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Cancelé una deuda: ¿cuándo salgo del Veraz y de la Central de Deudores?

Lograr cancelar una deuda con una entidad bancaria no habilita para seguir operando en el sistema financiero por un tiempo determinado
07/07/2026 - 10:14hs
Cancelé una deuda: ¿cuándo salgo del Veraz y de la Central de Deudores?

Pagar una deuda es el primer paso para recuperar el acceso al crédito, pero no significa desaparecer de inmediato de los registros financieros. Qué ocurre con el Veraz, cómo funciona la Central de Deudores del Banco Central, cuánto tarda la actualización y qué derechos tiene el consumidor frente a las empresas de cobranza.

Miles de argentinos creen que una vez que cancelan una deuda dejan automáticamente de figurar en el Veraz o en la Central de Deudores del Banco Central (BCRA). Sin embargo, la realidad es bastante diferente: pagar modifica la situación crediticia, pero el historial permanece durante un tiempo y existen distintos plazos de actualización según el registro que se consulte.

La confusión es habitual. Incluso muchas personas que ya cancelaron sus obligaciones siguen recibiendo llamados de estudios de cobranza o descubren que un banco les rechaza una tarjeta de crédito porque todavía aparece un antecedente financiero. La buena noticia es que existen reglas claras sobre cómo deben actualizarse los datos y qué herramientas tiene el consumidor cuando la información es incorrecta.

La primera diferencia: Veraz no es lo mismo que la Central de Deudores

Aunque suelen mencionarse como si fueran sinónimos, cumplen funciones distintas.La Central de Deudores del Banco Central reúne la información que brindan bancos, emisoras de tarjetas de crédito, fintech, sociedades de garantía recíproca y otros proveedores de financiamiento. Es una base oficial que utilizan las entidades para evaluar el riesgo crediticio de personas y empresas.

El Veraz, en cambio, es una base privada de información comercial administrada por Equifax, que también recopila antecedentes crediticios provenientes de distintas fuentes. Por eso puede ocurrir que una persona vea cambios primero en un registro y más tarde en el otro.

Cancelé la deuda: ¿cuánto tarda en actualizarse?

El Banco Central recibe información todos los meses de las entidades financieras. Si la deuda fue cancelada, la entidad debe informar esa novedad en el siguiente envío mensual y el cambio suele reflejarse hacia fines del mes siguiente, cuando el organismo publica la actualización de la Central de Deudores. Por ejemplo, si la deuda se pagó durante julio, normalmente la actualización aparecerá entre fines de agosto y principios de septiembre. Antes de iniciar un reclamo, el propio BCRA recomienda verificar cuál es el último período publicado, ya que si el pago fue posterior todavía no habrá sido incorporado al sistema.

Hay que tener en cuenta que pagar no elimina el historial. En tal sentido, uUno de los errores más frecuentes es pensar que cancelar una obligación hace desaparecer todos los antecedentes, pero no es así. La Central de Deudores conserva el historial crediticio de los últimos 24 meses. Durante ese período seguirá apareciendo el registro histórico, aunque la deuda ya figure como cancelada o regularizada.

Esto significa que un banco podrá observar que existió un incumplimiento, pero también que posteriormente fue solucionado. Para los especialistas en derecho bancario, existe una diferencia importante entre mantener una deuda impaga y haberla regularizado. En la práctica, las entidades suelen valorar positivamente que el cliente haya cancelado sus obligaciones y mantenga un buen comportamiento posterior.

Qué significan las categorías del Banco Central

Cada entidad asigna una calificación según el riesgo del cliente y las principales categorías son:

Situación 1: cumplimiento normal (hasta 31 días de atraso).

Situación 2: riesgo bajo.

Situación 3: riesgo medio.

Situación 4: riesgo alto.

Situación 5: deuda considerada irrecuperable.

La categoría cambia cuando la entidad informa la regularización de la deuda, aunque el historial permanezca visible durante dos años.

¿Qué pasa con el Veraz?

En las bases privadas ocurre algo similar. Cuando una deuda se cancela, el antecedente no necesariamente desaparece de inmediato. Lo habitual es que el registro pase a reflejar que la obligación fue regularizada o cancelada, de acuerdo con la información suministrada por el acreedor y las reglas previstas por la Ley de Protección de Datos Personales. Es decir, no es lo mismo aparecer con una deuda vigente que con una deuda cancelada. Esa diferencia también es considerada por las entidades al momento de evaluar una solicitud de crédito.

Si después de la actualización mensual la deuda continúa figurando como impaga, el consumidor puede iniciar un reclamo. El procedimiento recomendado por el Banco Central comienza siempre ante la entidad que informó el dato. Al respecto, los pasos son solicitar la rectificación al banco, tarjeta o proveedor de crédito; conservar el número de reclamo; guardar comprobantes de pago, acuerdos o libre deuda. Si la respuesta no resulta satisfactoria, presentar el reclamo ante el Banco Central para los casos vinculados con la Central de Deudores.

Cuando el problema corresponde a una empresa privada de información comercial, como Veraz u otra base similar, la rectificación debe gestionarse directamente ante esa compañía.

Los especialistas recomiendan conservar siempre el certificado de cancelación o libre deuda. Ese documento permite acreditar frente a cualquier entidad que la obligación ya fue regularizada mientras se completa la actualización de las bases de datos y también resulta clave en caso de iniciar un reclamo por información errónea.

Las llamadas intimidatorias tienen límites

Después de cancelar una deuda, o incluso durante una negociación, muchas personas continúan recibiendo llamados, mensajes de WhatsApp, correos electrónicos e incluso contactos dirigidos a familiares o empleadores. Los especialistas recuerdan que el acreedor tiene derecho a reclamar el cobro, pero no puede hacerlo mediante hostigamiento, ya que la Ley de Defensa del Consumidor protege el trato digno y prohíbe prácticas intimidatorias o vejatorias durante la gestión de cobranza. 

Entre las conductas que pueden ser denunciadas figuran llamadas reiteradas durante todo el día, mensajes con amenazas de embargo inmediato sin resolución judicial; comunicaciones dirigidas a familiares, vecinos o empleadores; utilización de lenguaje intimidatorio; difusión de la deuda ante terceros, etc. 

Si el consumidor considera que está siendo hostigado, lo recomendable es conservar capturas de pantalla, registrar las llamadas, solicitar toda comunicación por escrito y presentar un reclamo ante la autoridad de Defensa del Consumidor si las prácticas continúan.

En definitiva, la recomendación de los especialistas es simple: cancelar la deuda, exigir el libre deuda, verificar la actualización de los registros y actuar rápidamente si la información publicada no coincide con la realidad. Ese proceso puede evitar rechazos futuros y acelerar la recuperación del historial crediticio.

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