El BCRA alcanzó una racha de compras inédita en casi 20 años y ya suma u$s4.000 millones en 2026
El Banco Central completó este vierens 56 jornadas consecutivas con saldo positivo en la compra de divisas. Es la racha más extensa desde 2007, cuando la entidad monetaria logró una seguidilla similar en un contexto económico muy diferente.
Este viernes, el BCRA sumó otros u$s48 millones y llevó el acumulado de 2026 por encima de los u$s4.000 millones, superando así el 40% de la meta anual que se había trazado el equipo económico.
Desde el arranque de la cuarta etapa del esquema monetario en enero, la autoridad monetaria incorporó u$s4.037 millones a sus arcas. Esa cifra representa más del 40% del objetivo de compras que había establecido el Ministerio de Economía para todo el año.
En la semana que terminó, que tuvo dos ruedas hábiles menos por el feriado del Día de la Memoria, el Central sumó u$s251 millones.
Cómo sostiene el BCRA esta seguidilla récord de compras
Para mantener este comportamiento en el mercado cambiario, el BCRA intensificó la emisión de pesos. Lo hizo sin retirar el excedente con los instrumentos habituales que suele usar para esterilizar.
Mientras tanto, el Tesoro absorbió parte de esos recursos mediante nuevas emisiones de deuda en el mercado local. En las últimas licitaciones, el Ministerio de Economía evitó aumentar la cantidad de pesos en circulación.
El objetivo es controlar tres variables clave al mismo tiempo: la base monetaria, el nivel de inflación y el tipo de cambio. Un equilibrio complejo que hasta ahora viene funcionando.
Las estimaciones oficiales ubican las compras netas de divisas para 2026 en un rango amplio: entre u$s10.000 y u$s17.000 millones. Esa proyección depende de dos factores: la demanda de moneda local y la oferta de dólares disponibles.
Santiago Bausili, presidente del BCRA, remarcó que el ritmo de compras estará determinado principalmente por esas dos variables. Hasta ahora, lo acumulado equivale al 39% del objetivo anual.
Qué pasó con las reservas internacionales del BCRA
Al cierre de la última jornada, las reservas internacionales descendieron a u$s43.712 millones. Esto ocurrió tras un incremento diario de u$s176 millones.
El aumento responde a la suba en las cotizaciones de activos que integran las reservas. El oro, por ejemplo, subió casi 3% hasta los u$s4.536 la onza.
El proceso de acumulación de reservas se vio afectado por la demanda de divisas del Tesoro, que acudió al BCRA para hacer frente a vencimientos de deuda, lo que redujo el ritmo de crecimiento neto de las arcas del Central.
Una proporción significativa de los dólares ingresó a partir de la liquidación de exportaciones agrícolas. También aportaron la colocación de deuda por parte de empresas privadas y gobiernos provinciales.
Tras las elecciones legislativas de octubre de 2025, las emisiones de bonos y obligaciones negociables superaron los u$s11.000 millones.
El dólar mayorista cortó la racha bajista y rebotó con fuerza
Con un volumen reducido de u$s337,1 millones operados en el segmento de contado, el dólar mayorista subió este viernes $14,50, equivalente a un alza del 1,1%.
La cotización oficial cerró en $1.382,50. De esta manera, cortó una racha de tres jornadas consecutivas en descenso.
El jueves, la cotización había llegado a $1.368. Era su menor valor desde el 14 de octubre de 2025.
Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambio, señaló: "La inminencia del fin de mes y cierre de posiciones que vencen el martes próximo pudieron haber activado la demanda por cobertura".
Ese factor impactó en el tipo de cambio, que se recuperó parcialmente de las fuertes bajas del comienzo de la semana.
El Banco Central dio a conocer que el techo de la banda cambiaria quedó en $1.649,13. Eso ubica al dólar oficial a $266,63 o un 19,3% por debajo de ese tope para la libre flotación.
La reducción de encajes que cambia la política monetaria del BCRA
En la semana, el Central decidió reducir en cinco puntos los encajes bancarios a partir de abril. El objetivo es impulsar la actividad económica en un escenario de inflación en baja.
Esta disposición permitirá a las entidades financieras disponer de mayor liquidez para otorgar créditos y aumentará la cantidad de dinero disponible en la economía, marcando un giro en la política monetaria que venía siendo fuertemente contractiva.
El Directorio resolvió no prorrogar la medida transitoria que, desde agosto y con extensión en noviembre, había incrementado los encajes en cinco puntos porcentuales hasta el 31 de marzo.
Bajo la presidencia de Bausili, esa normativa había llevado los encajes al nivel más alto en treinta años. Ahora se revierte esa decisión.
Desde el 1 de abril, el esquema monetario adoptará mayor flexibilidad para facilitar la remonetización promovida por el Gobierno. La idea es estimular la economía con más pesos circulando.
Hasta el momento, la política monetaria se caracterizaba por un sesgo contractivo marcado. En febrero, la base monetaria registró una caída real del 1%, reflejando el impacto de esa orientación restrictiva.
Los encajes constituyen una proporción de los depósitos en pesos o dólares que los bancos deben mantener sin movimiento en el Banco Central. Cada vez que un cliente realiza un depósito, la entidad traslada una parte a una cuenta especial en el BCRA.
Esto garantiza solvencia ante posibles retiros y funciona como instrumento de política monetaria. Las modificaciones en los niveles de encajes afectan de manera directa la cantidad de dinero en circulación y, por lo tanto, la evolución de la inflación.