• 30/1/2026
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La estrategia del millón: un conocido broker revela cómo repartirlo en acciones y CEDEAR

Con $1 millón para invertir, una sociedad de bolsa propone una cartera integral que combina CEDEAR y acciones argentinas para diversificar riesgos
30/01/2026 - 11:15hs
La estrategia del millón: un conocido broker revela cómo repartirlo en acciones y CEDEAR

Con un dólar que se mantiene relativamente estable, tasas reales todavía positivas y un mercado financiero que alterna optimismo y cautela, reaparece la pregunta entre ahorristas e inversores sobre cómo invertir $1.000.000 sin quedar expuesto a un solo riesgo. En ese escenario, una sociedad de bolsa de gran peso en la City presentó una propuesta que busca resolver ese dilema mediante una cartera integral que combina acciones argentinas con activos internacionales vía CEDEARs.

Y es que, si bien el equity argentino muestra valor y potencial de recuperación, la volatilidad local sigue siendo alta y suele amplificarse cuando el riesgo país se tensiona o cuando el mercado pierde visibilidad macro. Al mismo tiempo, el escenario internacional ofrece alternativas defensivas y de crecimiento, aunque con valuaciones más exigentes y con una dinámica propia de tasas, inflación y rotación sectorial. Frente a ese cruce de variables, la estrategia no pasa por elegir entre Argentina o el exterior, sino por combinar ambos mundos dentro de una misma estructura de cartera, con objetivos y pesos definidos.

En palabras del informe de IEB, "Si bien somos optimistas para el equity argentino, consideramos que puede resultar interesante, para algunos inversores, complementar la cartera local con algunos de nuestros top picks tomados de la cartera de CEDEARs. Así, presentamos la Cartera Integral, una cartera que combina tanto riesgo local (acciones argentinas) como riesgo internacional (CEDEAR), representada por un 58% en CEDEARs y 42% en acciones locales".

Cómo se reparte el millón

La cartera integral se estructura con 58% del capital invertido en CEDEARs y 42% en acciones argentinas. Esta distribución apunta a equilibrar riesgo local con riesgo internacional, amortiguar movimientos bruscos del mercado y diversificar fuentes de retorno. Aplicado a un capital de $1.000.000, el esquema implica destinar $580.000 a CEDEARs y $420.000 a acciones del Merval.

El bloque internacional cumple un doble rol, ya que, por un lado, permite dolarizar la cartera de manera implícita, siguiendo la evolución del contado con liquidación, mientras que, por el otro, brinda acceso a sectores y empresas internacionales que no existen en el mercado argentino, lo que amplía el abanico de oportunidades y reduce la dependencia del ciclo local. En paralelo, el bloque local captura la mejora potencial del equity argentino cuando aparecen catalizadores, como una compresión del riesgo país, señales de normalización macro o un cambio sostenido en la percepción de riesgo.

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Cómo recomiendan invertir $1 millón

El bloque CEDEAR

Dentro del tramo de CEDEARs, el mayor peso lo tiene el ETF que replica al S&P 500 (SPY). Con una asignación del 12% del total, equivale a $120.000. Este instrumento funciona como ancla internacional, aportando diversificación sectorial y exposición a compañías líderes de Estados Unidos, sin depender de un solo sector o de un solo nombre.

A ese posicionamiento se suma el ETF de consumo básico (XLP), con un 10% del total, unos $100.000. Se trata de un bloque defensivo, pensado para escenarios de desaceleración económica, donde las empresas de consumo esencial suelen mostrar mayor estabilidad en ingresos, márgenes y demanda.

La cartera internacional incorpora además una combinación de activos orientados al crecimiento, la cobertura y la diversificación sectorial desde Argentina. Mercado Libre (MELI) suma un 8%, equivalente a $80.000, como exposición a comercio electrónico y servicios financieros digitales en la región, un segmento que suele atraer flujo cuando mejora el apetito por riesgo.

El ETF vinculado a utilities (XLU), también explica un 8% del portafolio, otros $80.000, reforzando el perfil defensivo. En tanto, el oro aparece representado a través del Oro (GLD), con un 5% y una inversión de $50.000, cumpliendo el rol clásico de cobertura frente a episodios de estrés financiero, shocks geopolíticos o aumentos de aversión al riesgo.

El segmento tecnológico está presente mediante el Nasdaq (QQQ), con otro 5% del total, unos $50.000, buscando capturar el desempeño relativo de las principales compañías del Nasdaq cuando el mercado vuelve a premiar crecimiento. A esto se suman Adecoagro (ADGO) y Vista Energy (VIST), con un 5% cada una, $50.000 por activo, aportando exposición al agro y al shale oil, dos drivers que pueden moverse por fundamentos propios, más allá del ruido local.

En conjunto, el bloque de CEDEARs combina estabilidad, crecimiento y protección ante eventos externos, reduciendo la dependencia del resultado final de lo que ocurra exclusivamente en la Argentina y aportando una cobertura cambiaria que, en el inversor local, suele ser una condición necesaria.

Acciones argentinas

El 42% restante del capital se destina a acciones argentinas, reflejando una visión constructiva sobre el mercado local, aunque sin concentrar el riesgo en un solo nombre. La mayor posición dentro de este tramo es YPF, con un 10% del total, equivalente a $100.000. La compañía aparece como uno de los vehículos centrales para capturar el desarrollo de Vaca Muerta, con mejoras operativas y financieras que se fueron consolidando, además de un mayor foco en productividad, disciplina de capital y eficiencia de costos.

El sector financiero tiene un rol relevante; Banco BBVA (BBAR) concentra un 8% del portafolio, unos $80.000, mientras que BYMA suma un 6%, $60.000, como apuesta al crecimiento del mercado de capitales local, al aumento del volumen operado y a una mayor profundidad de instrumentos si la macro acompaña y el riesgo país habilita más apetito por duración y equity.

El bloque inmobiliario está representado por IRSA, con otro 6% del total, equivalente a $60.000. Se trata de una compañía que combina activos reales con exposición al consumo, y que puede capturar valor si se estabiliza el ciclo doméstico y mejora el financiamiento, tanto por costo como por horizonte.

En infraestructura y servicios aparece Central Puerto (CEPU), con un 5% y una inversión de $50.000, aportando exposición a generación eléctrica con un perfil más defensivo. Loma Negra (LOMA) suma un 4%, $40.000, directamente ligada al ciclo de construcción y a la dinámica de inversión privada. Telecom Argentina (TECO2) completa el tramo local con un 3%, $30.000, aportando exposición a telecomunicaciones y servicios digitales, con foco en escala, capilaridad y generación de caja.

Qué riesgos cubre y dónde puede fallar

La principal fortaleza de una cartera integral es que no depende de un solo escenario. Si el mercado argentino logra destrabar una compresión del riesgo país y mejora la percepción de sostenibilidad macro, el tramo local puede capturar buena parte del potencial alcista. Si, en cambio, la volatilidad vuelve a dominar, la exposición internacional vía CEDEARs ayuda a amortiguar el impacto, tanto por diversificación sectorial como por cobertura cambiaria.

Sin embargo, también hay riesgos y un shock externo puede afectar simultáneamente a las acciones internacionales y a los activos argentinos, especialmente si se combina con un endurecimiento financiero. Además, un dólar estable por más tiempo puede moderar el "efecto cobertura" de los CEDEARs, lo que obliga a evaluar horizontes y tolerancia a la volatilidad.

En el tramo local, el riesgo regulatorio y la sensibilidad a la política económica siguen presentes, por lo que el esquema requiere paciencia y disciplina, sin sobrerreaccionar al ruido diario.

Qué tipo de inversor la aprovecha mejor

Con $1.000.000, la propuesta no apunta a la especulación de corto plazo, sino a ordenar el portafolio, diversificar riesgos y evitar decisiones impulsivas. La cartera integra activos defensivos, apuestas de crecimiento y exposición al ciclo local, sin quedar excesivamente cargada a un solo factor.

Para el inversor minorista, este esquema ofrece una hoja de ruta clara, ya que permite participar del potencial del mercado argentino con un respaldo internacional que reduce la ansiedad frente a la volatilidad local.

Al mismo tiempo, evita concentrar todo el capital en instrumentos de muy corto plazo, que pueden perder atractivo a medida que el escenario macro se normaliza y el mercado reordena precios relativos.

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