Nuevo bono favorito de la City protege los pesos del dólar y tasas hasta después de las elecciones
Puntos importantes
Durante los últimos meses, armar una cartera de bonos en pesos obligó a tomar una decisión bastante incómoda y difícil. Quedarse en tasa para aprovechar los rendimientos reales, buscar cobertura frente a la inflación o pagar por protección cambiaria ante una posible suba del dólar. Cada alternativa funciona bien bajo un escenario distinto y puede quedar rezagada cuando cambia el humor del mercado.
En medio de esa discusión apareció un bono que busca evitar esto y es el denominado TMVE8, emitido a fines de julio y con vencimiento en enero de 2028, realiza dos cuentas al momento del pago. Por un lado, contempla cuánto avanzó el dólar oficial; por el otro, calcula el rendimiento acumulado de la tasa TAMAR. El inversor recibe en pesos el resultado que haya quedado más arriba.
La fórmula llamó la atención del poderoso broker de la City, Facimex, que le otorgó cinco estrellas, la calificación más alta entre los instrumentos en moneda local incluidos en su último informe. La sociedad de bolsa fue un paso más allá y destinó 25% de su cartera de retorno total en pesos a este bono, además de sumarlo a su estrategia de cobertura cambiaria.
El TMVE8 no ajusta directamente por inflación ni compara el CER con la tasa TAMAR. Esa combinación existe en otros bonos duales, acá, la competencia se produce entre la tasa mayorista y el dólar A3500, por lo que el atractivo está en atravesar 2027 sin quedar completamente expuesto a una sola variable.
En otras palabras, si las tasas permanecen altas y el dólar oficial avanza lentamente, el inversor cobra el rendimiento acumulado de la TAMAR. Si el mercado cambiario vuelve a calentarse y el A3500 acelera, el bono acompaña al dólar oficial.
Por qué Facimex lo ubicó entre sus favoritos
El calendario electoral explica buena parte del entusiasmo. El TMVE8 atravesará todo 2027 y vencerá después de las elecciones legislativas, un período en el que el tipo de cambio y las tasas podrían volver a concentrar la atención del mercado.
Facimex lo describió como un "instrumento ideal para navegar un escenario de volatilidad" similar al que se vivió antes de las elecciones de 2025. La firma considera que el dólar oficial y la tasa de interés serían las dos variables con mayores probabilidades de quedar bajo presión durante una previa electoral, justamente las que determinan el pago del bono.
También aparece una cuestión de precios, en donde, los Bontam con vencimiento en 2028 quedaron caros frente a los duales, según la sociedad de bolsa. Ambos permiten capturar la evolución de la tasa mayorista, con la diferencia de que el TMVE8 incorpora la cobertura cambiaria a un costo que Facimex todavía considera bajo.
Esa comparación es la que termina inclinando la balanza. Si dos bonos ofrecen márgenes parecidos sobre la TAMAR y uno de ellos agrega la posibilidad de cobrar por la suba del dólar, la segunda cobertura gana valor. El inversor conserva el rendimiento de la tasa y suma una protección para un escenario en el que la estabilidad cambiaria pierda fuerza.
Facimex también prefiere el TMVE8 frente a los bonos CER de mayor plazo. Estos últimos operan con tasas reales elevadas, con espacio para una compresión que podría impulsar sus precios, mientras permanecen expuestos a un posible endurecimiento monetario durante la previa electoral.
Tasas positivas y un dólar que volvió a superar los $1.500
La recomendación se conoce después de varias semanas agitadas para el mercado en pesos. El BCRA y el Tesoro debieron coordinar movimientos para mejorar la liquidez, bajar la presión sobre las tasas de corto plazo y evitar un nuevo deterioro de la curva.
Según los cálculos de Facimex, el Banco Central habría inyectado $1,26 billones mediante una operación de mercado abierto. Al mismo tiempo, el Tesoro colocó deuda por un valor efectivo de $12,1 billones frente a vencimientos por $12,7 billones, con un refinanciamiento de 96%.
La decisión de no absorber todos los pesos disponibles ayudó a descomprimir el mercado.
El dólar oficial superó la barrera de los $1.500 durante esas ruedas y avanzó menos de 1%, una reacción moderada frente al volumen de liquidez incorporado. En paralelo, el BCRA sostuvo compras de divisas por un promedio diario de u$s44 millones durante la semana, por debajo del ritmo de julio y todavía positivo para un período estacionalmente más exigente.
La inflación también entra en las cuentas, pese a que el bono no ajuste directamente por el IPC. Facimex estimó un aumento de precios de 1,5% para agosto y consideró que la TAMAR ya ofrece un rendimiento positivo en términos reales.
La tasa de bancos privados se ubicaba al 27 de agosto en 25,19% nominal anual, equivalente a un rendimiento efectivo anual de 28,29%, según las principales variables publicadas por el BCRA. Mientras esa relación se mantenga, la pata TAMAR permite acumular una renta que supera el ritmo esperado para los precios.
Cuánto podrían valer $1 millón al vencimiento con este bono
El TMVE8 cerró la rueda del 31 de agosto cerca de $137.900, según la cotización de mercado. Con un A3500 de $1.512, ese precio equivale a unos u$s91,20 por cada u$s100 de valor nominal.
La diferencia entre ambos valores permite obtener un rendimiento adicional sobre la pata cambiaria. Si se compra a esa cotización y se conserva hasta enero de 2028, el bono ofrece alrededor de 6,7% anual por encima del avance del dólar oficial, antes de considerar comisiones e impuestos.
Con una inversión de $1 millón podrían comprarse cerca de VNO u$s725. Si el A3500 terminara en $2.300 al momento del vencimiento, la pata dólar linked devolvería aproximadamente $1,67 millones. El resultado surge de multiplicar el valor nominal adquirido por el tipo de cambio final y funciona únicamente como un ejemplo para mostrar cómo se calcula el pago.
La pata TAMAR exige una estimación diferente porque depende de todas las tasas registradas durante la vida del bono. Si el promedio se mantuviera cerca del 25,19% nominal anual actual, los $1 millón invertidos podrían transformarse en aproximadamente $1,58 millones.
Con esas cifras, el punto de equilibrio quedaría alrededor de un dólar oficial de $2.180.
- Por debajo de ese valor, la cuenta de la TAMAR sería superior.
- Por encima, comenzaría a imponerse la pata cambiaria.
Ese nivel irá cambiando con la cotización del bono y con cada nuevo registro de la tasa mayorista.
La letra chica del bono favorito de Facimex
Tener dos alternativas de pago no convierte al TMVE8 en una inversión libre de riesgos. El título forma parte de la deuda del Tesoro argentino y su precio puede verse afectado por el riesgo soberano, las decisiones regulatorias, el resultado fiscal y el apetito de los inversores por permanecer en pesos.
Otro detalle importante es que el bono no entrega dólares, la cobertura sigue al A3500 y el pago se realiza en pesos. Quien quiera dolarizar el resultado deberá comprar MEP o contado con liquidación (CCL) después de cobrar, a una cotización que puede ser superior a la utilizada por el título.
También existe el riesgo de que el A3500, el MEP y el contado con liquidación recorran caminos diferentes. Si los dólares financieros suben con fuerza y el oficial permanece relativamente estable, la protección del TMVE8 podría resultar insuficiente para mantener el poder de compra medido en divisas.
La inflación tampoco está cubierta de manera directa, dado que, el bono puede superarla si la TAMAR conserva una tasa real positiva o si el dólar oficial acompaña la suba de precios. Una aceleración del IPC que no sea seguida por ninguna de esas variables afectaría el resultado real de la inversión.
Por eso Facimex no propone concentrar toda la cartera en este instrumento. La sociedad de bolsa le asigna 25% de su estrategia de retorno total en pesos y distribuye el resto entre bonos CER de plazo medio, Lecap, títulos flotantes y una Lelink corta.
Y es por todo esto que si decidimos sumar el TMVE8 a nuestra cartera, deberemos evaluar si podemos mantener la inversión hasta enero de 2028 y tolerar las variaciones de precio que puedan aparecer durante el recorrido. Al combinar tasa y dólar oficial, obtendremos una cobertura más amplia que la ofrecida por un Bontam o un título dólar linked tradicional, mientras conservaremos exposición al riesgo del Tesoro y al pago final en pesos.