Dólares baratos, pesos "vigilados" e impulso a bancos para que presten más: la nueva estrategia de Caputo
El anuncio del Banco Mundial de que la Argentina negocia una garantía para poder tomar deuda en dólares en forma más barata que si saliera al mercado voluntario de crédito dio pie a una reducción adicional del riesgo país.
El cierre de ayer estuvo en 518 puntos, lo que marcó un descenso del 2,1% en una sola jornada.
Desde la tregua sellada en la guerra de Medio Oriente, el índice ya bajó el 16,4%. Ayudaron las compras continuas de dólares por parte del Banco Central.
Ahora, la novedad de que Caputo podría asegurar los pagos de los vencimientos en dólares de este año posibilitó un descenso adicional.
Para el equipo de Luis Caputo, se trata de una confirmación: la acumulación de divisas en el BCRA y el hecho de asegurar los próximos pagos son reconocidos por el mercado.
Algo que el Gobierno, hasta hace poco, rechazaba. Tanto la posibilidad de acumular reservas como la de darle certezas al mercado.
La actual estrategia, de conseguir financiamiento con garantías, e incluso con la probabilidad de extender esos créditos a acuerdos bilaterales con distintos países, podría poner a la Argentina a un paso de asegurarse dólares a una tasa más razonable.
En un encuentro con inversores en Washington, Caputo insistió que es refractario a salir al mercado internacional. No quiere convalidar un costo que, hoy por hoy, significaría tomar deuda en dólares al 10% anual. Acaso algunas décimas menos.
Caputo sabe que, más temprano que tarde, el mercado le exigirá resultados para el año que viene.
En 2027 hay vencimientos cercanos a los u$s23.000 millones, y es seguro que los financistas querrán tener certezas del repago antes de que arranque el año electoral, siempre volátil y bajo tensión cambiaria en la Argentina.
¿Habrá novedades próximamente sobre esa estrategia? Caputo no se corre de su objetivo de ir paso a paso. Y de dar precisiones a medida que va confirmando los resultados de las negociaciones.
"Celos" por los pesos, pero no tanto
No sólo es cuestión de conseguir los dólares para afrontar los compromisos que vienen. La estrategia de Caputo no descuida al mercado de los pesos.
Lo volvió a demostrar en la última licitación de deuda en el mercado local. Conforme al reclamo del Presidente, el ministro de Economía cercenó cualquier posibilidad de expandir el mercado del dinero.
Un día después de que se difundiera la inflación del 3,4% para marzo, y tal cual lo adelantó Javier Milei, el Gobierno secó la plaza de los pesos.
Sin embargo, el Gobierno pretende que los bancos tengan más disponibilidad de pesos para prestar. Por eso mismo, ayer a última hora, el BCRA flexibilizó el nivel de los encajes.
Desde hoy mismo, la autoridad monetaria decidió relajar la integración diaria mínima permitida a los bancos, que ahora baja del 75% al 65%.
Las medidas buscan normalizar el sistema tras la caída en la demanda de dinero en 2025.
"Muy positiva la baja de la integración diaria de encajes a 65%. Estaba en 75%. Viene lenta la normalización en ese frente, pero es por ahí", subrayó el economista Gabriel Caamaño.
La aspiradora de pesos sigue prendida
La decisión pasa por aspirar los pesos que puedan quedar sueltos por la economía y seguir presionando sobre los precios.
Al menos así lo piensa el jefe de Estado. Hechos concretos:
- En la licitación de este miércoles vencían títulos por $7,8 billones, pero el secretario de Finanzas, Federico Furiase, emitió además bonos por un excedente de $2,1 billones
- En síntesis, un "rollover" de 127%
Incluso, el Gobierno pudo festejar una reducción del costo en el corto plazo. Aunque, eso sí, debió pagar un "premio" para los inversores que se colocaron en las Letras de más largo plazo.
La licitación fue un día después de las contundentes definiciones del presidente Milei sobre el dato de inflación de marzo.
En el Amcham Sumit, entre otras cosas, el Presidente aseguró que el IPC tenderá a bajar porque "la demanda de dinero ha empezado a crecer".
"La última licitación en pesos ilustra la mecánica monetaria actual. El BCRA emite para comprar dólares, pero frente al estancamiento, la demanda de dinero no absorbe esa emisión. El Tesoro actúa entonces como aspiradora de esta liquidez cautiva por el cepo corporativo", destacó el economista Christian Buteler.