Morgan Stanley puso precio al dólar para fin de año y actualizó su pronóstico de inflación
Morgan Stanley proyectó el dólar para fin de año y anticipó una inflación de 1,6% en agosto, junto con sus estimaciones de reservas y tasas
El mercado argentino vuelve a concentrar su atención en la inflación y el dólar, dos variables que serán determinantes para las inversiones durante los últimos meses del año. En ese contexto, Morgan Stanley actualizó sus principales pronósticos para el país y anticipó una nueva desaceleración del Índice de Precios al Consumidor -IPC- de agosto.
En un reporte al que accedió iProfesional, el banco estadounidense espera que la inflación mensual haya bajado desde el 2,1% de julio hasta 1,6% en agosto, impulsada principalmente por los rubros vivienda y educación. El dato oficial será publicado este jueves y permitirá conocer si el proceso de desinflación logró recuperar fuerza.
La entidad también calculó cuánto podría valer el dólar oficial al cierre de 2026 y extendió sus proyecciones hasta finales de 2027. Sus estimaciones incluyen el crecimiento económico, las tasas de interés, las cuentas fiscales, el sector externo y la acumulación de reservas internacionales.
Cuánto valdrá el dólar a fin de año según Morgan Stanley
Morgan Stanley proyectó que el tipo de cambio oficial llegará a $1.671,10 por dólar al cierre de 2026. Para finales de 2027, la estimación asciende hasta $1.983,20, de acuerdo con los valores incluidos en su cuadro de pronósticos anuales en uno de sus más recientes informes.
La entidad parte de un dólar que había terminado 2025 en $1.451,20. De cumplirse su escenario, el tipo de cambio acumularía un incremento nominal cercano al 15,2% durante 2026. Para el año siguiente, la variación sería aproximadamente del 18,7%.
Ambas subas quedarían por debajo de las tasas de inflación anual esperadas por el banco. Morgan Stanley calcula que los precios terminarán este año con un avance de 29% y que subirán otro 21% durante 2027. Esa combinación supondría una apreciación del peso en términos reales frente al dólar oficial si todas las proyecciones se cumplieran.
Morgan Stanley anticipó una inflación de 1,6% en agosto
El pronóstico más inmediato de Morgan Stanley corresponde al dato que publicará el Indec. "Esperamos una inflación de 1,6% mensual, probablemente impulsada por vivienda y educación", sostuvo la entidad en su informe, en una traducción del fragmento publicado originalmente en inglés.
Una cifra en ese nivel implicaría una desaceleración frente al 2,1% registrado durante julio y volvería a colocar al índice mensual por debajo del 2%. El resultado también será relevante para evaluar la evolución del consumo, las tasas reales y el esquema cambiario vigente.
Para el conjunto de 2026, Morgan Stanley mantiene una estimación de 29% de inflación, mientras para 2027 espera una reducción hasta 21% anual. El sendero proyectado muestra una desaceleración importante, con una velocidad más moderada a medida que el índice se aproxima a niveles más bajos.
La comparación con otros países de la región también expone la particularidad argentina ya que, para 2026, el banco calcula una inflación de 5% en Brasil, 4% en México y Chile, 6,6% en Colombia y 5,5% en Perú.
Argentina continuaría presentando el registro más alto entre las economías analizadas, pese a la fuerte reducción frente a los años anteriores.
El Banco Central supera las previsiones de compra
Una de las evaluaciones más favorables del informe aparece en el frente cambiario. "Las autoridades están superando los objetivos del programa de compras de divisas", afirmó Morgan Stanley, luego de calcular que el Banco Central -BCRA- adquirió US$14.200 millones desde el comienzo del esquema.
El banco agregó que esta dinámica resulta positiva para fortalecer las reservas, una variable central para reducir la vulnerabilidad financiera y sostener el funcionamiento del régimen cambiario. De acuerdo con sus proyecciones, las reservas internacionales terminarán 2026 en US$49.000 millones y avanzarán hasta US$55.000 millones en 2027.
Y es que, la acumulación de divisas amplía la capacidad de respuesta -o margen de maniobra- del Banco Central frente a eventuales episodios de volatilidad. También ofrece mayor respaldo para afrontar vencimientos y moderar las presiones cambiarias que puedan aparecer a medida que se acerque el calendario electoral.
Más allá de esto, el ritmo de compras dependerá de la oferta de dólares del sector exportador, las importaciones, los pagos de deuda y la demanda privada.
Por lo pronto, la proyección de Morgan Stanley supone que las cuentas externas conservarán una dinámica favorable durante los próximos meses.
Las cuentas externas aportan mayor respaldo
La cuenta corriente medida sobre base caja registró un superávit de US$413 millones en julio y completó cuatro meses consecutivos con saldo positivo. Durante los primeros siete meses del año acumuló US$3.500 millones, frente al déficit de US$1.800 millones observado durante el mismo período de 2025.
"El resultado está en línea con nuestra expectativa de cuentas externas favorables en 2026", indicó Morgan Stanley. La entidad espera exportaciones de bienes en niveles récord y un pequeño superávit de cuenta corriente, dos elementos que podrían respaldar el programa de acumulación de reservas.
Para todo 2026, el banco proyecta que el saldo positivo de la cuenta corriente alcanzará el 0,7% del Producto Bruto Interno. En 2027 se reduciría hasta 0,5% del PBI, todavía dentro de terreno favorable.
El desempeño del sector externo adquiere una relevancia especial dentro del programa económico dado que, una mayor generación de dólares reduce la dependencia del financiamiento y permite que el Banco Central compre divisas sin provocar desequilibrios demasiado grandes en el mercado.
Una recuperación económica gradual y desigual
Las mejores perspectivas externas conviven con una actividad que todavía muestra diferencias importantes entre sectores. Morgan Stanley espera que el PBI argentino crezca 2,8% durante 2026 y otro 2,7% en 2027, luego de la expansión de 4,4% registrada en 2025.
Los datos fiscales de agosto mostraron ingresos tributarios por $20,5 billones, equivalentes a una suba nominal interanual de 33,5%. Una vez descontada la inflación, la recaudación permaneció prácticamente sin cambios frente al mismo período del año pasado.
El IVA correspondiente al mercado interno y a la Aduana, el impuesto a los créditos y débitos bancarios y las contribuciones a la seguridad social retrocedieron en términos reales. En sentido contrario, Ganancias y los derechos de exportación exhibieron una evolución más favorable.
Qué espera Morgan Stanley
El banco estima que la tasa TAMAR, utilizada como referencia para los depósitos mayoristas en pesos a plazos de entre 30 y 35 días, terminará 2026 en 20% y descenderá hasta 18% a finales de 2027.
Cabe destacar que esos porcentajes representan los valores esperados para la tasa vigente al cierre de cada año y no el rendimiento acumulado que obtendría una inversión durante todo el período.
Por ese motivo, no pueden compararse directamente con la variación anual proyectada para el dólar sin considerar la trayectoria mensual de las tasas, la reinversión de intereses, los costos operativos y el precio efectivo utilizado para volver a comprar divisas.
En materia fiscal, Morgan Stanley calcula un superávit primario equivalente al 1,3% del PBI tanto en 2026 como en 2027. El resultado financiero sería positivo en 0,1% del producto este año y quedaría equilibrado durante el próximo.
El escenario que deja para las inversiones
Como se pudo apreciar, las proyecciones de Morgan Stanley dibujan un escenario con inflación descendente, dólar oficial avanzando por debajo de los precios, tasas nominales más bajas y reservas en recuperación. Esa combinación puede mantener el atractivo de algunos instrumentos bonos del Tesoro, siempre que la estabilidad cambiaria continúe y el rendimiento compense el riesgo asumido.
Quienes evalúen una estrategia de tasa deberán observar la distancia entre el rendimiento efectivo de cada bono y la evolución de los distintos dólares financieros. La estimación de $1.671,10 corresponde únicamente al mercado oficial y no permite calcular por sí sola la rentabilidad de una operación de carry trade realizada contra el MEP.
Del lado de las inversiones dolarizadas, la acumulación de reservas, el superávit primario y la mejora de la cuenta corriente constituyen factores favorables para el riesgo argentino. La debilidad de la demanda interna y el avance heterogéneo de la actividad muestran que el proceso todavía mantiene frentes abiertos.
Por esto, el dato de inflación de agosto será la primera prueba del escenario presentado por el banco. Si el índice coincide con el 1,6% previsto por Morgan Stanley, la desaceleración de los precios sumará respaldo.
A partir de allí, la atención pasará al ritmo de compras del Banco Central y a la posibilidad de que el dólar oficial termine el año cerca de los $1.671 calculados por la entidad estadounidense.