Qué CEDEARs de gigantes del petróleo pueden escalar hasta 13% en dólares según reconocido broker
Después de varios trimestres en los que el mercado miró con mayor atención la demanda china, la política de tasas de la Reserva Federal y la capacidad de la OPEP para administrar la oferta, el shock geopolítico reordenó las expectativas para las grandes petroleras internacionales y abrió una pregunta directa para los inversores: qué empresas pueden capitalizar mejor la suba del crudo y cuáles enfrentan costos ocultos detrás del rally.
Un informe sectorial de Allaria sobre las perspectivas de resultados del primer trimestre de 2026 advierte que el sector de Oil & Gas atravesó un "marcado cambio de tendencia" durante el período, impulsado por una serie de eventos geopolíticos que presionaron al alza el precio del petróleo. Según la consultora, el Brent promedió u$s79 por barril, con una suba de 25% frente al trimestre anterior y de 7% interanual, mientras que el WTI se ubicó en torno a u$s72,6 por barril, con avances de 23% trimestral y 2% interanual.
El dato más fuerte del reporte aparece en el origen del movimiento, en donde, Allaria señala que el principal detonante fue el recrudecimiento del conflicto hacia fines de febrero y el posterior bloqueo del Estrecho de Ormuz, una zona crítica para el mercado energético internacional. En el pico de tensión, el Brent llegó a cerrar en u$s112,57 por barril y el WTI tocó los u$s102,88, valores que no se observaban desde la primera mitad de 2022.
Según el informe, por esa vía se transportan 20 millones de barriles diarios, volumen equivalente al 20% del consumo mundial. Además, la zona concentra refinerías de relevancia estratégica que resultaron dañadas durante el conflicto, por lo que su normalización podría demorar varios años y afectar el mercado de productos destilados.
Y es por eso que la reacción internacional no tardó en aparecer, motivo por el cual, el broker de la City remarca que la Agencia Internacional de Energía anunció una liberación coordinada de 400 millones de barriles de reservas estratégicas. De ese total, Estados Unidos aportaría 172 millones de barriles, equivalentes al 41% de su Reserva Estratégica de Petróleo.
El petróleo sube
El informe marca que el crack spread, que refleja el margen de refino, tuvo un fuerte incremento durante el trimestre. En productos destilados, especialmente gasolina, el avance fue de 50% trimestral y 16% interanual, con subas de entre 25% y 50% según la región.
En términos financieros, el sector energético ya venía mostrando una fuerte recuperación, en donde, Allaria destaca que el segmento acumula una suba de 25% respecto del S&P 500 desde comienzos de año y se ubica 37% por encima de su promedio de los últimos cinco años. Sin embargo, todavía opera 31% por debajo del máximo registrado en ese período, lo que deja abierta una discusión sobre valuaciones, recorrido potencial y riesgos pendientes.
En ese contexto, la consultora mira de cerca los resultados de grandes empresas petroleras internacionales con presencia a través de CEDEARs, entre ellas Exxon Mobil, Chevron, Occidental Petroleum, TotalEnergies, Shell, ConocoPhillips y Phillips 66. El calendario de balances concentra buena parte de las presentaciones entre fines de abril y comienzos de mayo, con estimaciones de ingresos y ganancias por acción que ya reflejan el nuevo escenario de precios del crudo.
Exxon
En el caso de Exxon Mobil (XOM), el mercado espera ingresos por u$s81.130 millones, con una baja de 2% interanual y de 1% frente al trimestre anterior. Para la ganancia por acción, la estimación se ubica en u$s1, lo que implica una caída de 43% interanual y de 42% trimestral. A primera vista, esos números no parecen capturar el beneficio completo de un petróleo más caro.
Allaria explica que la suba del crudo permitiría una mejora de u$s1.400 millones en las ganancias del segmento upstream frente al cuarto trimestre de 2025, equivalente a un aumento de 39,8%. Sin embargo, ese efecto positivo quedaría neutralizado por un impacto negativo cercano a u$s5.300 millones en downstream, asociado a "efectos de timing" vinculados a derivados financieros y cargamentos que no pudieron entregarse por el conflicto bélico.
Exxon también arrastra una exposición operativa relevante a la zona de tensión y Allaria indica que la empresa tiene 20% de sus activos en Catar y Emiratos Árabes Unidos, y prevé un impacto de 6% en la producción frente al trimestre anterior, afectada directamente por el conflicto. La producción de referencia del cuarto trimestre había sido de 4.988 kboe/d.
En valuación, el reporte consigna para Exxon una capitalización de mercado de u$s618.953 millones, un P/E 2026 de 14,74 veces, un ROE de 11%, un rendimiento por dividendos de 2,8%, un precio de u$s149 y un precio objetivo de consenso de u$s165. La cuenta deja un potencial de suba cercano al 11% por precio, sin considerar dividendos, aunque el resultado inmediato dependerá de cómo Wall Street procese el shock en downstream.
Chevron
Chevron (CVX) aparece en una posición distinta. El mercado espera ingresos por u$s51.860 millones, con una mejora de 9% interanual y de 11% trimestral, mientras que el EPS estimado es de u$s0,97, con una caída de 56% interanual y de 36% frente al trimestre previo.
A diferencia de Exxon, Chevron tiene una exposición directa más baja a Medio Oriente, con cerca de 1% de su producción internacional en la región. Esa menor presencia reduce el riesgo operativo directo, aunque no la deja completamente aislada del conflicto. Allaria señala que la compañía anticipa una mejora de entre u$s1.600 millones y u$s2.200 millones en las ganancias del segmento upstream frente al cuarto trimestre, equivalente a un salto de 62,6% trimestral.
El problema vuelve a aparecer en el downstream y en las coberturas ya que, por motivos similares a los de Exxon, Chevron tendría un impacto negativo de entre u$s2.700 millones y u$s3.700 millones en ganancias y flujo de caja operativo, concentrado principalmente en el segmento downstream. El dato toma mayor peso porque esa unidad había aportado una ganancia de u$s823 millones en el cuarto trimestre de 2025.
En producción, Allaria espera que Chevron promedie entre 3.800 y 3.900 kboe/d, con un avance de 15% interanual y una baja de 5% trimestral. Los volúmenes estarían afectados por paradas no programadas en el proyecto Tengizchevroil, en Kazajistán, y por una reducción en algunas áreas de Medio Oriente.
La sociedad de bolsa de la City también pone el foco en Venezuela dado que Chevron espera novedades vinculadas al acuerdo de intercambio de activos con PDVSA, por el cual elevó su participación en Petroindependencia al 49% desde 35,79% y aseguró para Petropiar, donde tiene 30%, el derecho a desarrollar el bloque Ayacucho 8 en la Faja del Orinoco. A cambio, cedió activos gasíferos offshore y una participación en Petroindependiente. Desde una producción actual de 260 kboe/d, la operación apunta a un aumento de 50% en los próximos dos años.
En términos de mercado, Chevron figura con una capitalización de u$s368.920 millones, P/E 2026 de 15,92 veces, ROE de 7,3%, rendimiento por dividendos de 3,9%, precio de u$s186 y target de consenso de u$s211. La diferencia entre precio actual y objetivo implica un potencial de suba aproximado de 13%, al que se suma un dividendo más alto que el de Exxon.
Occidental Petroleum
Occidental Petroleum (OXY) llega con otra combinación de variables y para el trimestre, Allaria consigna ingresos esperados por u$s5.460 millones, con baja de 5% interanual y suba de 1% trimestral. El EPS estimado es de u$s0,58, con una caída de 33% frente al mismo período del año pasado, pero con una mejora de 87% respecto del trimestre anterior.
La diferencia frente a Exxon y Chevron es que Occidental no brindó una actualización específica de sus perspectivas trimestrales tras el conflicto. Sin embargo, el informe advierte que la empresa concentra 86% de su producción internacional fuera de Estados Unidos en la región, equivalente al 14% de su volumen total. Esa exposición puede volverla más sensible a interrupciones, cambios logísticos o mayores costos de operación.
Para el primer trimestre, la empresa anticipa una producción de entre 1.385 y 1.425 kboe/d, con una suba de 1% interanual y una baja de 5% trimestral. La cuenca pérmica aportaría entre 766 y 786 kboe/d, con un avance de 2,9% interanual y una baja de 5% contra el trimestre previo.
Occidental también mantiene una estrategia de inversión más medida dado que, para todo 2026, espera un CAPEX de entre u$s5.500 millones y u$s5.900 millones, con una baja de 8% interanual, de los cuales entre u$s5.100 millones y u$s5.500 millones se destinarían a Oil & Gas. Como referencia, el CAPEX del primer trimestre de 2025 representó 27,5% del total anual.
El reporte agrega un dato operativo que puede servir como catalizador de mediano plazo debido a que, a comienzos de abril, Occidental anunció un descubrimiento de petróleo en el prospecto Bandit, ubicado en el Golfo de América, a unos 200 kilómetros al sur de la costa de Luisiana. La empresa opera el proyecto con una participación de 45,4%, junto con Chevron, que tiene 37,1%, y Woodside Energy, con 17,5%.
En valuación, Occidental aparece con una capitalización de u$s56.646 millones, P/E 2026 de 13,05 veces, ROE de 5,2%, rendimiento por dividendos de 3,4%, precio de u$s57 y target de consenso de u$s63. El potencial por suba de precio ronda el 10,5%, aunque la acción suele moverse con mayor sensibilidad frente al crudo y a las expectativas de flujo de caja.
CEDEARs petroleros bajo la lupa de la City
Por todo esto, la página de valuaciones comparables del informe muestra que las petroleras internacionales combinan rendimientos fuertes en el año con múltiplos todavía heterogéneos. Entre las compañías internacionales, TotalEnergies acumula una suba de 39% en el año y ofrece un dividend yield de 4%, BP avanza 34% y también paga cerca de 4%, mientras que Eni sube 44% y muestra un retorno por dividendos de 5%.
En América Latina, la comparación deja números todavía más fuertes ya que Petrobras (PBR) acumula una suba de 77% en el año y ofrece un dividend yield de 7%; YPF (YPFD) gana 19%; Vista (VIST) trepa 46%; y Ecopetrol avanza 38%, con un rendimiento por dividendos de 5%. Allaria muestra que el promedio de las petroleras latinoamericanas tiene una suba anual de 45%, superior al promedio de 32% que exhibe el grupo internacional analizado.
El reporte también compara dos formas distintas de posicionarse en energía. Por un lado, el XLE, ETF que invierte en grandes empresas de Oil & Gas del S&P 500, tiene una composición dominada por Exxon, con 24%, y Chevron, con 18%. Según Allaria, la relación entre ambos muestra un gap de 21% en favor del XLE, lo que sugiere que las petroleras venían capturando mejor el escenario que el vehículo más atado al petróleo físico o a futuros.