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iProfesional | Finanzas

Banco Hipotecario cambia su estrategia y refuerza su estrategia en dólares con 4 bonos

Tras dos meses de apostar más al peso, Banco Hipotecario mueve las fichas y refuerza el dólar en su estrategia para inversores agresivos

Por Daniel Alberti
05/10/2026
Actualizado 15:53hs

Después de casi dos meses de ampliar la apuesta por los títulos en pesos, Banco Hipotecario decidió mover las piezas de sus carteras. La menor oferta estacional de divisas y un contexto internacional de tasas más altas y dólar fortalecido llevaron a la entidad a aumentar la participación de instrumentos en moneda estadounidense y a reducir parte del riesgo que venía tomando en el mercado local.

El ajuste también llegó a su estrategia agresiva, destinada a inversores dispuestos a tolerar mayores variaciones de precios. En el informe mensual el banco presenta una cartera con 60% en pesos y 40% en dólares, que mantiene una apuesta importante por la cobertura inflacionaria, incorpora un Boncer de 2027 y abandona una posición vinculada a TAMAR con vencimiento en 2028.

La propuesta se organiza en cuatro posiciones, con una aclaración necesaria para entender la distribución. El bloque en dólares reúne AO29 y AN29 como alternativas dentro de una misma asignación del 40%, sin detallar cuánto corresponde a cada uno. Las otras tres posiciones son TZXM8, TZXS7 y TXMJ0, de modo que el esquema tiene cuatro componentes y menciona cinco tickers.

Por qué Banco Hipotecario cambia su apuesta

El giro parte de una evaluación sobre el equilibrio entre la tasa que ofrecen los pesos y el riesgo cambiario. Luego de la baja de rendimientos respecto de fines de julio, el banco considera que sostener la misma exposición resulta menos atractivo en un período en el que disminuye el excedente de divisas del mercado de cambios y las condiciones externas se vuelven más exigentes.

En su informe semanal del 28 de septiembre, la entidad sostiene que "es momento de reasignar dicha exposición en favor de títulos en dólares y/o dollar linked". El argumento es que un eventual ajuste del tipo de cambio puede alterar el resultado de las inversiones en pesos, incluso cuando los instrumentos cumplan con los pagos previstos.

Una inversión puede aumentar su valor en pesos y terminar comprando menos dólares si la suba del tipo de cambio supera la ganancia acumulada. Por eso, el banco incrementa la dolarización de las carteras y reduce su sensibilidad a movimientos de tasas mediante cambios en los instrumentos elegidos.

La entidad mantiene una visión favorable sobre la estabilización económica y la posibilidad de que la inflación se ubique por debajo del 2% mensual en promedio hacia el cierre del año. Al mismo tiempo, reconoce que el contexto internacional exige una posición más cautelosa, incluso dentro de su propuesta destinada a los perfiles más arriesgados.

Las cuatro posiciones de la cartera agresiva

La distribución combina dos bonos ajustados por inflación (CER), un instrumento dual (TAMAR y CER) y una posición de deuda soberana en dólares. Así queda repartida la cartera modelo del Hipotecario:

  • AO29/AN29, con el 40% de la cartera, el banco agrupa estos bonos soberanos en dólares dentro de una misma posición y eleva su participación desde el 35% de agosto. La propuesta mantiene la preferencia por el tramo corto de la curva de Bonares, sin especificar una distribución individual entre los dos títulos.
  • TZXS7, con el 30%, es la incorporación que concentra el cambio dentro del bloque en pesos. El Boncer de 2027 permite conservar exposición al ajuste por inflación y reemplaza parte de las posiciones de 2028 que la entidad tenía el mes anterior.
  • TZXM8, con el 20%, este bono ajustado por CER permanece en la cartera, con una reducción importante respecto del 35% que representaba en agosto. El banco conserva una apuesta por la cobertura inflacionaria de mayor plazo, con un peso menor dentro del conjunto.
  • TXMJ0, con el 10%, la posición en el bono dual se mantiene sin cambios frente a agosto. El instrumento combina referencias CER y TAMAR, por lo que incorpora una exposición distinta de la de los dos Boncer que completan el bloque en pesos.

La diferencia entre los instrumentos también aparece en sus condiciones. AO29 vence el 31 de octubre de 2029 y tiene un cupón del 6% anual, mientras que AN29 vence el 30 de noviembre de ese año y cuenta con un cupón del 6,5%. 

El TXMJ0, por su parte, es un bono dual CER/TAMAR con vencimiento el 28 de junio de 2030. Su presencia explica por qué la reducción de plazo que impulsa el Hipotecario convive con una posición más larga dentro de la cartera agresiva, cuya ponderación queda limitada al 10%.

Qué sale y qué gana lugar en la cartera de Banco Hipotecario

La comparación con la cartera anterior permite identificar el cambio concreto. En agosto, el banco distribuía la estrategia agresiva entre 35% en TZXM8, 20% en TMVE8, 10% en TXMJ0 y 35% en AO29/AN29. En septiembre elimina TMVE8, reduce TZXM8 al 20%, incorpora TZXS7 con el 30% y aumenta el bloque en dólares al 40%.

El movimiento recorta cinco puntos porcentuales de exposición a pesos, que pasa del 65% al 60%, y los traslada a los bonos en moneda estadounidense. Dentro de la parte local, el ajuste es más profundo, porque desaparece el 20% asignado a TMVE8 y gana protagonismo un instrumento CER de 2027.

Según el informe del banco, "para perfiles agresivos, también reducimos duration bajando exposición CER y TAMAR 2028 por CER 2027". En términos prácticos, el banco busca que el bloque en pesos tenga una menor sensibilidad a cambios de las tasas, sin abandonar la posibilidad de capturar rendimientos vinculados a la inflación.

La inflación sigue siendo central en la estrategia del Banco Hipotecario

La cartera mantiene 50% en bonos CER, lo que muestra la importancia que el banco todavía le asigna a la cobertura inflacionaria. El semanal ubica las mediciones de alta frecuencia de septiembre entre 1,7% y 2%, y señala que el mercado incorporaba una inflación promedio mensual de aproximadamente 1,75% hasta diciembre.

El Hipotecario esperaba un sendero algo más elevado y advertía sobre la presión estacional de los alimentos y la posibilidad de que carnes y derivados limitaran la desaceleración hacia fin de año. Para 2027, comparaba una inflación implícita en los precios de los bonos del 18% anual con su proyección del 22% y el 20,5% estimado por los participantes del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM).

El mayor peso del dólar y la reducción de algunas posiciones de 2028 moderan parte de la exposición, sin convertir, ni de cerca, la propuesta en una cartera conservadora. El conjunto sigue concentrado en deuda del Tesoro argentino, con riesgos asociados a la capacidad de pago del emisor, al movimiento de las tasas y a los precios de los bonos.

La posición en dólares también puede registrar pérdidas de precios, incluso, el propio informe semanal señala que, durante la semana terminada el 25 de septiembre, los Globales y Bonares acumularon caídas de entre 2,2% y 6,5%, en un contexto en el que el riesgo país cerró en 606 puntos básicos.

Por esto mismo, la decisión del Hipotecario combina una apuesta que todavía privilegia los pesos con una mayor participación del dólar y un recorte del riesgo en parte de los vencimientos. El cambio muestra que, incluso en la estrategia más agresiva, el banco considera necesario ajustar la exposición cuando la ganancia potencial de la tasa enfrenta un escenario cambiario e internacional más exigente.