Riesgo país sube y Wall Street anticipa qué pasará con bonos si no hay reelección de Milei
Un relevamiento permite conocer los precios que manejan los fondos de Nueva York para los bonos ante una eventual derrota del oficialismo en 2027
El deterioro de los bonos soberanos argentinos vuelve a poner el foco de los inversores sobre la capacidad de pago del país y las perspectivas económicas y políticas de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Con el riesgo país en 707 puntos básicos, su nivel más alto del año, el mercado empieza a reflejar una mayor cautela frente a los desafíos financieros del Gobierno.
Las elecciones presidenciales argentinas de 2027 todavía parecen lejanas, pero los grandes fondos de inversión de Wall Street ya empezaron a sacar cuentas sobre lo que podría ocurrir con los bonos soberanos si Javier Milei no consigue la reelección. Y en esas conversaciones, que hasta hace unos meses estaban dominadas por la inflación, el dólar y las reservas del Banco Central, comenzó a aparecer una pregunta incómoda para los inversores que mantienen deuda argentina en sus carteras. ¿Cuánto podrían valer esos títulos si el próximo gobierno modifica el rumbo económico?
La inquietud quedó reflejada en un reciente informe de Banco Galicia, elaborado después de una serie de reuniones con administradores de fondos en Nueva York, donde los analistas pudieron conocer de primera mano cómo evalúan el futuro de Argentina los grandes jugadores financieros internacionales. Los encuentros dejaron varias conclusiones sobre las condiciones que necesitaría el país para recuperar la confianza de los acreedores, pero también permitieron identificar los precios que manejan los inversores para los bonos ante un escenario político adverso.
Lo interesante es que esas valuaciones no están demasiado lejos de los niveles que alcanzó la deuda argentina durante algunos de los momentos más turbulentos de 2025, cuando los resultados electorales provinciales provocaron fuertes movimientos en los activos locales. Ahora, con una elección presidencial en el horizonte, Wall Street vuelve a incorporar el riesgo político a sus cálculos, mientras observa si el Gobierno consigue fortalecer las reservas y mejorar el desempeño de una economía que todavía presenta importantes diferencias entre sectores.
Cuánto podrían valer los bonos si Milei no es reelegido
Las conversaciones que mantuvo Galicia en Nueva York dejaron una referencia contudente para los bonos soberanos de mayor vencimiento. Ante una eventual victoria de una alternativa política que los fondos consideran menos favorable para el mercado, la mayoría de los inversores ubicó las cotizaciones entre u$s40 y u$s50 por cada u$s100 de valor nominal, con una mediana de u$s45 que aparece como punto de referencia para ese escenario.
La dispersión de respuestas fue algo más amplia, ya que algunos administradores contemplaron precios de apenas u$s35, mientras que otros consideraron valores cercanos a u$s55, una diferencia que refleja las distintas expectativas sobre la política económica que podría aplicar una eventual nueva administración y las consecuencias que tendría sobre la capacidad de pago de Argentina.
Para entender qué representan esos números, alcanza con mirar lo ocurrido en septiembre de 2025, cuando la derrota del oficialismo en las elecciones legislativas de la provincia de Buenos Aires provocó una fuerte liquidación de activos argentinos. Durante aquel episodio, el Global 2041 (GD41) llegó a tocar u$s45,8, prácticamente el mismo nivel que hoy aparece como referencia central entre los fondos consultados.
Por esto mismo, las referencias de precios que surgieron de las reuniones de Galicia con fondos de Nueva York fueron las siguientes:
- u$s35: extremo inferior mencionado por algunos inversores.
- u$s40: límite inferior del rango más mencionado.
- u$s45: mediana de las estimaciones recogidas.
- u$s50: límite superior del rango más mencionado.
- u$s55: extremo superior mencionado puntualmente.
Estos valores, en sí, corresponden a referencias para bonos soberanos de mayor plazo ante un resultado electoral adverso para el oficialismo y no constituyen precios objetivos individuales para cada instrumento.
Para interpretar estas proyecciones, es importante distinguir entre el valor nominal y la cotización de mercado de los bonos. Los precios estimados por los fondos -entre u$s40 y u$s50 por cada u$s100 de valor nominal, con una mediana de u$s45- no implican necesariamente una caída del 50% desde los niveles actuales, sino que representan los valores a los que podrían negociarse los títulos soberanos de mayor plazo ante una eventual derrota electoral de Milei. La magnitud de la pérdida dependerá, por lo tanto, de cuánto cotice cada bono al momento de producirse ese escenario.
Qué probabilidad de continuidad reflejan los precios
A partir de esas conversaciones, Galicia desarrolló un ejercicio para determinar qué expectativas están incorporadas en las valuaciones actuales de la deuda argentina, utilizando como referencia el Global 2041 y comparando dos escenarios económicos diferentes.
En el primero, considerado favorable, el bono argentino alcanzaría un rendimiento comparable al de un título emitido por Egipto, país que cuenta con una calificación crediticia B de S&P. En el segundo, se materializaría el escenario adverso mencionado por los fondos, con precios considerablemente inferiores para los bonos soberanos.
Al considerar una cotización de u$s45 en el escenario negativo, el ejercicio arroja una probabilidad implícita del 58% de continuidad de las políticas económicas, un resultado que cambia de manera significativa cuando se modifican los precios supuestos para una eventual derrota del oficialismo.
De acuerdo con los cálculos de Galicia, si el precio adverso se ubicara en u$s35, la probabilidad implícita de continuidad ascendería al 67%, mientras que con una referencia de u$s40 bajaría al 63%.
En cambio, si los títulos conservaran un valor de u$s50, el porcentaje se reduciría al 51%, y con una cotización de u$s55 caería hasta el 42%.
La explicación está en la forma en que se construye el ejercicio, porque cuanto mayor sea la pérdida contemplada para el escenario negativo, más peso necesita tener la hipótesis favorable para justificar el precio utilizado como punto de partida. Por eso, el 58% no representa una encuesta ni un pronóstico electoral sobre Milei, sino una estimación financiera que depende de los supuestos de rendimiento y precios utilizados por los analistas.
Qué preocupa a Wall Street de la economía
Más allá de los precios de los bonos, las reuniones de Galicia permitieron conocer otra preocupación que comienza a ocupar espacio entre los inversores internacionales. Se trata de la recuperación desigual de la actividad económica, especialmente en aquellos sectores que emplean una mayor cantidad de trabajadores y cuya evolución podría tener consecuencias sobre el escenario político de 2027.
Los fondos observan que determinadas actividades muestran una dinámica favorable, mientras que otras todavía encuentran dificultades para recuperar terreno, una situación que genera interrogantes sobre la capacidad del crecimiento económico para trasladarse al empleo y los ingresos de una porción más amplia de la población.
Según recoge Galicia, varios inversores consideran que el Gobierno tiene herramientas limitadas o poca voluntad de impulsar los sectores intensivos en mano de obra, una percepción que aumenta la incertidumbre sobre la continuidad política y termina incorporándose al costo financiero que enfrenta Argentina.
En las conversaciones también aparecieron preguntas sobre la organización de la oposición y las posibles candidaturas presidenciales. Axel Kicillof figura entre los principales dirigentes que siguen los fondos de Nueva York, pero los administradores todavía no tienen certezas sobre quién podría encabezar una candidatura opositora ni sobre las posibilidades de que el peronismo llegue unido a las elecciones.
Otro punto que despierta interés es la eventual suspensión o eliminación de las PASO, una modificación que algunos inversores consideran favorable para reducir la incertidumbre sobre candidaturas y alianzas. Sin embargo, el diagnóstico predominante entre los fondos es que todavía faltan definiciones políticas y económicas antes de adoptar posiciones importantes de cara a 2027.
El otro problema que ven los fondos
La preocupación electoral aparece acompañada por un interrogante que puede resultar determinante para las cotizaciones de los bonos durante los próximos meses. ¿Cómo financiará el Tesoro sus compromisos de 2027 si Argentina continúa sin recuperar el acceso voluntario a los mercados internacionales de deuda?
De acuerdo con Galicia, la mayoría de los inversores consultados confía en que el Gobierno podrá completar su programa financiero del próximo año, pero todavía existen dudas sobre los mecanismos que utilizará para conseguir las divisas necesarias si no logra emitir nuevos títulos en condiciones razonables.
Una mayor dependencia de los dólares del Banco Central podría complicar los objetivos de acumulación de reservas, especialmente si durante el proceso electoral aumenta la demanda privada de cobertura cambiaria. En ese contexto, los fondos necesitan comprobar que Argentina cuenta con un respaldo suficiente para afrontar sus vencimientos sin generar nuevas tensiones financieras.
El informe destaca que el menor ritmo de compras de dólares registrado durante septiembre despertó inquietud entre los administradores, que tampoco terminaron de convencerse con la presentación oficial de un potencial de divisas por u$s75.000 millones.
Dónde invierten los fondos de acá en adelante
Pese a las preocupaciones políticas y financieras, las conversaciones en Nueva York dejaron en claro que el interés internacional por los activos argentinos continúa vigente, especialmente entre los administradores que buscan obtener rendimientos atractivos mediante instrumentos con una menor exposición directa a los riesgos del Tesoro.
La mayoría de los fondos consultados mantiene posiciones en obligaciones negociables (ONs) de empresas argentinas, que permiten conservar exposición al país mediante estructuras crediticias que los inversores consideran más protegidas frente a los cambios políticos y las necesidades de financiamiento soberano.
Por eso, el panorama que encontró Galicia en Wall Street muestra que los grandes inversores todavía están dispuestos a asumir riesgo argentino, pero comenzaron a prestar mucha más atención al precio que pagan por esa exposición. Los bonos soberanos siguen ofreciendo oportunidades de rendimiento, mientras que las obligaciones negociables permiten participar del mercado local con una dependencia más acotada de las decisiones del próximo gobierno.
De cara a 2027, podemos observar que el mercado internacional ya empezó a ponerles números a los distintos escenarios políticos, incluso cuando todavía faltan candidatos, definiciones económicas y una campaña electoral completa. Para mejorar esas valuaciones, Argentina necesitará avanzar en la acumulación de reservas, recuperar alternativas de financiamiento y conseguir que la recuperación económica alcance a más sectores, porque los fondos de Nueva York ya dejaron bastante claro cuánto estarían dispuestos a pagar por los bonos si las perspectivas del país se deterioran.