VIDEO | Panorama económico financiero de hoy en menos de 90 segundos
Caputo sigue captando dólares. Entre las compras del Banco Central y las colocaciones de bonos en moneda dura, el Gobierno ya reunió u$s10.430 millones en el mercado local. En la City creen que ese flujo, sumado a la cosecha gruesa, puede mantener al dólar oficial en una zona de entre $1.400 y $1.470 por lo menos hasta mediados de año.
Más dólares para el Gobierno y más aire para el tipo de cambio
El frente cambiario sigue siendo, por ahora, uno de los puntos más sólidos del programa económico. El Banco Central ya compró más de u$s7.200 millones en 2026 y superó el 70% de la meta anual de acumulación de reservas. A eso se suman u$s3.279 millones captados por el Tesoro con emisiones de bonos en dólares, entre el AL29N, el AO27 y el AO28.
Ese flujo ayuda a explicar por qué en la City proyectan un dólar relativamente acotado en las próximas semanas. Sailing Inversiones lo ubica en una zona de entre $1.400 y $1.450, mientras Insider Finance amplía ese rango hasta $1.470 para mayo y junio, con un piso técnico cercano a $1.400.
La recaudación sigue floja, aunque el IVA dejó una señal menos mala
Pero esa calma financiera todavía no se traduce de manera pareja en la actividad. La recaudación impositiva cayó 3,7% en abril frente al mismo mes del año pasado y acumuló así nueve meses consecutivos de baja. El dato sigue mostrando una economía que todavía no termina de recuperar tracción.
Dentro de esa foto, sin embargo, apareció una señal algo mejor. El IVA, el impuesto más ligado al comercio y la producción, siguió en terreno negativo, pero la caída fue de apenas 1% interanual real. Para los analistas, ese comportamiento podría estar marcando que el consumo dejó atrás lo peor del verano, aunque todavía no alcanza para hablar de una mejora firme.
El trabajo que crece no compensa la caída del empleo formal
Aun así, el mapa laboral sigue diciendo otra cosa. Según un análisis de EconViews sobre datos de la EPH del INDEC y del SIPA, entre fines de 2023 y fines de 2025 se perdieron 185.000 empleos asalariados privados y otros 72.000 en el sector público. Al mismo tiempo, el universo informal ya abarca 5,8 millones de personas y el monotributo sumó 146.000 adherentes.
Ese corrimiento se ve con claridad en sectores como delivery y gastronomía casera. Solo en delivery se cuentan unos 101.000 trabajadores, mientras otras 80.000 personas venden comida elaborada desde su casa. No es una recuperación del empleo formal: muchas veces es una salida de emergencia para compensar su caída. Además, quienes se mueven en estos segmentos de rebusque reportan ingresos promedio de unos $500.000, bastante por debajo de los casi $800.000 de un empleo en restaurantes u hoteles establecidos.
En síntesis, entran más dólares y el mercado cambiario gana aire. Pero la prueba sigue siendo la misma: que esa mejora llegue de verdad al consumo y al empleo.