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ALERTA

Uno por uno, los planes de los bancos y fintech para cancelar las deudas en mora y como salir del Veraz

El incremento exponencial de la mora en tarjetas de crédito y préstamos personales llevó a las entidades a implementar planes de emergencia
07/08/2026 - 10:45hs
Uno por uno, los planes de los bancos y fintech para cancelar las deudas en mora y como salir del Veraz

El salto de la morosidad en el crédito al consumo encendió todas las alarmas en el sistema financiero. Con la irregularidad del pago de las familias trepando por encima del 12% en bancos y acariciando el 30% en fintech y billeteras virtuales, tanto la banca pública como las principales entidades privadas y emisoras no bancarias salieron a desplegar agresivos planes de refinanciación para evitar que el rojo de los balances se vuelva ingobernable.

A continuación, la radiografía completa de los programas lanzados por Banco Nación, Banco Provincia, Galicia, BBVA, Santander y Naranja X para ordenar las finanzas de los hogares en problemas.

El mapa del sobreendeudamiento: por qué explotan los planes de pago

Según los últimos registros del Banco Central (BCRA), el deterioro de la capacidad de pago golpeó de lleno a las tarjetas de crédito y a los préstamos personales. La máxima que hoy domina el mercado financiero entre los ejecutivos de riesgo crediticio es tan pragmática como urgente: "Preferimos cobrar algo con una quita o una tasa subsidiada antes que perder la totalidad del capital".

"El estrangulamiento del poder adquisitivo y el incremento en los saldos rotativos de las tarjetas provocaron una bola de nieve inmanejable para muchas familias", analiza Guillermo Barbero, socio de FIRST Capital Group y especialista en consumo. "Hoy los bancos no buscan penalizar al cliente, sino rescatarlo para que vuelva a ser un sujeto de crédito activo. Por eso vemos plazos inéditos de hasta 10 años y tasas fijas que buscan perforar el costo inflacionario para devolver liquidez a los hogares".

Ante esta situación tan delicada, la banca pública lideró el movimiento mediante programas masivos dirigidos a clientes con atrasos iniciales o en mora avanzada.

Banco Nación (BNA): Presentó una línea de préstamos para regularización de deudas de consumo de hasta 120 meses de plazo. La propuesta contempla la refinanciación de saldos en pesos o bajo la modalidad UVA con opción de cobertura CER-CVS (para que la cuota no supere la evolución de los salarios). Quienes acrediten sueldos en la entidad acceden a una TNA fija del 12%, mientras que para el resto de los usuarios la tasa es del 14%. Asimismo, habilitó un canal 100% digital y autogestivo para reestructurar resúmenes de tarjetas de crédito en situación 3, 4 y 5 (con más de 90 días de atraso) en hasta 96 cuotas.

Banco Provincia (BAPRO): Lanzó el plan "Ponete al Día", enfocado en devolver la capacidad de pago a personas endeudadas. Para clientes con mora temprana (hasta 90 días), la entidad recortó la tasa al 39% anual para ingresos de hasta cuatro salarios mínimos. En casos de mora avanzada o sobreendeudamiento crítico (donde la cuota compromete más del 50% del haber), aplica una tasa reducida del 31% anual a 72 meses de plazo.

Banco Ciudad: Dispuso un esquema integral de asistencia crediticia focalizado en asalariados y jubilados. Ofrece préstamos de consolidación de deudas con tasa fija preferencial y plazos de hasta 60 meses, permitiendo unificar saldos impagos de resúmenes de tarjeta de crédito y préstimos personales en una sola cuota mensual adaptada al haber percibido.

Por su parte, la banca privada adoptó un sistema basado en el abordaje "artesanal" y trajes a medida

En el sector privado —representado por gigantes como Banco Galicia, BBVA y Santander— el sesgo es marcadamente distinto. A diferencia de la banca pública, que anuncia moratorias masivas con tasas tabuladas, las entidades privadas prefieren no hacer publicidad abierta para evitar el riesgo moral (moral hazard) de que clientes al día dejen de pagar para solicitar el beneficio.

Banco Galicia: Aplica un modelo de gestión temprana. Ante la primera señal de alerta o rotación del pago mínimo en la tarjeta de crédito, la entidad ofrece canales digitales autogestivos y la unificación de saldos impagos en préstamos a tasa fija a través de la app. Las propuestas incluyen refinanciaciones de 12 a 48 meses con tasas personalizadas según el score crediticio del usuario.

BBVA Argentina: Desarrolló esquemas de rescate directo. Para clientes que ingresan en Situación 2 o 3 (atrasos de 30 a 90 días), el banco despliega planes de reprogramación de resúmenes mediante la conversión del saldo en cuotas fijas mensuales, con tasas preferenciales que buscan evitar la migración a la incobrabilidad.

Santander Argentina: Tras registrar un aumento en el ratio de mora de su cartera de consumo, la entidad optó por la negociación personalizada. Ofrece a sus clientes en atraso la consolidación de tarjetas de crédito y préstamos personales en un único crédito de amortización por sistema francés, con plazos acordes al nivel de ingresos reportado y quitas sobre intereses punitorios para saldos liquidados en mora tardía.

Banco Credicoop: Fiel a su perfil cooperativo, la entidad estructuró planes de regularización mediante atención personalizada en sus filiales. Dispone de alternativas de reprogramación de compromisos con tasas atenuadas y esquemas de amortización escalonada para saldos en mora tardía, priorizando la continuidad crediticia de los asociados golpeados por la pérdida de ingresos.

ICBC Argentina: Desplegó un sistema analítico de detección precoz del sobreendeudamiento. La entidad aborda a los clientes en mora temprana ofreciendo la conversión del saldo rotativo en un préstamo personal de liquidación a tasa fija, extendiendo plazos hasta 36 meses para aliviar la carga financiera mensual y sostener la calificación del cliente dentro de la cartera activa.

"En los bancos privados, la orden de los comités de riesgo es salir a buscar proactivamente al cliente moroso antes de que la deuda pase a un fideicomiso o a un estudio de cobranza extrajudicial", explica Christian Buteler, analista financiero y presidente de Buteler Servicios Financieros. "Se ofrecen refinanciaciones personalizadas con tasas que en algunos casos arrancan en el 25% anual, pero bajo una negociación estricta caso por caso para no incentivar el default preventivo".

En cuanto al segmento fintech y de tarjetas de crédito no bancarias, que es el que registra las mayores tasas de irregularidad del mercado, en este nicho, la inmediatez y la flexibilidad digital mandan.

En este segmento, Naranja X: Ofrece dentro de su app la herramienta "Pago Flex", que permite al usuario armar su propio esquema de refinanciación de resumen eligiendo el monto inicial de entrega (a partir del pago mínimo) y fijando las cuotas restantes según sus posibilidades. Adicionalmente, la entidad lanzó líneas de financiamiento de saldos vencidos orientadas a usuarios en Situaciones 3, 4 y 5 del Veraz. A través de préstamos de reordenamiento de compromisos, permite cancelar saldos punitorios en hasta 12 meses y recuperar el límite operativo del plástico.

Ualá: Ante el aumento de la morosidad en su línea de préstamos personales y créditos en cuotas, la fintech implementó un sistema autogestivo de reprogramación de deuda directamente desde la aplicación. Los usuarios con atrasos acumulados pueden solicitar la refinanciación de cuotas vencidas en un nuevo plan de pagos a tasa fija de hasta 24 meses, condonando parte de los intereses punitorios si se concreta la regularización del saldo adeudado.

Mercado Pago: Para el segmento de "Mercado Crédito", la compañía desplegó esquemas flexibles de renegociación de saldos para compradores y pequeños comerciantes. Habilitó opciones de pago parcializado y planes de cuotas fijas ajustables desde el panel de control de la app, deteniendo la acumulación de punitorios diarios y levantando temporalmente la suspensión de la cuenta para operar una vez acordado el plan de pagos.

El impacto en el Veraz y el camino para "limpiar" el legajo crediticio

Un punto crítico para quienes se vuelcan a estas refinanciaciones es el rastro que deja el proceso en la Central de Deudores del BCRA y en informes privados como Veraz. Entrar en un acuerdo de pago o refinanciación modifica inmediatamente la calificación del deudor, pero no quita el antecedente en el corto plazo. Al consolidar una deuda en morosidad (situaciones 2, 3, 4 o 5) mediante un nuevo plan, la entidad informa la reestructuración y el estado pasa a ser de deuda refinanciada o "en cumplimiento de acuerdo".

Para limpiar completamente el historial financiero, la Ley de Protección de Datos Personales (25.326) establece plazos claros: una vez saldada la totalidad del acuerdo o el plan de cuotas, el antecedente negativo debe ser eliminado de las bases de datos en un plazo de dos años. Si la persona cancela la deuda sin acuerdo previo (pago total directo), el registro se borra a los dos años; mientras que si la deuda no se cancela ni se refinancia, el informe negativo prescribe recién a los cinco años. Por ello, solicitar el certificado de libre deuda firmado por el banco apenas se abona la última cuota resulta imprescindible para acelerar la actualización del legajo y volver a calificar para nuevos productos financieros.

Es importante antes de aceptar un plan de refinanciación bancario, los especialistas sugieren evaluar el costo final del alivio financiero.

"El mayor error al tomar un plan de refinanciación es mirar solo el valor de la primera cuota y descuidar el Costo Financiero Total (CFT)", advierte Agustín Cramo, analista financiero. "Muchos planes parecen atractivos por la TNA baja, pero al sumar comisiones, gastos de otorgamiento y seguros, la Tasa Efectiva Anual termina ahogando al usuario a los pocos meses".

Es por ello que para evitar caer en una trampa de liquidez, los analistas recomiendan considerar tres reglas operativas antes de firmar:

  • Analizar el CFT: Exigir siempre el desglose del Costo Financiero Total expresado en TEA antes de validar la refinanciación
  • Calcular el ratio cuota-ingreso: La cuota fijada no debería comprometer más del 25% al 30% del ingreso familiar disponible
  • Congelar temporalmente el plástico: Cortar o pausar el uso de las tarjetas de crédito durante los primeros meses para evitar la acumulación de consumos nuevos sobre el esquema refinanciado