Pánico en Wall Street: las acciones de IA perdieron u$s1 billón en solo cuatro días
Las pérdidas en valores ligados a la inteligencia artificial y la manufactura asiática provocan alarma y desplazamiento de capitales globales
El sector tecnológico global enfrenta su peor crisis en años. Las acciones de empresas de chips y semiconductores se desploman en todos los mercados, arrastrando índices desde Asia hasta Wall Street.
El futuro del Nasdaq 100 marca nuevas caídas superiores al 1%. La jornada de ayer dejó una sangría de casi 2% en el índice tecnológico estadounidense.
Hoy la presión continúa. Las empresas de chips vuelven a estar bajo fuego, especialmente después de una sesión totalmente en rojo en los mercados asiáticos.
Corea del Sur vive su peor jornada: el mercado se detuvo por pánico
El índice Kospi de Corea del Sur cerró la jornada con caídas del 7,5%. La magnitud del desplome fue tan brutal que se activó el botón de pausa, paralizando las operaciones durante varios minutos.
Durante la sesión, el índice llegó a perder más del 8%. La caída fue tan abrupta que el mercado implementó un circuit breaker, mecanismo de emergencia que solo se había activado 9 veces antes en lo que va de 2026 y apenas 15 veces en toda su historia.
El Kospi tocó mínimos de tres meses. En el acumulado semanal, el índice surcoreano se dejó ya un 17%.
Ahora cotiza más de un 40% por debajo de su máximo de las últimas 52 semanas. Una caída que refleja el pánico instalado entre los inversores.
Las preocupaciones sobre los costes de financiación en infraestructura de IA escalaron después de conocer el último dato de inflación en Estados Unidos. La volatilidad que enfrenta el mercado surcoreano durante este 2026 no tiene precedentes recientes.
Las acciones individuales sufrieron pérdidas devastadoras. SK Hynix perdió más del 11%, mientras que Samsung Electronics cedió un 9,5%.
Los otros mercados asiáticos tampoco se salvaron. El Nikkei japonés cerró con pérdidas del 4,9%. El Taiex de Taiwán cedió un 3,4%.
En Japón, SoftBank se desplomó un 8%. Advantest, otro gigante tecnológico, perdió un 14% en una sola sesión.
Europa siente el contagio: las acciones de chips caen en bloque
La ola de ventas cruzó hacia el Viejo Continente. Los descensos son menos abruptos que en Asia por la menor carga de empresas tecnológicas, pero el impacto es innegable.
ASML pierde un 5% en la apertura europea. Infineon se deja un 7,7%, mientras que ST Microelectronics cede un 6%.
El sector de semiconductores europeo está bajo presión extrema, con las principales compañías de chips registrando sus peores jornadas en meses debido a las preocupaciones sobre los costos de financiación para infraestructura de inteligencia artificial.
Por índices, el Dax alemán es el más perjudicado. Retrocede un 0,2% y cotiza en negativo junto con el FTSE MIB y el Stoxx 600, que pierden ambos un ligero 0,1%.
El Ibex 35 español se beneficia de su bajo peso tecnológico. Sube un 0,5%, al igual que el FTSE 100 británico.
La geografía marca la diferencia. Los mercados con mayor exposición a tecnología y semiconductores sufren más.
Wall Street se prepara para otra jornada de dolor
En Estados Unidos, el premercado anticipa otra sesión complicada. Las acciones de semiconductores marcan caídas del 3,5% en Micron e Intel antes de la apertura.
AMD cede un 2,7% en operaciones previas al mercado. Nvidia pierde un 1,7%, similar a lo que se deja Broadcom.
Los descensos son más moderados que los de ayer, cuando CoreWeave llegó a desplomarse un 15%. Hoy retrocede otro 7% antes de la apertura del mercado.
El futuro del Nasdaq 100 cede más del 1%. El S&P 500 apunta a caídas del 0,28%. Solo el Dow Jones marca territorio positivo con subidas del 0,25%.
Las cifras semanales son demoledoras. Veinte de las acciones de IA y semiconductores más valiosas del mundo han perdido más de u$s1 billón en lo que va de semana.
Los inversores están cada vez más preocupados. El aumento de los costos de endeudamiento puede lastrar el enorme gasto de capital necesario para desarrollar la infraestructura de IA.
Los CEOs alertan sobre una crisis de capital para la IA
Esta semana, los directivos de Broadcom e Intel lanzaron advertencias contundentes. Ambos señalaron que la financiación podría convertirse en un obstáculo importante para el desarrollo y la expansión de la inteligencia artificial.
Larry Fink, jefe de BlackRock, fue aún más enfático. "Por primera vez en mi carrera, y llevo 50 años trabajando, estoy viendo una auténtica escasez de capital", declaró.
La frase de Fink encendió las alarmas. Si el gestor de fondos más grande del mundo habla de escasez de capital, los inversores escuchan.
El problema de fondo es claro. Desarrollar infraestructura de IA requiere inversiones masivas en chips, centros de datos y energía. Con tasas de interés más altas, esas inversiones se vuelven más caras de financiar.
Resultados récord que no logran calmar el pánico
La paradoja de esta crisis es que las empresas siguen reportando números espectaculares. Pero ni siquiera los récords de ganancias frenan las ventas.
Anthropic comunicó anoche a los inversores que sus ingresos del tercer trimestre aumentaron hasta u$s16.800 M. La compañía se prepara para su salida a bolsa en noviembre.
Anthropic también confirmó beneficios en el trimestre, aunque sin precisar el número. Generó u$s1,70 de ingresos por cada dólar invertido en capacidad de procesamiento.
Según The Wall Street Journal, los inversores prevén que la compañía alcance los u$s110.000 M en ingresos anualizados para finales de año.
TSMC también presentó cuentas extraordinarias. La fabricante taiwanesa registró un beneficio neto de u$s23.590 M en el tercer trimestre, un aumento interanual del 68,7%.
Fue su sexto trimestre consecutivo marcando récord. Pero sus acciones igual caen un 3% en preapertura.
Los números demuestran que el negocio de la IA sigue siendo sólido. El problema no son las ganancias actuales, sino el costo de financiar el crecimiento futuro.
Los bonos del Tesoro al 5% compiten por el capital
Los analistas señalan que los rendimientos de los bonos del Tesoro por encima del 5% están jugando un papel clave en esta crisis.
Los inversores están migrando capital desde acciones tecnológicas hacia bonos del Tesoro, atraídos por rentabilidades del 5% que no se veían en décadas y que ofrecen menor riesgo que las valoraciones infladas de las empresas de IA.
Hoy los rendimientos del bono a 10 años en EEUU han caído casi 10 puntos básicos, hasta el 5,09%. Es el nivel más bajo en tres semanas.
La oleada de ventas en renta variable provocó que los inversores busquen refugio en renta fija. Las rentabilidades siguen siendo históricamente atractivas.
El petróleo también retrocede en este contexto. El crudo tipo WTI cae un 0,18%, en u$s94,92 el barril. El tipo Brent pierde un 2,3%, en u$s103,60.
La preocupación por las interrupciones en el suministro procedentes de Oriente Medio ha disminuido. Los mercados energéticos se estabilizan mientras el foco vuelve a la demanda global.
Ucrania y Rusia elevan de nuevo la tensión geopolítica
En el frente geopolítico, Ucrania ya restableció el servicio normal de internet a través de Starlink. La empresa de Elon Musk estuvo en el centro de la controversia esta semana.
Musk afirmó que el gobierno estadounidense y el presidente Donald Trump son responsables de cualquier restricción impuesta a la red militar ucraniana de Starlink.
"Los sistemas Starshield son propiedad del gobierno estadounidense y están bajo su control. Cualquier limitación en cuanto a velocidad o uso la deciden las fuerzas armadas estadounidenses", escribió Musk en X.
El presidente Volodymyr Zelenskyy declaró que Ucrania reanudará los ataques contra la infraestructura energética rusa. La decisión llega después de que Moscú incumpliera su parte del acuerdo de alto el fuego energético propuesto por Trump.
La escalada en Ucrania suma un factor de incertidumbre adicional. Los mercados globales enfrentan presión desde múltiples frentes simultáneamente.