El BCRA compró casi u$s2.600 millones en mayo y quedó a un paso de cumplir la meta prevista para todo 2026
El Banco Central moderó este viernes el ritmo de compras en el mercado de cambios. Adquirió u$s70 millones tras haber registrado el jueves la operación diaria más importante del mes.
Con ese resultado, mayo cerró con un saldo comprador de u$s2.596 millones. El acumulado del año llegó a u$s9.747 millones, apenas u$s253 millones por debajo de la meta oficial de u$s10.000 millones para 2026.
La semana terminó con un saldo positivo de u$s761 millones. El impulso vino de la liquidación del agro y del regreso de emisiones de deuda corporativa al mercado local.
Dólares del Banco Central: cómo quedaron las reservas en mayo 2026
Las reservas internacionales brutas cayeron u$s320 millones en la rueda del viernes. Quedaron en u$s48.191 millones.
Según fuentes oficiales, la baja respondió a salidas propias de fin de mes y pagos a organismos. Pese al retroceso diario, el stock cerró mayo con una mejora de u$s3.708 millones.
Fue la mayor suba mensual del año, superando ampliamente los u$s2.392 millones de abril, los u$s1.058 millones de febrero y los u$s3.337 millones de enero.
En marzo, las reservas habían caído u$s3.469 millones. Mayo revirtió esa tendencia y se consolidó como el mes de mayor recomposición de reservas brutas en lo que va del año.
La baja del viernes se produjo aun cuando algunos factores de valuación jugaron a favor. El oro avanzó 1,1% en la jornada, lo que habría aportado cerca de u$s100 millones al valor contable de las reservas.
Entre las principales monedas de la canasta del DEG, el euro subió 0,15% frente al dólar. El yuan se apreció 0,2% y la libra avanzó 0,11%.
El yen mostró una variación prácticamente neutra. Estos movimientos suelen sumar al stock cuando el dólar se debilita, pero esta vez no alcanzaron para compensar las salidas operativas.
El dólar mayorista bajó pero sigue lejos del techo de la banda
En el frente cambiario, el dólar mayorista bajó $2 y cerró en $1.408 para la venta. La caída diaria fue de 0,14%.
De esta manera, el tipo de cambio oficial terminó mayo por encima de los $1.400. Pero aún quedó lejos del techo del esquema de bandas cambiarias.
La cotización se ubicó 21,7% por debajo del límite superior de la banda, que ronda los $1.742,24. Esa distancia sigue dejando margen para que el BCRA acumule divisas sin necesidad de intervenir de forma defensiva sobre el mercado.
En el mes, el dólar mayorista acumuló una suba de 1,2%. Pero en lo que va del año todavía registra una baja cercana al 3,2%, lo que mantiene vigente el debate sobre la apreciación real del peso.
El volumen operado en el segmento de contado superó los u$s719,8 millones. La rueda combinó una baja del dólar con una moderación en el ritmo de compras oficiales.
A nivel minorista, el dólar cerró en $1.430 para la venta en el Banco Nación. El dólar tarjeta se ubicó en $1.859.
De acuerdo con el relevamiento de entidades financieras del BCRA, el dólar oficial promedio alcanzó los $1.431,57, con una suba diaria de 0,08%.
Qué pasó con las cotizaciones financieras
Entre las cotizaciones financieras, el MEP avanzó 0,1% hasta $1.434,58. El contado con liquidación (CCL) subió 1,6% y se ubicó en $1.508,8.
En el mercado informal, el dólar blue se mantuvo estable en $1.430 para la venta, según un relevamiento de Ámbito en la city porteña.
En futuros, los contratos operaron con una variación promedio positiva de 0,05%. Hubo subas en los tramos más cortos y bajas en parte de 2027.
El mercado pricea un dólar mayorista de $1.410 para fines de mayo y de $1.615 para diciembre. El monto transaccionado alcanzó unos u$s1.639 millones.
Las tasas implícitas se ubicaron en 1,96% mensual para junio, equivalente a 23,49% anualizado. Para julio, la tasa mensual fue de 1,92%, equivalente a 23,04% anualizado.
Por contrato, mayo subió 0,16%, junio 0,17%, julio 0,14%, agosto 0,17%, septiembre 0,20% y octubre 0,19%. Enero, febrero y marzo de 2027 mostraron bajas de 0,18%, 0,21% y 0,06%, respectivamente.
Las compras del BCRA: récord mensual impulsado por el agro
Mayo cerró con adquisiciones del BCRA por u$s2.596 millones. El monto se ubicó cerca de los u$s2.770 millones comprados en abril y confirmó una fuerte aceleración respecto de los primeros meses del año.
Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) destacaron que la compra del jueves, por u$s447 millones, fue la segunda más alta desde el inicio de la fase de remonetización en 2026.
Apenas quedó por debajo de los u$s458 millones adquiridos el 10 de abril. Esa operación representó el 81,4% del volumen operado en el spot, lo que sugiere una participación relevante de flujos en bloque.
El informe también remarcó que la liquidación del agro volvió a ganar protagonismo. El jueves, el sector liquidó u$s233,3 millones, la cifra diaria más alta desde octubre del año pasado.
El promedio diario de mayo quedó por encima del registrado en abril. El mercado espera que el flujo del agro siga acompañando durante junio, dado que la cosecha gruesa todavía conserva margen para aportar divisas.
A eso se suma el regreso de emisiones de deuda corporativa y provincial, que también contribuyeron a reforzar la oferta en el mercado cambiario.
Qué mostró el Informe de Mercado de Cambios del BCRA
El Informe de Mercado de Cambios del BCRA de abril ya había mostrado la importancia de esos flujos. Ese mes, la autoridad monetaria compró u$s2.770 millones.
El Sector Privado no Financiero fue vendedor neto por u$s1.681 millones. Dentro de ese grupo, Oleaginosas y Cereales aportó ventas netas por u$s2.482 millones y el resto del sector real otros u$s2.451 millones.
El mismo informe indicó que las reservas internacionales aumentaron u$s2.464 millones en abril. El impulso vino de las compras del BCRA y de ingresos de nuevas emisiones del Gobierno Nacional en el mercado local.
Esos movimientos fueron parcialmente compensados por pagos a organismos internacionales, intereses de BOPREAL, caída de tenencias de entidades en el Central y pagos a través del Sistema de Pagos de Moneda Local.
Por ahora, el Gobierno apuesta a que la liquidación agrícola, las emisiones privadas y las compras oficiales permitan seguir fortaleciendo reservas sin generar saltos cambiarios.
El desafío será sostener esa acumulación efectiva en el segundo semestre, cuando suele aumentar la demanda de cobertura y perder intensidad el flujo estacional del agro.