Inédito: la billetera virtual de este supermercado paga más que Ualá, Mercado Pago y que cualquier plazo fijo
El mercado del ahorro en pesos vuelve a reordenarse lentamente. En un escenario de tasas de interés que ya no suben y un dólar que dejó de ser el eje de la discusión financiera, los instrumentos de liquidez inmediata comienzan a recuperar protagonismo. Cuentas remuneradas, billeteras virtuales y fondos comunes de inversión de corto plazo pasaron a disputar un espacio que durante el último tiempo estuvo dominado por la caución bursátil a 1 día.
En ese contexto, Carrefour Banco dio un paso al frente y se consolidó como el jugador más agresivo del mercado minorista. La entidad ofrece hoy una TNA del 34%, la más alta entre las alternativas de rendimiento garantizado disponibles para el público general, con acreditación diaria de intereses.
La competencia dejó de centrarse únicamente en la tasa y pasó a incorporar otros factores clave como liquidez, simplicidad operativa y previsibilidad, en un entorno donde el costo de oportunidad volvió a ser relevante.
Cuentas remuneradas y billeteras virtuales
Detrás del liderazgo de Carrefour Banco, el resto del mercado muestra un abanico amplio de propuestas, con diferencias marcadas en tasas, límites y condiciones de acceso.
En segundo lugar aparece Fiwind, que remunera los saldos en pesos al 32%. Se trata de una de las tasas más altas entre las billeteras virtuales, aunque con un límite de $750.000, lo que la posiciona más como una herramienta complementaria que como un vehículo central para grandes volúmenes.
Un escalón más abajo se ubica Cresium, con una TNA del 28,01%. Su propuesta está dirigida exclusivamente a personas jurídicas y no impone límites de monto, una combinación que la convirtió en una referencia para pymes que buscan rentabilizar excedentes de caja sin resignar liquidez diaria.
Entre las billeteras abiertas al público general, Belo ofrece una TNA del 26,5% sin tope de remuneración. Si bien la tasa queda por debajo de los líderes, sigue siendo competitiva frente a la banca tradicional y mantiene atractivo para quienes priorizan flexibilidad operativa.
También aparece Ualá, que a través de su esquema Plus 2 -que se obtiene al consumir $500.000 entre inversiones, consumos con tarjeta y cobros con Ualá Bis- remunera los saldos al 26%. El monto máximo remunerado es de $1 millón. Para quienes no alcanzan ese nivel de actividad, Ualá Plus 1 reduce la exigencia -a $250.000-, pero también la tasa, que baja al 23%, manteniendo el mismo tope.
Más atrás se ubica Supervielle, con una TNA del 22,5%, disponible solo para clientes Plan Sueldo, mientras que Naranja X cierra este segmento con una TNA del 21%, con un límite de $1 millón, compensando con la posibilidad de usar frascos para ordenar el ahorro por objetivos. Ualá, para los usuarios sin consumos, se queda en el último escalón ofreciendo una TNA fija del 20%.
Fondos money market en billeteras virtuales
Más allá de las cuentas remuneradas, los fondos comunes de inversión money market siguen siendo una herramienta clave para la gestión de liquidez. No garantizan una tasa fija, pero ofrecen riesgo muy bajo, rendimiento diario y liquidez inmediata.
En la parte alta del ranking aparecen Adcap Ahorro Pesos y Prex, ambos con rendimientos cercanos al 28,5%, liderando el segmento. Les siguen Supervielle, Ualintec Ahorro Pesos y Toronto Trust Ahorro, con tasas que se mueven entre el 26,7% y el 26,9%.
Un segundo grupo lo integran Balanz Capital Money Market, Macro y Mercado Pago, con rendimientos en torno al 26,5%, seguidos por Super Ahorro $ de Santander, apenas por debajo de ese nivel.
Más abajo aparecen Cocos Ahorro, Fima Premium —en sus versiones de Lemon y Galicia—, Claro Pay, Alpha Pesos del ICBC, IEB Ahorro, Delta Pesos de Personal Pay y de Fiwind, y ST Zero en sus versiones de LB Finanzas y AstroPay, con tasas que oscilan entre el 22,7% y el 25,5%.
La conclusión es contundente y es que, aun cuando los money market siguen siendo eficientes para grandes volúmenes y administración profesional, hoy ninguno logra superar a la cuenta remunerada líder.
¿Y los plazos fijos?
El plazo fijo tradicional perdió algo de protagonismo, pero con el reciente ajuste al alza de las tasas sigue siendo una referencia obligada. El relevamiento más reciente muestra un sistema fragmentado, con diferencias marcadas entre bancos grandes y entidades medianas o regionales.
Bancos de mayor volumen de depósitos
Dentro del núcleo sistémico, Banco Macro lidera con una TNA del 27,5%, ubicándose como el banco grande que mejor remunera el plazo fijo.
Le siguen Banco Nación, con una TNA del 26%, y Banco Provincia, con 25%.
Más atrás aparecen Banco Galicia y BBVA Argentina, ambos con tasas en torno al 23%, mientras que Santander cierra el grupo con apenas 21%.
Fuera del núcleo de los bancos sistémicos
En este segmento se concentran las tasas más altas. Banco Meridian lidera con una TNA del 32%, seguido por Banco de Comercio y Banco Voii, ambos con 31,5%.
Un escalón más abajo se ubican Banco Bica, Banco CMF y Banco Mariva, todos con 30% TNA.
Luego aparecen Bancor, Reba y Banco Hipotecario, con tasas cercanas al 29%, seguidos por Banco del Sol y Banco de Corrientes, con alrededor del 26,5%.
Más atrás se ubican Banco del Chubut, Banco Dino, Banco Julio, Banco Masventas, Bibank y Crédito Regional, con tasas que se mueven entre el 24% y el 26%.
Estrategia práctica combinando tasa y liquidez
El nuevo mapa del ahorro en pesos obliga a pensar la estrategia más allá de la tasa nominal. Con rendimientos que ya no suben y un escenario macro algo más estable, la clave pasa por combinar instrumentos según el uso que se le dará al dinero. Para el ahorro transaccional —el que puede necesitarse en cualquier momento—, las cuentas remuneradas ganan terreno por su liquidez inmediata y previsibilidad a la hora de pagar, aun cuando tengan límites de monto. En ese segmento, concentran el rol de "caja diaria".
Cuando el volumen crece y los topes empiezan a jugar en contra, los fondos money market vuelven a ser una herramienta eficiente. No garantizan una tasa fija, pero permiten absorber montos elevados sin inmovilizar el capital y con riesgo muy bajo, lo que los vuelve ideales para excedentes temporales o administración de liquidez más profesional.
El plazo fijo, en cambio, queda reservado para perfiles que priorizan certeza absoluta y no necesitan acceso al dinero durante 30 días. Hoy ya no es la opción dominante, pero sigue teniendo sentido como complemento puntual dentro de una cartera conservadora en pesos.
La estrategia óptima, entonces, no pasa por elegir un solo instrumento, sino por repartir el ahorro según horizonte, necesidad de liquidez y monto, aprovechando lo mejor de cada alternativa.