% interanual, hasta ubicarse cerca de u$s2,02 billones, mientras que los préstamos avanzaron 8,2%, a alrededor de u$s1,165 billones. Para un banco de esta escala, sostener crecimiento de volumen sin pagar un costo de fondeo explosivo es una ventaja competitiva.

En consumo, hubo crecimiento en tarjetas y otros segmentos, con hipotecas más planas.

Con tasas todavía elevadas para el estándar histórico, la originación hipotecaria suele ser menos dinámica, mientras que tarjetas y préstamos al consumo muestran otra elasticidad, con más rentabilidad pero también más sensibilidad al ciclo.

En este punto, la entidad parece estar manteniendo un equilibrio razonable.

Entonces, ¿es momento de comprar, mantener o vender Bank of America?

Con la acción en niveles elevados respecto de los mínimos de 52 semanas, el tema pasa por la valuación. Bank of America opera alrededor de 13x ganancias forward, por encima de su media histórica, pero por debajo del múltiplo promedio del sector financiero. En price-to-book también aparece más "barato" que algunos pares, pese a sostener una rentabilidad competitiva.

El consenso de Allaria ubica un precio objetivo promedio cerca de u$s60,6, contra una cotización alrededor de u$s54,5, lo que sugiere un potencial de suba cercano al 11%.

En otras palabras, hay upside, pero no es un papel que prometa duplicarse.

Aun con un caso sólido, hay riesgos que conviene no subestimar.

  • Tasas y curva: si la baja de tasas es más rápida de lo esperado o la curva se aplana de forma agresiva, el margen puede comprimirse y enfriar el NII.
  • Consumo y tarjetas: el deterioro crediticio, si se acelera, suele aparecer primero en tarjetas y préstamos al consumo. Hoy se ve estabilización, pero el ciclo puede girar.
  • Mercados y comisiones: trading e inversión bancaria aportan, pero son más volátiles. Un trimestre bueno no garantiza continuidad.
  • Regulación y capital: cambios regulatorios pueden condicionar recompras, payout o requerimientos de capital.

En bancos grandes, el riesgo no suele ser "quiebra", sino una combinación de menores márgenes, mayor costo de riesgo y menor retorno al accionista, que termina ajustando el múltiplo.

Con este set de información, la lectura más consistente es la siguiente: para carteras ya posicionadas, el balance y el guidance refuerzan una estrategia de mantener.

El banco muestra una combinación valiosa: rentabilidad, control de gastos, riesgo crediticio sin sorpresas y un esquema de retorno al accionista que pone un piso.

Para carteras que todavía no entraron, el papel ofrece un upside moderado, pero la entrada ideal suele aparecer en dos situaciones:

  • Una corrección de mercado que arrastre al sector
  • Un episodio puntual que presione a los bancos sin cambiar los fundamentals. 

Con la acción cerca de máximos recientes, el margen de seguridad no es tan amplio como meses atrás, por lo que la postura más razonable es ser selectivo con el precio.

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