La City, atenta a la crisis en Medio Oriente: cómo impactará en el tablero de inversiones
Las acciones de empresas argentinas y CEDEAR están en la mira de los inversores tras el estallido del conflicto bélico en Medio Oriente. La incertidumbre del mercado se vincula a cuánto tiempo podrá durar la guerra, cómo afectará a la región y, sobre todo, cómo impactará en el precio del commodities. Todos aspectos que influyen a la hora de ver cuáles son las oportunidades de inversión.
La mayor preocupación económica se focaliza en la paralización del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, por donde transita 20% de la producción mundial de crudo, casi un tercio del comercio marítimo de petróleo, con más de 150 buques detenidos y aseguradoras subiendo los valores o retirando sus coberturas a los barcos que operan en la zona.
Así, se han registrado aumentos moderados en el precio del petróleo, que en la apertura de la rueda llegó a tocar un alza de 14%, pero luego, sobre el cierre del mercado, el avance fue cercano al 6%. También hubo leves incrementos en las cotizaciones acciones de empresas e índices vinculados a esta materia prima, y el oro avanzó 1%.
Tras las tensiones geopolíticas, los principales mercado de Estados Unidos, como el Nasdaq, S&P500 y Dow Jones, se comportaron prácticamente neutros. Es decir, no hubo un pánico en los inversores, sino cierto optimismo respecto a que el conflicto mundial será breve.
En Argentina, hasta media rueda el principal índice de acciones de empresas líderes, el Merval del ByMA, llegó a subir más de 2%, pero con el correr de la jornada se revirtió la tendencia, y terminó cayendo más de 1%.
"Los mercados se van adelantando, como siempre. Es que la recuperación en el precio de las acciones desde la caída fuerte de la mañana del lunes a nivel global, indica que el mercado considera que el conflicto va a terminar en pocos días, porque Estados Unidos está presente, por lo que la volatilidad puede durar una o dos semanas", detalla Gustavo Neffa, economista y analista de Research for Traders (RfT) a iProfesional.
Al respecto, desde Sailing Inversiones, suman que, en el corto plazo, "esperamos alta volatilidad en los mercados globales, subas sostenidas en los precios de energía y metales, y presión negativa sobre países altamente dependientes de la importación de energía, como Europa, Japón y gran parte de Asia".
Ahora bien, en el mercado se coincide que el impacto en las acciones y CEDEAR dependerá mucho del período en que dure el conflicto bélico. Por lo que se debe seguir de cerca el avance de la situación.
"Para los mercados, la secuencia es conocida: petróleo más alto implica mayores expectativas de inflación, tasas reales más altas, fortalecimiento del dólar y compresión de múltiplos en activos de riesgo. El punto sensible no es sólo el nivel del barril, sino su persistencia. Un repunte breve puede generar rotación sectorial a favor de energía, defensa y activos de cobertura como el oro. En cambio, un movimiento prolongado, reabre el debate sobre la trayectoria de la inflación estadounidense y podría llevar a recalibrar valuaciones en renta variable, deuda emergente y crédito corporativo", resume Nicolás Kohn, jefe de Wealth Management Research en Balanz.
Aunque aclara que la reacción del mercado este lunes sugiere un impacto más bien acotado de este conflicto.
Desde una perspectiva de inversión, "el conflicto introduce una combinación incómoda: mejora relativa para compañías vinculadas a energía y materias primas, pero deterioro potencial del contexto macro-financiero internacional si el encarecimiento del crudo termina condicionando a la Reserva Federal para bajar las tasas", detalla Kohn.
Para los países emergentes, incluida la Argentina, "esa tensión es especialmente relevante. Un petróleo más firme puede beneficiar activos asociados al sector energético, pero, al mismo tiempo, un esquema de tasas estadounidenses más altas por más tiempo tiende a endurecer las condiciones financieras globales, apreciando al dólar y reduciendo margen para activos de mayor riesgo", resalta Kohn.
Acciones y CEDEAR, que pueden verse favorecidos por la guerra
En resumidas cuentas, los analistas relevados por iProfesional recomiendan, al menos en el corto plazo del conflicto bélico en Irán y el resto de Medio Oriente, comprar acciones argentinas vinculadas al petróleo y gas, como así también CEDEAR de ese sector y a los vinculados a los metales preciosos.
"El panorama luce mejor de lo pensado. Por lo pronto, los sectores que se verán impulsadas son las petroleras y gasíferas. Empresas como YPF, Pampa Energía, Transportadora de Gas del Sur (TGS), Transportadora de Gas del Norte (TGN) y el CEDEAR de Vista Energía, resultan claras ganadoras, mientras el resto del panel general se verá castigado por un mayor arbitraje a estas compañías", detalla Juan Diedrichs, asesor de Inversiones en Capital Markets.
Leonardo Guidi, analista de AN Conectar Bursátil, agrega: "Los conflictos geopolíticos afectan a las acciones de manera más permanente cuando son capaces de perjudicar el comercio a nivel mundial. En este caso, la única manera de que eso suceda sería si Irán lograra bloquear el estrecho de Ormuz, donde transita el 20% del petróleo del mundo, así que está muy claro que Estados Unidos e Israel coordinaron el ataque para evitar que eso sucediera y, por ahora, lo viene logrando. Por lo que el petróleo subiría unos días y esto sugeriría comprar en el corto plazo el ETF (índice) del S&P500 energético (XLE), a través de su CEDEAR. Y a nivel local Vista e YPF, seguro".
Igualmente, los analistas sostienen que el conflicto de Medio Oriente el mercado ya lo venía anticipando en los precios de los activos, cuando comenzaron los movimientos de equipamiento militar a la zona semanas atrás.
"Por eso, desde lo de Venezuela, empezó a subir el petróleo, porque el conflicto siguiente era Irán. Inicialmente puede haber una suba adicional del petróleo y gas. En ese sentido YPF, Vista y TGS me gustan, pero cuidado porque el mercado se adelanta, y al haberse ya efectuado el ataque por parte de Estados Unidos, ahora la incertidumbre ya pasó, a menos que la escalada se profundice. Desde la mirada general del mercado, suelen subir los precios previo a la reunión de la Fed, por lo que desde ahora hasta el 18 de marzo deberíamos tener los mercados al alza", detalla Andy Repetto, analista de mercados y fundador de Andy Stop Loss, a iProfesional.
En resumidas cuentas, la escalada del conflicto en Medio Oriente suele generar un fuerte impacto en el precio del petróleo y en la percepción global de riesgo. En ese contexto, los analistas sostienen que los principales beneficiados suelen ser el sector energético y el de defensa.
"A través de CEDEAR, compañías como Exxon Mobil (XOM) y Chevron (CVX) tienden a verse impulsadas cuando el crudo sube, ya que sus ingresos están directamente vinculados al precio internacional del petróleo. También gana atractivo el sector defensa, donde empresas como Lockheed Martin (LMT) suelen reaccionar positivamente ante expectativas de mayor gasto militar. En el mercado argentino, YPF es una de las acciones más sensibles a este escenario, dado su fuerte exposición a la producción de hidrocarburos y a la dinámica del precio internacional del crudo", indica Esteban Castro, economista y CEO de Inv.est, a iProfesional.
En ello coincide José Bano, economista y analista de mercado, que suma los CEDEAR del ETF del sector energético (XLE), y también del oro (GLD), ya que es un "activo de cobertura elegido en estos momentos".
Al respecto, Milo Farro, analista de Rava Bursátil, suma: "Los activos que pueden tomar impulso son los metales preciosos, que son entendidos como refugio, más el petróleo por las restricciones en la cadena de suministro, y las acciones vinculadas con ciberseguridad y defensa. En la medida que el conflicto siga escalando, los mercados emergentes y el sector tecnológico pueden continuar bajo presión por una caída en el apetito por el riesgo. Sin embargo, se debe tener en cuenta que el S&P 500 muestra retornos positivos a un año en el 65% de los conflictos bélicos".
Por eso, Farro sentencia: "No es recomendación, porque la volatilidad, en este escenario, es muy elevada y depende del ritmo de conflicto. Para los inversores que se quieran posicionar ante una posible escalada del conflicto, los ETF del oro (GLD), el de energéticas de Estados Unidos (XLE) y el índice de ciberseguridad (CIBR)".
En qué sectores tener cuidado
De extenderse el conflicto mundial en Medio Oriente, puede llegar a afectar a algunos sectores puntuales, vinculados a la industria, turismo y consumo.
"Los sectores más perjudicados suelen ser aquellos intensivos en consumo de combustible o dependientes de la estabilidad global. Aerolíneas, turismo y transporte suelen verse presionados por el aumento en los costos energéticos y la caída en la demanda ante escenarios de incertidumbre", afirma Castro a iProfesional.
También indica que pueden sufrir el consumo discrecional y algunas tecnológicas de mayor rango, en caso de que aumente el riesgo y los inversores busquen activos refugio.
"En general, en escenarios de tensión geopolítica prolongada, el mercado tiende a rotar hacia energía, defensa y activos vinculados a commodities, mientras reduce exposición a sectores más cíclicos y sensibles al crecimiento global", concluye Castro.
En tanto, desde Sailing Inversiones acotan: "En este contexto, recomendamos reducir parcialmente la exposición a economías que dependen fuertemente de las importaciones energéticas, como Japón, Europa y China, mediante el recorte de posiciones en los CEDEAR de los índices (ETF) vinculados, como el Vanguard FTSE Developed Markets ETF (VEA), iShares Core MSCI Europe ETF (IEUR) e iShares Core MSCI Emerging Markets ETF (IEMG)".
Por eso, sugieren "redirigir" los fondos provenientes de estos ajustes hacia activos que, históricamente, tienden a beneficiarse en escenarios de mayor tensión geopolítica, suba del precio del petróleo y aumento de las presiones inflacionarias.
Con ello se refiere a productores de petróleo y gas a través del ETF de Energía (XLE), oro como cobertura geopolítica e inflacionaria vía el ETF GLD, mineras de oro (GDX), exposición a cobre (COPX), y plata como alternativa de mayor riesgo (SLV).
"La lógica detrás del reposicionamiento es clara: proteger las carteras frente a un shock energético de magnitud y capturar el upside en los sectores que más se benefician de este tipo de escenarios", concluyen estos expertos.-