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Finanzas

Crédito con alta mora: cómo responden los fideicomisos financieros, para evitar crisis

Bancos y fintech enfrentan un incremento de la morosidad mientras los fideicomisos endurecen criterios y fondos de reserva para mitigar riesgos

22/09/2026
Actualizado 08:30hs

Los bancos y Fintech están afrontando una mayor morosidad por parte de los clientes privados en las devoluciones de los créditos, donde el ratio de irregularidad en este sentido aumentó en 20 de los últimos 21 meses. Al respecto, según el Banco de Valores (VALO), los fideicomisos financieros constituyen una herramienta que puede contribuir a gestionar determinados riesgos en el sistema, debido a que aplican criterios de selección más exigentes, mayores niveles de protección, fondos de reserva fortalecidos y mecanismos de mitigación de riesgo.

Es decir, estos instrumentos buscan "preservar la calidad crediticia", en variasiones de tasas de la FED y elevados niveles de mora.

"Los fideicomisos financieros constituyen una herramienta que puede contribuir a gestionar determinados riesgos. No es que estén exentos del deterioro en la capacidad de pago de los deudores, sino que su arquitectura permite incorporar, desde el mismo momento de la estructuración, mecanismos de protección diseñados específicamente para mitigar el impacto de escenarios adversos como el actual", explica Banco de Valores (VALO).

Esta entidad financiera argentina fue creada en el Mercado de Valores de Buenos Aires S.A. (MERVAL), en 1978, y está especializada en la infraestructura del mercado de capitales y la banca corporativa, no en la banca minorista. Es decir, es agente de liquidación y compensación y agente de negociación integral, por lo que es líder en la estructuración y administración de fideicomisos en Argentina. 

La preocupación en el sistema financiero se sustenta en el gran deterioro de la mora privada total, que pasó al 7,7%, en las empresas trepó al 3,6% y la de los hogares llegó a 12,9%, afectando ya a 5,9 millones de personas, según el último Informe sobre Bancos del BCRA, correspondiente a los datos de julio.

"Son cifras que obligan a preguntarse qué instrumentos están mejor preparados para atravesar este ciclo y continuar financiando la actividad económica", reflexionan desde Cotización VALO, firma que también cotiza en el índice ByMA de empresas líderes.

Fideicomisos financieros ante más mora

En resumidas cuentas, se detalla que los fideicomisos financieros gestionan determinados riesgos que puede ayudar a que no crezca la cartera morosa.

"La primera línea de defensa está en la calidad de los activos que integran cada cartera. Cuando el escenario se vuelve más incierto, los criterios de elegibilidad se endurecen y se prioriza incorporar créditos de deudores con mejores antecedentes y perfiles de riesgo más sólidos", detallan desde Banco de Valores. 

A eso se suma el incremento en los niveles de aforo o "sobrecolateralización", en la que los fiduciantes transfieren un volumen de créditos mayor al de los valores negociables que se emiten, "generando un colchón capaz de absorber pérdidas si la cartera se deteriora", afirman desde esta entidad.

El diferencial de tasas también cumple un rol clave, ya que "la diferencia entre el rendimiento de los créditos fideicomitidos y la tasa que se reconoce a los tenedores de los valores emitidos genera un excedente que funciona como amortiguador. Este permite absorber desvíos en los niveles de mora sin comprometer el funcionamiento normal de la estructura", completan desde VALO.

Por lo que agregan: "La liquidez completa el esquema de protección. Muchas transacciones fortalecen sus fondos de reserva para atender obligaciones ante eventos transitorios de tensión en los flujos de cobranza, por lo que es una herramienta especialmente valiosa cuando, como ahora, la coyuntura es exigente". 

Y en las estructuras con opciones de revolving (aplazar la deuda en cuotas), "los triggers (gatillos) agregan una capa más de resguardo automático: ante el deterioro de ciertos indicadores de desempeño, pueden suspender la incorporación de nuevos créditos y redirigir los flujos hacia la amortización anticipada de los valores, preservando así su calidad crediticia", explican desde VALO.

En resumidas cuentas, según las fuentes financieras, la historia económica argentina, donde se contabilizaron numerosos ciclos de volatilidad y crisis, contribuyó al desarrollo de mecanismos de estructuración y administración de riesgos que "elevaron los estándares de protección". 

"A pesar de que la mora se mantuvo en niveles elevados durante julio, los fidecomisos financieros continuaron registrando niveles de cumplimiento acordes con las características de cada estructura y mantuvieron acceso al mercado de capitales en condiciones consistentes con las observadas para este tipo de instrumentos", afirmaron desde Banco de Valores.

En definitiva, afirman que los fideicomisos financieros son una alternativa de financiamiento orientada a los sectores intensivos en capital de trabajo, tales como consumo, agro, transporte, servicios financieros no bancarios.

Mora en la Ciudad de Buenos Aires

A ello se le agrega otro informe que se acaba de publicar, que indica que la Ciudad de Buenos Aires presenta un nivel de morosidad inferior al promedio nacional, aunque mantiene uno de los mayores volúmenes de deuda familiar del país. Según un análisis de Raúl Sánchez, director del CEDEAM (FCE-UBA) y docente de Economía de la UBA y la UNLaM, 290.807 de los 1,92 millones de porteños con deudas se encuentran en situación de mora.

El 15,15% de los deudores porteños registra atrasos superiores a 90 días, frente al 26,36% a nivel nacional. La medición considera las categorías de deudores en situaciones 3, 4 y 5 del sistema financiero, correspondientes a atrasos de más de 90, 180 y 365 días, respectivamente.

Sin embargo, el menor nivel de mora no implica un bajo endeudamiento. CABA concentra $13,79 billones de deuda, equivalentes al 14,36% del total nacional, y se ubica segunda detrás de la provincia de Buenos Aires. Además, registra 1,92 millones de personas físicas endeudadas, el 9,57% del total del país.

Según Sánchez, esto implica que alrededor del 83% de la población adulta porteña con capacidad de tomar crédito está endeudada, tomando como referencia una población de 18 a 75 años de 2,31 millones de personas.

Otro dato relevante es el monto promedio. La deuda por deudor en CABA alcanza $7,18 millones, un 150,12% por encima del promedio nacional. En el caso de quienes se encuentran en mora, el promedio llega a $5,91 millones, un 181,59% superior al registro nacional.

En este contexto, el informe advierte que CABA combina una menor proporción de morosos con niveles particularmente elevados de deuda por persona, lo que refleja el peso que tiene el endeudamiento de los hogares porteños dentro del sistema financiero argentino.