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Finanzas

Los 8 CEDEARs en los que Cocos Capital recomienda invertir $1 millón

Con NVIDIA a la cabeza, Cocos Capital arma una cartera de ocho CEDEARs para invertir en inteligencia artificial, desde los chips hasta la energía

21/09/2026
Actualizado 16:02hs

La inteligencia artificial necesita mucho más que aplicaciones capaces de responder preguntas o generar imágenes, porque detrás de esos servicios hay fábricas de chips, proveedores de memoria, centrales eléctricas y plataformas que buscan convertir las inversiones en ganancias. Ese recorrido abre distintas oportunidades en la bolsa y es el eje de la cartera que Cocos Capital, una de las mesas más fuertes de la City, presentó para quienes quieren posicionarse en el sector.

Con septiembre en marcha y el último trimestre del año cada vez más cerca, el portafolio del millón permite llevar esa selección a un ejemplo concreto, al distribuir $1.000.000 según los porcentajes del informe. La propuesta reúne ocho empresas y concentra la mitad del capital en NVIDIA, Alphabet y Meta, mientras completa las posiciones con empresas vinculadas a los insumos y la infraestructura que necesita esta tecnología.

"La inteligencia artificial se apoya en una cadena de valor estrecha y muy concentrada, donde cada eslabón resuelve un cuello de botella distinto y está dominado por pocas compañías", sostiene Cocos en su informe de renta variable. La estrategia busca participar de ese recorrido, desde las máquinas necesarias para fabricar semiconductores hasta los negocios que utilizan IA para generar ingresos.

Cómo se distribuye el millón de pesos en la cartera de Cocos

La asignación responde a la valoración de las empresas y al papel que cumplen dentro de la estrategia, por lo que los ocho nombres tienen participaciones diferentes. "La cartera se pondera por múltiplos y por nuestra tesis de inversión, con NVIDIA, Alphabet y Meta como núcleo (50% del total)", explica el equipo de análisis.

Al trasladar esas ponderaciones a $1.000.000, el reparto queda de la siguiente manera, con una identificación del negocio que aporta cada empresa.

Estrategia de Cocos Capital para invertir $1 millón en CEDEARs

Los montos están expresados antes de comisiones y gastos, y la compra efectiva depende de las cotizaciones y de la cantidad de certificados enteros que pueda adquirirse. Por ejemplo, si el CEDEAR de NVIDIA costara hipotéticamente $15.500, los $180.000 asignados permitirían comprar 11 unidades por $170.500, con un remanente de $9.500 antes de gastos.

NVIDIA, Alphabet y Meta 

NVIDIA ocupa el primer lugar con el 18%, una participación que Cocos vincula tanto con su posición en aceleradores de IA como con el software que acompaña a sus equipos. Para el broker, ese ecosistema eleva el costo de reemplazar sus soluciones y ayuda a sostener su liderazgo frente a competidores con capacidad para desarrollar hardware.

El informe también plantea un argumento de precio al afirmar que la tecnológica "cotiza con descuento frente a sus propios comparables", dentro de una evaluación que combina valoración y crecimiento esperado. Entre sus riesgos identifica la concentración de clientes, los chips que desarrollan las grandes plataformas para uso propio y la sensibilidad a una eventual reducción de las inversiones.

Alphabet recibe el 16% porque combina infraestructura de nube, modelos propios y un negocio publicitario que ya genera caja. Cocos destaca que esa integración "reduce el riesgo de capex sin retorno", en referencia al riesgo de destinar grandes sumas a infraestructura sin obtener después ingresos o ganancias suficientes para justificar ese desembolso.

Meta también representa el 16% y aporta una vía más directa de aplicación comercial, mediante el uso de IA en recomendaciones de contenido y publicidad. Según el informe, es la empresa de las ocho que "más traduce el gasto en IA en ingresos visibles hoy", una ventaja que convive con la exigencia de demostrar resultados frente a sus elevados compromisos de inversión.

Las empresas que hacen posible fabricar los chips

La cartera reserva $190.000 para TSMC y ASML, dos compañías que participan en etapas distintas de la producción de semiconductores. La primera fabrica chips diseñados por otras empresas y trabaja en el encapsulado avanzado, que permite integrar componentes, mientras la segunda produce máquinas utilizadas para grabar circuitos sobre obleas de silicio.

En TSMC, que pesa el 10%, Cocos destaca la ventaja acumulada en procesos avanzados y su capacidad para beneficiarse del crecimiento de distintos diseñadores de aceleradores. Esa amplitud comercial convive con una exposición geográfica concentrada en Taiwán y con la dependencia de los planes de inversión de sus principales clientes.

ASML ocupa el 9% y su atractivo, según el broker, radica en que su posición "no tiene un sustituto tecnológico a la vista". El informe presenta a la compañía como una proveedora indispensable para fabricar chips avanzados, con riesgos asociados al ciclo de inversión de la industria y a las tensiones geopolíticas que afectan sus ventas a China.

Micron y SK Hynix suman otra apuesta a la infraestructura

La memoria representa el 18% del portafolio, repartido entre Micron, con el 13%, y SK Hynix, con el 5%. Ambas participan en el mercado de memoria de alto ancho de banda, conocida como HBM, que permite entregar datos a los aceleradores con la velocidad necesaria para aprovechar su capacidad de procesamiento.

Cocos presenta a Micron como un proveedor occidental dentro de un segmento dominado por Corea y afirma que es el que "más rápido gana participación desde una base menor". El argumento de inversión depende de que consiga ampliar su producción y ejecutar esa expansión, mientras enfrenta las variaciones de precios propias del negocio de memoria.

Para SK Hynix, el equipo destaca su posición tecnológica y sostiene que cotiza a "múltiplos muy deprimidos frente a su propia historia". Esa valoración puede resultar atractiva bajo la hipótesis de continuidad del ciclo, con riesgos vinculados a la competencia y a la evolución de la oferta y la demanda, que también pueden modificar las ganancias esperadas.

La generadora eléctrica ocupa el mismo peso que Micron

Vistra recibe $130.000, el equivalente al 13%, porque el crecimiento de los centros de datos requiere un abastecimiento eléctrico continuo. Su inclusión permite participar de una necesidad física de la expansión de la IA, a través de un negocio diferente al diseño de chips o al desarrollo de modelos.

"Vistra es la posición que menos se parece al resto y por eso la que más diversifica", sostiene Cocos, que vincula su atractivo con la generación firme.

La idea detrás de esta apuesta supone que la demanda de electricidad se concrete, mientras los precios de la energía y la regulación constituyen riesgos propios de esta posición.

Qué riesgo asume quien sigue este portafolio

La variedad de empresas permite distribuir la exposición entre distintos negocios, con una dependencia compartida que atraviesa toda la propuesta. Las ocho posiciones están vinculadas al mismo ciclo de inversión en inteligencia artificial, de modo que una revisión de los planes de gasto de las grandes plataformas podría afectar simultáneamente a varios proveedores.

El propio informe advierte que "una pausa del capex antes de que los retornos se materialicen afectaría a toda la cartera a la vez", por lo que la cantidad de nombres debe evaluarse junto con esa concentración temática. Además, muchas empresas seleccionadas mantienen relaciones comerciales entre sí, como clientes y proveedores dentro de una misma cadena.

Por sus características, la propuesta con estos CEDEARs resulta más afín a un inversor con tolerancia alta a las fluctuaciones de precio y horizonte de largo plazo, que busque exposición específica a la IA dentro de su patrimonio.

Así las cosas, el atractivo dependerá de que el crecimiento de la infraestructura se traduzca en beneficios empresariales, mientras el tamaño de la posición debería guardar relación con la capacidad de sostener pérdidas y esperar la maduración de esa apuesta.