Vicuña acelera el proyecto minero de u$s18.000 millones y prepara obras clave en San Juan
Josemaría y Filo del Sol apuntan a producir cobre, oro y plata desde 2030, con obras eléctricas y nuevos acuerdos en la provincia de San Juan
El proyecto minero Vicuña, que integra los yacimientos Josemaría y Filo del Sol en la cordillera de San Juan y Chile, entró en una nueva etapa de desarrollo. El director ejecutivo de la empresa, Ron Hochstein, y el Country Director para Argentina y Chile, José Luis Morea, mantuvieron una reunión de trabajo con el canciller Pablo Quirno para repasar el avance de una iniciativa que prevé hasta u$s18.000 millones de inversión durante su desarrollo.
Dichas cifras lo posicionan como el uno de los proyectos mineros de mayor escala en la Argentina. Del total estimado, unos u$s7.000 millones corresponden a la etapa previa a la obtención del primer concentrado de cobre, prevista para 2030. La construcción del proyecto está proyectada para comenzar en 2027 y su desarrollo contempla extracción y producción de cobre, oro y plata.
Cuál es el potencial del proyecto de Vicuña Corp
Vicuña Corp. fue creada por BHP y Lundin Mining para desarrollar de manera integrada Josemaría y Filo del Sol. La decisión de unir ambos activos responde a su proximidad geográfica y a la posibilidad de compartir infraestructura y desarrollar un distrito minero de gran escala.
La compañía presentó en febrero su Evaluación Económica Preliminar con una estimación de invertir u$s 18.000 millones durante los primeros diez años de desarrollo. En ese entonces también informó que unos u$s7.000 millones serían necesarios hasta alcanzar la producción del primer concentrado de cobre, prevista para 2030.
La escala del proyecto también se observa en su potencial productivo. Se estima que el complejo contempla una producción promedio anual de 395.000 toneladas de cobre, 711.000 onzas de oro y 22,2 millones de onzas de plata durante sus primeros 25 años.
Dicho proyecto se llevará a cabo en etapas. La primera estará concentrada en Josemaría, mientras que las siguientes incorporarán los recursos de Filo del Sol y nuevas expansiones de infraestructura. La empresa prevé que el emprendimiento tenga una vida productiva de varias décadas.
El proyecto ya tiene su lugar dentro del RIGI
Uno de los pasos claves para la inversión se concretó en julio, cuando el Ministerio de Economía aprobó la adhesión de Vicuña Argentina S.A. al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) bajo la categoría de Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo (PEELP).
La resolución oficial aprobó el proyecto para la extracción, producción y exportación de cobre, oro y plata de Josemaría y Filo del Sol, además de contemplar la exploración de concesiones mineras y el desarrollo de la infraestructura necesaria para su ejecución.
La aprobación del RIGI también permite precisar una diferencia importante entre las cifras que aparecen asociadas al proyecto. Los u$s18.000 millones corresponden a la inversión total estimada para el desarrollo del emprendimiento, mientras que el plan aprobado dentro del RIGI contempla una inversión en activos computables por alrededor de u$s9.737 millones.
Además, la normativa estableció que Vicuña tendrá que acreditar durante los dos primeros años una inversión en activos computables equivalente, como mínimo, al 20% del valor mínimo exigido para su categoría.
La fecha límite establecida para cumplir con la inversión mínima es el 31 de diciembre de 2028.
Cómo será la nueva infraestructura
El tamaño del emprendimiento también obliga a ampliar la infraestructura energética de San Juan. El proyecto requerirá inicialmente una demanda de 260 MW, para lo cual se diseñó un esquema de conexión al sistema de transporte eléctrico.
En julio, el ENRE autorizó el acceso a la capacidad de transporte existente y emitió el Certificado de Conveniencia y Necesidad Pública para una serie de obras que incluyen una nueva estación transformadora en Chaparro y una línea de extra alta tensión de 500 kV de aproximadamente 167 kilómetros entre las estaciones Rodeo y Chaparro.
A ese esquema se suma una segunda obra financiada directamente por Vicuña. En agosto, la Secretaría de Energía autorizó a la compañía a construir, a su exclusivo costo y para abastecimiento del proyecto, una línea de 220 kV de 93 kilómetros entre la futura estación transformadora Josemaría y la futura estación Chaparro.
La autorización tiene una vigencia de 25 años y establece que la empresa deberá construir, operar y mantener las instalaciones bajo su responsabilidad y para su propia necesidad.
El acuerdo con San Juan por u$s250 millones
Otro de los avances que rodean al proyecto ocurrió en el mes de agosto, cuando Vicuña y el Gobierno de San Juan acordaron un aporte anticipado de u$s250 millones para financiar obras de infraestructura pública en la provincia antes del inicio de la producción.
El acuerdo contempla que los fondos sean destinados a infraestructura vial, hídrica y de saneamiento. También establece un mecanismo de fideicomiso para canalizar las contribuciones previstas en la Declaración de Impacto Ambiental.
El convenio también fijó un esquema de regalías del 3% sobre los ingresos durante la vida útil del proyecto y una contribución adicional del 1,5% sobre la facturación bruta destinada al fideicomiso de infraestructura. El acuerdo debe ser ratificado por la Legislatura provincial para completar su proceso de aprobación.
Argentina y Chile ajustan las reglas para el proyecto
Josemaría y Filo del Sol tienen una particularidad que excede a la minería argentina, ya que el desarrollo se encuentra vinculado a un área fronteriza entre San Juan y la Región de Atacama.
Por este motivo, el avance del proyecto requiere un marco específico para las operaciones que atraviesan la frontera. El 27 de agosto, Argentina y Chile aprobaron nuevos Protocolos Adicionales Específicos dentro del Tratado de Integración y Complementación Minera.
Los instrumentos establecen condiciones para facilitar el desarrollo integrado de proyectos ubicados a ambos lados de la frontera, entre ellos Vicuña.
No obstante, mientras avanza el desarrollo regulatorio y de infraestructura, Vicuña continúa con las tareas de exploración. En septiembre, la empresa anunció una nueva campaña para la temporada 2026-2027, con aproximadamente 55.500 metros de perforación, concentrada principalmente en Filo del Sol.
El programa contempla hasta ocho equipos de perforación trabajando en simultáneo en zonas ubicadas entre 4.500 y 5.500 metros sobre el nivel del mar. Según la empresa, los nuevos datos permitirán continuar con la definición técnica del proyecto integrado.
Además, el cronograma previsto ubica a 2027 como el año de inicio de la construcción, mientras que 2030 aparece como el objetivo para obtener el primer concentrado de cobre.
De esta forma, la empresa deberá ejecutar una parte sustancial de la inversión, completar las obras de infraestructura energética y avanzar con las distintas etapas de desarrollo del distrito minero.