• 13/8/2026
ALERTA

La morosidad de las familias se frena, pero la economía real todavía muestra señales de alerta

Si bien el número de deudores registró una baja respecto a mayo, tanto las familias como las empresas continúan operando bajo un elevado costo financiero
12/08/2026 - 20:44hs
La morosidad de las familias se frena, pero la economía real todavía muestra señales de alerta

Después de casi dos años de deterioro consecutivo, el nivel de incumplimiento de los créditos en los hogares comenzó a mostrar una señal de estabilización. La morosidad en los pagos de tarjetas de crédito y préstamos personales dejó de crecer dentro del sistema bancario durante junio. Pero aunque este es un dato relevante, la economía real continúa mostrando señales de fragilidad: los cheques rechazados aumentanon respecto del mes anterior, la mora empresarial sigue elevada y el crédito continúa sin recuperar dinamismo.

Los números muestran que la mora total del crédito al sector privado pasó del 7,7% al 7,6% entre mayo y junio, de acuerdo a un informe de la consultora 1816 en base a datos oficiales del reporte del Banco Central, mientras que la morosidad de las familias se ubicó en 12,7% durante junio, una baja marginal frente al 12,8% registrado en mayo.

Si bien el número de deudores registró una baja respecto del pico alcanzado en mayo, aún es prematuro interpretar este movimiento como un cambio de tendencia. Tanto las familias como las empresas continúan operando bajo un elevado costo financiero, mientras que el amplio spread entre las tasas activas y pasivas sigue dificultando el desarrollo de un mercado de crédito más profundo y accesible.

Mejora el riesgo financiero, pero crecen los cheques rechazados

De acuerdo a un informe de Fidelitas, un dato clave es que los cheques rechazados durante junio aumentaron un 6,6% respecto del mes anterior y se estabilizaron en torno a las 80.000 unidades mensuales, un volumen que refleja la persistencia de los problemas de liquidez que afecta especialmente a las pequeñas y medianas empresas. El máximo anterior fue en diciembre del 2025, mes en que hubo casi 100.000 cheques sin fondos. 

En paralelo, la mora empresarial continúa en niveles elevados y el crédito sigue sin recuperar el dinamismo necesario para acompañar la actividad productiva.

Este escenario contrasta con la evolución del Score Económico y Riesgo Fidelitas (SERF) -el indicador sintético que busca medir el nivel de riesgo económico y comercial de la Argentina a partir de variables de la economía financiera y de la economía real-, que durante junio registró una mejora de 2,7 puntos porcentuales impulsada principalmente por variables financieras, como la desaceleración de la inflación, una menor presión sobre el riesgo país y una reducción del 4,9% en la cantidad de deudores en mora luego del máximo histórico registrado en mayo. 

Sin embargo, desde la entidad advierten que esta mejora todavía no alcanza para hablar de una recuperación consolidada de la economía.

"La mejora del SERF muestra que algunas variables macroeconómicas comienzan a ordenarse, pero la economía real todavía transita un escenario muy exigente. Los cheques rechazados siguen en niveles récord, la mora empresarial continúa elevada y el crédito permanece restringido. Hasta que esas variables no comiencen a normalizarse, será difícil hablar de una recuperación sostenida de la actividad", afirmó Félix El Idd, CEO de Fidelitas.

Los datos del propio Banco Central muestran un panorama similar. En junio, el ratio de irregularidad del crédito al sector privado alcanzó el 2,9%, casi tres décimas por encima del nivel registrado en mayo. De esta manera, el indicador volvió a ubicarse en valores que no se observaban desde los meses más críticos de la pandemia.

Cadena de pagos: un termómetro de la economía del país

El informe mensual que elabora Fidelitas señala que la cadena de pagos continúa siendo uno de los principales termómetros de la situación económica. El incremento de los cheques rechazados representa una señal de las dificultades que enfrentan las empresas para sostener su capital de trabajo en un contexto de tasas de interés elevadas, escasa liquidez y un mercado crediticio que todavía no logra expandirse. Esta combinación limita la capacidad de financiamiento de las compañías y posterga decisiones de inversión y crecimiento.

El análisis también muestra que el SERF permanece dentro de la categoría de "Señales Mixtas", apenas 0,6 puntos por encima del umbral de "Riesgo Elevado". Esto refleja una economía que todavía avanza a dos velocidades: mientras el frente financiero exhibe una mayor estabilidad, la actividad productiva, el consumo y el crédito continúan mostrando señales de debilidad.

De cara al segundo semestre, sostiene que la evolución de la mora será una de las variables clave para consolidar la recuperación del sistema financiero. Una reducción sostenida permitiría liberar recursos hoy inmovilizados por riesgo crediticio, favorecer una baja gradual de las tasas de interés y reactivar el financiamiento para empresas y consumidores. Hasta tanto ello ocurra, la fortaleza de la cadena de pagos seguirá siendo uno de los principales desafíos para la economía argentina.

El problema de fondo: millones de personas acumulan dificultades para pagar sus deudas

Más allá del freno registrado en junio, el nivel de endeudamiento acumulado por las familias todavía representa una señal de alerta para el sistema financiero. La acumulación de atrasos durante los últimos meses dejó como consecuencia un crecimiento del universo de personas con dificultades para regularizar sus obligaciones.

Un informe de la consultora Eco Go encendió otra señal de alerta sobre el nivel de endeudamiento de los hogares. El estudio detectó que los créditos considerados "irrecuperables" dentro del sistema no bancario se multiplicaron en el último año y alcanzaron niveles récord. Los préstamos catalogados en la categoría de mayor riesgo pasaron de representar el 2,6% de la cartera en marzo de 2025 al 10,8% un año después.

El dato muestra que la estabilización de la mora bancaria todavía convive con un problema más profundo: miles de familias arrastran obligaciones difíciles de regularizar. En muchos casos, las familias llegaron a esta situación luego de recurrir a distintos tipos de financiamiento para sostener sus gastos cotidianos, en un contexto marcado por la pérdida de poder adquisitivo y el aumento del costo del crédito.

El crecimiento de los préstamos personales, los saldos financiados con tarjetas y las alternativas ofrecidas por billeteras virtuales permitió a muchos hogares acceder a recursos adicionales, aunque también elevó el nivel de exposición financiera. La evolución futura de la morosidad dependerá de varios factores, entre ellos la recuperación de los ingresos, la capacidad de refinanciar compromisos pendientes y la evolución de las tasas de interés.

Temas relacionados