El mercado rearma su estrategia tras el elevado dato de inflación: cuáles son los bonos elegidos
El IPC de enero subió 2,9% y reactivó una lectura que en las mesas ya venía ganando protagonismo con el pasar de los días, el cual, destacaba que la desinflación sigue en marcha en el largo plazo, pero en el día a día aparece una dinámica más "díficil". El dato en sí fue un golpe, las proyecciones más pesimistas planteaban un 2,8% por eso, el número de enero se transformó en un recordatorio incómodo de que la baja de precios no se mueve en línea recta, sobre todo cuando entran en juego ajustes de servicios y la indexación todavía tiene peso en la economía.
En la City, el foco no quedó tanto en el número aislado, sino en la tendencia. La preocupación es que, desde el piso de inflación mensual alcanzado en 2025, los registros posteriores no lograron consolidar una secuencia de caídas claras. Esa idea, que en otros momentos quedaba tapada por el optimismo del proceso, ahora vuelve a condicionar decisiones de portafolio con más coberturas, menos apuestas "limpias" a tasa fija en algunos tramos.
Rocco Abalsamo, asesor financiero, lo explicó con un diagnóstico directo: "Lo que más le asusta al mercado es la inercia, ¿no? Desde mayo de 2025 que tocó 1,5% mensual, y desde ese momento todos los datos dieron más altos que el anterior, inclusive este, por 0,1 punto".
Esa lectura es la que empuja una parte del flujo hacia los bonos CER, instrumentos de renta fija que ajustan capital por inflación y funcionan como una cobertura natural cuando la curva empieza a dudar del ritmo de baja.
Qué son los bonos CER
Los bonos CER son títulos en pesos cuyo capital se actualiza por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), esto es, sigue la inflación. Traducido al idioma común: si los precios suben, el precio de los bonos también lo hace. No es ganancia asegurada, pero sí un "paraguas" para quienes no quieren quedar descalzados si la inflación tarda más en aflojar.
Por eso, ante un IPC que no confirma una desaceleración contundente, estos papeles suelen recuperar protagonismo. La lógica es que si febrero y marzo vienen con registros más calientes por recomposición de tarifas o servicios, el CER tiende a amortiguar parte del impacto que sufre un instrumento a tasa fija.
Abalsamo puso el acento ahí: "Aún no sabemos cómo van a ser los datos de febrero y marzo, claramente, y pueden ser bastante al alza, sobre todo en marzo, que tiene ajuste de servicios, por lo que eso podría darle alguna oportunidad en el tramo corto de CER".
El termómetro para decidir si el CER está caro o barato
En el mercado se mira una métrica que ordena la discusión a la hora de apostar por estos bonos y se trata de los break even de inflación. Es, en simple, la inflación que "necesita" ocurrir para que un bono CER rinda lo mismo que un bono a tasa fija comparable. Si el break even está muy alto, el mercado ya está pagando caro la cobertura; si está más bajo, el CER todavía puede tener recorrido.
En comunicación con iProfesional, Abalsamo aportó números que circulan en las mesas que indican como la inflación "implícita" en estos bonos para 2026 rondaría 25,8%, mientras que el REM aparece cerca de 24% y distintas estimaciones privadas se ubican alrededor de 22,9% anual. Esas diferencias genera que no toda la curva CER ofrezca la misma relación riesgo-retorno.
"En base a estas estimaciones, tiende a pensarse que tal vez el tramo medio de CER quedó un poco caro", resumió.
Dónde se refugia el mercado
La reacción más clara -y demanda- se ve en el tramo corto, bonos que vencen durante 2026 (TZXM6, X29Y6, TZX26, X31L6, TZXO6, TX26, X30N6, TZXD6), en menor medida, principios de 2027 (TZXM7). El motivo es de esta nueva oleada responde a que si la inflación sorprende al alza en el corto plazo, estos títulos capturan el ajuste sin obligar al inversor a "casarse" con una duration larga -quedarse con algún instrumento que venza en 2 o 3 años por ejemplo-.
En la rueda de ayer, TZXM6 (31/03/2026) y X29Y6 (29/05/2026) mostraron tasas nominales anuales bajas en términos de "rendimiento real" porque el atractivo está en el ajuste por inflación, no en la tasa pura, allí el TZXM6 se movía con TNA cercana a CER +1,82%, mientras que el X29Y6 rondaba CER+3,08%. Esa foto es coherente con la idea de "cobertura de corto alcance"
La misma lógica aplica a TZX26 (30/06/2026), que figuraba con TNA alrededor de 4,7%, y a X31L6 (31/07/2026), con TNA próxima a 5,8%. A medida que se estira el vencimiento dentro del mismo año, la tasa sube y la duration también aumenta, pero sin entrar todavía en la zona donde el mercado empieza a discutir si el seguro está caro.
En esa línea, Abalsamo fue concreto: "Para el tramo corto nos posicionamos en CER, nos gusta bastante CER".
Tramo medio
El "tramo medio" es el que genera más debate ya que ahí se ubican bonos que van de mediados a fines de 2027, donde el mercado ya descontó una buena porción del escenario inflacionario y el margen de sorpresa se achica.
En la curva aparecen, por ejemplo, el TZXM7 (31/03/2027) con TNA próxima a CER+7,6%, TZXA7 (30/04/2027) cerca de CER+6,8% y TZX27 (30/06/2027) alrededor de CER+7%.
El punto no es si esos rendimientos son "buenos" por sí mismos, sino si están pagando un seguro razonable para el escenario que realmente puede ocurrir. Y ahí aparece el diagnóstico del asesor que advierte como en el tramo medio, el CER puede haber quedado "caro" si la inflación termina convergiendo más cerca de las estimaciones privadas.
Por eso, el mercado empieza a mostrar una preferencia más selectiva con CER para cubrir el corto, y tasa fija para el resto, sobre todo si se cree que la inflación va a bajar más de lo que hoy descuentan los precios.
Tramo largo
En la parte larga, el inversor ya no busca solo cobertura, sino una apuesta más estructural y ahí, según Abalsamo, el CER ofrece menos atractivo que semanas atrás porque se comprimieron rendimientos.
La referencia que dejó fue clara: "La semana pasada gustaba un poquito más el TZX28, para conseguir una tasa real del 8,9%, pero hoy ya esa tasa está alrededor del 8,3%. Comprimió bastante y subió bastante de precio".
En pantalla, TZX28 (30/06/2028) mostraba una TNA cercana a CER+8,3% y TX28 (09/11/2028) rondaba CER+7,6%. Más largo todavía aparecen TX31 (30/11/2031) con TNA aproximada de CER+8,5%, DICP (31/12/2033) cerca de CER+8,24% y PARP (31/12/2038) alrededor de CER+8,2%. Son instrumentos con más sensibilidad a cambios de expectativas, por lo que pueden moverse fuerte ante cambios de humor, tasas o política monetaria. La postura del asesor fue prudente: "Para el tramo medio preferimos tasa fija, y para el tramo largo también preferimos tasa fija, aun así destacar que ir tasa fija en el tramo largo es bastante".
La reacción del mercado suele tener dos etapas, el primero -que ya se dio-, el movimiento rápido donde se descatan coberturas, cierres de posiciones y reacomodamiento de carteras. Después, la lectura fina detrás del dato del 2,9% de inflación.
Abalsamo anticipó que la tensión puede sentirse más del lado de tasa fija: "Esa es la reacción negativa que vamos a ver probablemente hoy hacia el cierre en la curva de tasa fija… con precios planchados y con una tasa que se acelera poquito a poquito".
Lo que conviene tener claro
Por todo esto, el 2,9% no significa un regreso al pasado, pero sí muestra que la inflación todavía no se rinde fácil. Frente a esa incertidumbre, la City vuelve a demandar herramientas de cobertura, y los bonos CER son una de las principales.
El propio enfoque del asesor marca que el refugio está más en el tramo corto del CER, donde una sorpresa inflacionaria en febrero o marzo puede tener impacto directo, mientras que en plazos más largos ya se discute si el seguro vale lo que cuesta.